Nos vamos hasta Astún, en pleno Pirineo Aragonés, para disfrutar de la experiencia que ofrece el Ford Snow Driving y su gama 4×4. Un circuito elíptico en el Prado Blanco de Astún, a 2.000 metros de altitud, es el escenario elegido para este programa de conducción invernal.

España ya puede sacar pecho al incorporar diversos cursos de conducción sobre nieve. Ya no es necesario irse a los países nórdicos —los maestros en este tipo de condiciones— para aprender a conducir con nieve o simplemente para pulir nuestras habilidades al volante. En este sentido, Ford ha montado un circuito en un entorno privilegiado. A 2.000 metros de altura, en la estación de esquí de Astún, hay una pista donde se puede aprender a conducir sobre la nieve y donde también se puede ver cómo trabaja la tracción total de sus modelos, los cuales solo van equipados con neumáticos de invierno.

Se trata de la gama de Ford 4×4, de la que vamos a poder elegir cuatro modelos —Edge, Kuga, S-Max y Mondeo—, y que además cuentan con el acabado Vignale, el más lujoso y mejor equipado dentro de la familia de modelos del fabricante norteamericano. Pero no todo será conducir, ya que mientras esperamos nuestro turno, podremos disfrutar del entorno que nos ofrece el Pirineo Aragonés gracias al iglú Vignale. Lugar de reunión en este curso de conducción, donde además podremos tomar un aperitivo.

Gama Ford 4×4, un desempeño a la altura

Por fin llegamos a la estación de Astún tras poder conducir uno de los modelos de la gama 4×4 desde Zaragoza. Cogemos nuestro forfait —necesario para poder acceder al circuito—. y nos subimos a un telesilla para afrontar los más de 1.000 metros de subida para llegar a la pista que Ford había preparado. Desde el principio, nos avisaron de las condiciones. No eran las idóneas para poder probar los coches, puesto que había mucha nieve y los vehículos se podían quedar atrapados. Mejor ocasión para probar la tracción total, imposible.

Tras un breve briefing, llega nuestro turno. Elegimos el Ford Kuga, el que a los ojos de los instructores era el vehículo más capaz para estas condiciones. Comenzamos nuestra andadura con precaución y desde un primer momento ya se nota el aplomo y la facilidad con la que la tracción total permanente hace avanzar el coche sin tener que ser generoso con el gas. Tras la vuelta de reconocimiento, el instructor nos anima a ‘darle más caña’, momento en el que el Kuga se hace extremadamente divertido. Sin ninguna ayuda electrónica, salvo la tracción total y los neumáticos de invierno, afrontamos cada curva derrapando y con una amplia sonrisa.

Anochece en Astún y las condiciones del circuito se vuelven críticas. Varios coches se han quedado atrapados, por lo que la elección de la trazada va a ser determinante. Nos toca, y lo vamos a hacer a bordo del Ford Edge, mucho más pesado que el Kuga, pero también más potente. Desde el principio se nota mucho más perezoso, pero a la vez sensible dependiendo de la trazada que elijamos. Aquí, un error de cálculo suponía ‘comerse’ el talud de nieve exterior, o bien ’empanzarse’ en la nieve. Eso sí, ese plus de potencia (210 CV) es muy de agradecer, pues con el gas vamos a poder salir de situaciones que no creeríamos. A la hora de derrapar, el Edge es más divertido, pues su peso facilita que podamos enlazar las curvas del circuito como si fuéramos un piloto de rally.

Terminamos la jornada con la sensación del trabajo bien hecho y pudiendo constatar el buen funcionamiento de la gama 4×4 de Ford con la simple ayuda de la tracción total y los neumáticos de invierno. El rendimiento fue sobrasaliente, tratándose de coches de serie. La dificultad añadida de la gran cantidad de nieve que cayó la jornada anterior no supuso ningún problema ni para los modelos ‘menos capacitados’ —el S-Max o el Mondeo—, que mostraron, al igual que los SUV’s, un desempeño superior.

Una experiencia 100% recomendable

Pocas veces un fabricante ‘se moja tanto’ a la hora de ofrecer una experiencia —muchas veces solo al alcance de los periodistas— tan completa e instructiva como esta. Tanto si sabes manejarte en nieve, como si no, Ford Snow Driving es una actividad necesaria para los amantes de los coches. Los cursos se celebran los fines de semana en siete turnos a partir de las 09:45 de la mañana, con un límite de 28 participantes al día (cuatro por turno). El precio de la experiencia es de 25 euros y se puede gestionar desde su página web. ¿A qué estás esperando para apuntarte?

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Categoría: ActualidadEventos del motor
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