Toyota Yaris Hybrid versus Yaris WRC: más parecidos de lo que crees

En el Toyota Yaris hybrid el máximo rendimiento se traduce en aprovechamiento energético, respeto al medio ambiente, confort y economía, mientras que el Toyota Yaris WRC busca las máximas prestaciones para arañar décimas al cronómetro.

La competición es el banco de pruebas e investigación más exigente. Toyota compite en el WRC con el equipo Toyota GAZOO Racing World Rally Team y uno de sus modelos más populares: Yaris. Aunque las necesidades de un coche de competición y uno de serie son muy distintas, en ambos casos se persigue obtener el máximo rendimiento. En la versión híbrida ese rendimiento se traduce en aprovechamiento energético, respeto al medio ambiente, confort y economía; en el Toyota Yaris WRC se buscan las máximas prestaciones y el mejor rendimiento, para arañar así décimas al crono en todos los tramos del Mundial de Rallys.

La aerodinámica es clave

Yaris hybrid y Yaris WRC comparten la misma carrocería monocasco, que en la versión de carreras se refuerza con una jaula antivuelco de acero aeronáutico. A simple vista, las diferencias exteriores son notables, aunque el de competición recuerda inevitablemente al modelo de producción. En ambos se ha realizado un profundo trabajo aerodinámico, aunque persiguiendo diferentes objetivos.

Dos formas de entender la conducción totalmente opuestas

Casi desnudo por dentro, el habitáculo del Yaris WRC busca seguridad y ligereza: bacquets de carbono para piloto y copiloto, cinturones de tipo arnés, instrumentación digital básica para el piloto, instrumentos de medición y cálculo para el copiloto, la rueda de repuesto y herramientas, todo ello dentro del enjambre de tubos de la jaula de seguridad.

Muy diferente es el interior de Yaris hybrid, adecuadamente insonorizado, con cómodos asientos para cinco ocupantes, airbags, equipo de música, climatizador automático, pantalla digital… Reducir la influencia de los sistemas de climatización en el consumo es otro de los retos clásicos de Toyota desde que comercializa modelos híbridos. Para ello, ha ido reduciendo progresivamente la alimentación de estos sistemas desde el motor de combustión.

Dos motores. Dos filosofías distintas

La mecánica del Yaris hybrid, por su bajo consumo al combinar un motor de gasolina de 75 CV con otro eléctrico de 61 CV. Gracias a ello se consigue un consumo medio de de 3,3 litros de gasolina a los 100 km y 75 gr/km de emisiones de CO2. El Yaris WRC presume de un sofisticado propulsor de 1.6 litros, con turbo e inyección que proporciona 380 CV de potencia —limitado por la FIA, que obliga a instalar una brida de admisión de 36 mm que impide más entrada de aire—.

Este brutal rendimiento tiene su contrapartida en un consumo de combustible que puede llegar a los 60 litros de gasolina cada 100 kilómetros en un tramo del Campeonato Mundial de Rallys. Y también se siente en las prestaciones: el Yaris hybrid acelera de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos, mientas que el WRC no tarda más de 3,9 en alcanzar la misma velocidad.

La capacidad de aceleración del Yaris WRC se ve favorecida por un sofisticado sistema de tracción a las cuatro ruedas con tres diferenciales autoblocantes, dos mecánicos y uno central activo. Y también por la caja de cambios manual de seis velocidades de tipo secuencial, con mando hidráulico en el volante, que es capaz de cambiar de marcha en sólo 30 milésimas de segundo. En este sentido, el Toyota Yaris hybrid busca ligereza, economía y la suavidad de marcha que le proporciona la caja de cambios automática e-CVT.

Chasis: en busca del mejor desempeño en ambos casos

Siguiendo con la misma tónica, el chasis de ambos modelos busca la excelencia en función de sus objetivos. Las suspensiones del Toyota Yaris WRC están diseñadas para ofrecer regulaciones (extensión, compresión, altura, dureza…) que permitan al coche adaptarse a los cambiantes terrenos y condiciones de cada tramo de un rally. Combinadas con los neumáticos de competición, el Yaris WRC presenta una velocidad de paso en curva muy superior al modelo de carretera.

Las suspensiones del Toyota Yaris hybrid han sido diseñadas para ofrecer seguridad y confort a sus ocupantes. En cuanto a los neumáticos, en medidas 175/65/15, se calcula que hasta un 20% del consumo depende de ellos, por a la resistencia que ofrecen a la rodadura. A menor resistencia, menor consumo, aunque también se corre el riesgo de perder adherencia. El resto de aspectos como las ayudas de conducción o el equipo de frenos son radicalmente diferentes.

En lo que ambos coinciden es en la búsqueda del menor peso posible. En la versión de competición, para mejorar la dinámica; en la de calle, para reducir los consumos y emisiones. Un Yaris hybrid pesa 1.165 kilos, 35 menos que el Yaris WRC, cuyo peso mínimo está limitado por el reglamento.

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