Para PEUGEOT, un concept-car es mucho más que un mero ejercicio de estilo. Es parte de su estrategia de marca. Es una visión del futuro que nutre e inspira, a largo plazo, la visión estilística y tecnológica de la marca. Es el equivalente de la alta costura, frente al prêt-à-porter, en el universo de la moda. Para ello PEUGEOT siempre desarrolla sus concept-cars para que sean funcionales y puedan circular y así poder ofrecer una experiencia completa.

Desde 1965, fecha de presentación del pionero Opel Experimental GT en el salón de Frankfurt, Opel ha conseguido labrarse una incomparable reputación como creadora de concept cars. A lo largo de las décadas, los coches concepto de Opel han cumplido con honores su labor: presentar una tendencia precursora para el desarrollo de un futuro vehículo de serie y emocionar a los entusiastas de los coches con sus exclusivos diseños.

Para Renault, los prototipos o concept-cars son coches destinados a hacer soñar, pero también a explorar nuevas tendencias. Una excelente herramienta a la hora de desarrollar vehículos que contribuyan al objetivo de garantizar la movilidad sostenible, descifrando las necesidades de los usuarios y ofreciendo soluciones a los retos que plantea el transporte.