Las bujías de encendido son unas piezas capaces de generar una descarga eléctrica para encender la mezcla de aire y carburante en el interior de las cámaras de combustión del motor de encendido por compresión, lo que comúnmente se conocen como motores diesel. Su buen funcionamiento es vital, no solo para arrancar sino para contaminar mucho menos, gracias a la función que desarrollan en la combustión cuando el motor está frio. Te contamos cómo funcionan y cómo puedes cambiarlas.

Tipos de bujías de precalentamiento

Estas bujías de precalentamiento están clasificadas dependiendo del material del electrodo central. Según este material su vida útil aumenta pero también presentan otra serie de características de durabilidad y fiabilidad que pueden ser interesantes según la utilización que hagamos y del entorno en el que circulemos:

  • De cobre. Duran entre 15.000 y 20.000 kilómetros.
  • De níquel. Estas bujías tienen capacidad para funcionar eficientemente durante 30.000 kilómetros.
  • De plata. Se caracterizan por su excelente conductividad térmica. Su vida útil es de unos de 30.000 kilómetros.
  • De iridio. Estas bujías duran entre 60.000 y 120.000 kilómetros. Su principal característica es la durabilidad, pero también su capacidad para reducir las emisiones perjudiciales y el consumo de carburante.
  • De platino. Su principal característica es la resistencia a la corrosión y a la erosión. Están diseñadas para garantizar una combustión óptima de la mezcla de comburente y carburante. Pueden soportar hasta 100.000 kilómetros de viaje.

También podemos encontrarlas dependiendo de la temperatura de funcionamiento y de la velocidad con la que alcanzan la temperatura de funcionamiento :

  • Calientes. Están equipadas con un aislante más largo y alcanzan la temperatura de auto limpieza de forma más rápida, pero también la temperatura que provoca el efecto «dieseling» (encendido espontáneo del carburante). Este tipo de bujías son adecuadas para motores con cargas moderadas.
  • Frías. Cuentan con un aislante más corto y son más resistentes al sobrecalentamiento. Tardan algo más de tiempo en alcanzar su temperatura de auto limpieza y están recomendadas para motores sometidos a cargas muy altas.

El diseño de las bujías también varia incluso en el número de electrodos, lo que permite prolongar la vida útil de estas piezas, además de optimizar su funcionamiento.

Consejos de utilización

El primer consejo puede resultar una obviedad, pero tiene que ver con la calidad del carburante, que debe ser la mejor posible. Sólo se debe repostar su vehículo en gasolineras probadas si queremos que las bujías funcionen perfectamente durante toda su vida útil. El carburante de baja calidad suele estar lleno de impurezas y forma depósitos en los electrodos de las bujías. El aceite de motor es otro de los elementos donde no debemos mermar la calidad ni los cambios preconizados por el fabricante. Tampoco debemos ignorar los intervalos de sustitución del filtro de aire. El resto de elementos de control en los mantenimientos preconizados deben ser objeto de revisión para tener un funcionamiento óptimo de nuestra mecánica. Durante la instalación de las bujías de precalentamiento, se deben limpiar los pozos de las bujías a fondo y apretar las piezas aplicando el par especificado en el manual del fabricante de nuestro vehículo.

Fallos más habituales de las bujías

Los fallos de estos dispositivos no suelen aparecer en los cuadros como un fallo que tenga testigo y los que lo llevan suelen aparecer como fallo genérico de un sistema anticontaminación. Lo normal es notar que el motor no va fino, con tirones en marcha con el motor frío, peores prestaciones, retraso en el arranque en frío y en caliente y humo en las fases de aceleración con el motor frío. El aumento del consumo de carburante es otro síntoma habitual. Estas averías en las bujías de precalentamiento son consecuencia de los depósitos de hollín y de carbono que se forman sobre los electrodos, impidiendo que la chispa se forme. Otras veces son los electrodos en mal estado, incluso fundidos, los que obligan al cambio de las bujías de precalentamiento. La acumulación de depósitos de hidrocarburos inquemados en las bujías o  restos de aceite de motor que entra en la cámara de combustión es otra fuente de problemas.  Estas fugas pueden producirse por problemas en los segmentos, guías de válvulas en mal estado e incluso a un turbo en malas condiciones.

Instrucciones para cambiar la bujía de precalentamiento

Equipamiento necesario:

  • Llave dinamométrica de ¼ pulgadas (10 Nm a 45 Nm)
  • Tuerca de 12 de largo ¼ Pulgada (preferiblemente un conjunto de 10 a 14)
  • bujía de precalentamiento
  • Grasa para el montaje de las bujías
  • Escariador de bujías de incandescencia
  1. Calentar el motor sin darle acelerones (y menos en frío) hasta que alcance su temperatura de servicio.
  2. Asegurar el vehículo para que no se desplace y abrir el capó motor. Aquí deberíamos tener el motor apagado y el contacto quitado.
    • Deberías tener la llave siempre contigo, algunos coches modernos se pueden cerrar incluso con la llave dentro del coche.
    • ¡Atención! Debes tener en cuenta que ahora el vano motor está muy caliente y debes proteger tus manos y brazos.
  3. Para retirar la tapa de motor es usual el tirar hacia arriba para liberarla, suelen estar montadas a presión. Revisa el manual para certificar que no lleven otro tipo de anclaje que implique el uso de útiles.
  4. Normalmente, los calentadores tienen un simple enchufe de un polo que se puede desconectar fácilmente. El bloque del motor sirve como el polo negativo o tierra.
  5. Antes de aflojar las bujías es muy recomendable rociarlos con un aflojador para que salgan sin problemas dejándolo actuar durante unos 10 minutos. Si se rocía la bujía esta se enfría y se saca mucho más fácilmente.
  6. Ahora es cuando puedes intentar aflojar y quitar los calentadores con cuidado con una llave dinamométrica, que también usaremos para apretarlos según el par que marca el fabricante y que más adelante os pondremos en una tabla. De todas formas, las bujías de marcas «buenas» ya vienen con el par de apriete y de rotura marcados en las bujías.
  7. Después de sacar la bujía es muy recomendable limpiar bien el hueco con un escariador cubierto de grasa para facilitar tanto el montaje como la extracción futura y se recomienda limpiar el orificio del calentador con un escariador apropiado. El escariador debe estar definitivamente cubierto de grasa para que los residuos no caigan en el motor sino que sean transportados al exterior.
  8. Ahora toca instalar las bujías de precalentamiento. Primero debemos apretarlas con la mano para después terminar de apretar con la dinamométrica con el par ajustado a las especificaciones del fabricante. Colocamos de nuevo los tapones, conectores y la tapa de motor. Ya está listo.

Tabla de pares de apriete y de rotura

Hilo de bujía incandescentePar de aprietePar de rotura
Hilo de bujía incandescentePar de aprietePar de rotura
M810 Nm20 Nm
M912 Nm22 Nm
M1015 Nm35 Nm
M1222 Nm45 Nm

Reciclado de las piezas sustituidas
¿Dónde tirar las bujías cambiadas? En principio, las bujías de precalentamiento, como otras piezas de repuesto de nuestro vehículo como pueden ser los filtros, etc. no pueden ir con la basura de casa. En los centros de reciclado debemos dejar estas piezas en las destinadas a la chatarra. Otra opción es dejarlas para reciclar en talleres o empresas de reciclado de piezas de repuesto de automóviles.

Enlaces como fuentes de información:

https://www.daparto.es/info/cambiar-calentador-coche-instrucciones/

https://www.autodoc.es/repuestos/bujia-de-encendido-10251

Te contamos cómo cambiar las bujías de precalentamiento

Categoría: ActualidadTécnica
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.