Así se construye el Peugeot 3008 DKR Maxi del Dakar

Peugeot Sport diseña y fabrica el 3008 DKR Maxi en sus instalaciones, de las que también han salido coches del Mundial de Rallyes y de las 24 Horas de Le Mans.

Diseñar y construir un coche para conquistar el Dakar no es una tarea sencilla. De hecho, muchos fabricantes recurren a preparadores y equipos externos para que desarrollen y hagan competir un vehículo con los colores de la marca. No es el caso de Peugeot, que a través de Peugeot Sport ha diseñado, desarrollado, fabricado y evolucionado todos los automóviles de competición oficiales. Una de las claves del éxito de Peugeot Sport es la evolución constante, el trabajo continuo de mejora para alcanzar la excelencia. El 3008 DKR Maxi es una evolución del coche que ganó la pasada edición del Dakar que, a su vez, también derivaba del concepto original creado con el Peugeot 2008 DKR.

Proceso de fabricación

El chasis multitubular de acero de alta resistencia del 3008 DKR Maxi es la parte central del coche y sobre él se va montando el resto del mecano que supone un buggy del Dakar. El primer paso es unir a ese bastidor la cédula de seguridad de fibra de carbono con la que se conforma la cédula de seguridad del habitáculo. Este complejo proceso de unión se realiza con unas resinas y pegamentos específicos. A este bloque central se atornillan los subchasis delantero y trasero —también tubulares de acero— y se monta el enorme depósito de combustible de seguridad de 400 litros de capacidad, necesarios para poder afrontar las maratonianas etapas del Dakar.

El siguiente paso es la instalación del sistema eléctrico y la arquitectura electrónica, con la mayoría de su cableado, conexiones y centralitas electrónicas. El Peugeot 3008 DKR Maxi emplea tres “cerebros” electrónicos: el principal (que recoge y procesa información de múltiples sensores en tiempo real), el que distribuye la potencia eléctrica a cada componente y el que gestiona el motor.

De ahí se pasa al montaje del motor, un bloque diésel V6 biturbo: en primer lugar se instala el bloque motor y sobre él se van acoplando los diferentes elementos periféricos (sensores, bombas, correas, tubos de goma y manguitos…). Con el propulsor ya alojado sobre sus anclajes, se comienza a trabajar con los trenes de rodaje. Primero se acoplan los elementos de la suspensión, con sus diferentes brazos e impresionantes amortiguadores dobles.

Las suspensiones son uno de los componentes clave de un coche del Dakar y el apartado sobre el que más se ha trabajado este año, con el objetivo de ganar estabilidad fuera de las pistas, un terreno que ha ganado peso en esta edición del Dakar. Peugeot Sport ha trabajado en unas nuevas suspensiones y el resultado más visible es un aumento de vías de 20 centímetros, debido a la nueva cinemática de las suspensiones. Se han modificado tanto los triángulos de suspensión inferiores ysuperiores, como los grilletes y los árboles de transmisión. El trabajo en esta etapa finaliza con el montaje de los bujes, sobre los que se atornillan los frenos y las llantas; y en el eje delantero, la instalación de la dirección.

El 3008 DKR Maxi ya va tomando forma y recibe el conjunto del embrague y la caja de cambios, que se acoplan con el motor y con los árboles de transmisión. En paralelo, se va rellenando el habitáculo con la enorme cantidad de elementos necesarios, desde los baquets y arneses de seguridad, a la columna de la dirección, pedalier y accionamientos del cambio y el freno de mano, pasando por toda la instrumentación que rodea a piloto y copiloto, desde la que controlan todas las funciones del coche y de la navegación.

Antes del definitivo montaje de la carrocería exterior de fibra de carbono se arranca el motor y se realizan diversas comprobaciones rutinarias para certificar que todo está a punto. Ya solo queda ponerlo en marcha y dar un pequeño paseo por las instalaciones de Peugeot Sport, antes de subirlo al camión que lo transportará al lugar elegido para realizar los primeros test. Antes de tomar la salida en la primera competición oficial, se habrán completado más de 18.000 kilómetros de pruebas entre Marruecos, Portugal y Francia, en los que se ponen a prueba todos los componentes en las condiciones más duras.

En estas jornadas de pruebas se recoge una gran cantidad de información sobre el rendimiento y fiabilidad de todos los componentes del coche, que sirve para realizar ajustes y modificaciones. Y se trabaja a fondo con los pilotos con la puesta a punto y configuraciones de reglajes básicas para los diferentes terrenos y situaciones que se afrontarán en el Dakar. En total, en el montaje de cada unidad del Peugeot 3008 DKR Maxi, desde el chasis desnudo a tener el coche completo, trabajan tres mecánicos durante 4 semanas, sumando alrededor de 500 horas de trabajo.

Galería

Así se construye el Peugeot 3008 DKR Maxi del Dakar

Categoría: Competición
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.