El vínculo entre Alfa Romeo y la Fórmula 1 está inscrito en la historia de las carreras deportivas: Alfa Romeo ganó el primer Gran Premio y la edición inaugural de la categoría reina de automovilismo en 1950, con Nino Farina a bordo de un Alfa Romeo Gran Premio Tipo 158 «Alfetta», un éxito que repitió en 1951 con Juan Manuel Fangio en el Alfetta 159.