En marcha

El nuevo Audi Q5 2017 se lanza en Europa con cinco potentes y eficientes motores. El nuevo SUV mediano de Audi está equipado con cuatro propulsores TDI y un TFSI. La potencia de estos motores supone un incremento de hasta un 10% si lo comparamos con su predecesor. Por otro lado, el nuevo Q5 cuenta con consumos de combustible significativamente menores. El 2.0 TDI en el nuevo Q5, con variantes de potencia de 150 CV, 163 CV y 190 CV, resulta altamente eficiente.

Los dos motores más potentes combinan eficiencia con una elevada potencia. El 2.0 TFSI, de nuevo desarrollo, rinde 252 CV y consume 6,8 litros de combustible cada 100 km. Este consumo equivale a unas emisiones de CO2 de 154 g/km. Por otro lado, el 3.0 TDI, que también ha sido profundamente optimizado, incrementa su potencia hasta los 286 CV y entrega un par motor de 620 Nm.

La transmisión del SUV compacto ha sido rediseñada desde cero. Esto supone que tanto el cambio manual de seis velocidades, el S tronic de siete marchas y el tiptronic de ocho velocidades, que se ofrece asociado en exclusiva al 3.0 TDI, han sido creados específicamente para el nuevo Q5. La transmisión automática incluye una función de marcha por inercia para reducir el consumo de combustible. El conductor puede controlar los cambios de marcha a través de la palanca del selector o utilizando las levas situadas en el volante. En ambos casos, el control se transmite de forma electrónica.

La nueva tracción quattro con tecnología ultra forma parte del equipamiento de serie en las versiones 2.0 TDI con 163 CV y 190 CV, así como para el 2.0 TFSI con 252 CV. El sistema quattro con tecnología ultra funciona de forma predictiva y desconecta el eje trasero cuando no es necesaria la tracción integral. Si es necesario el uso de la tracción, el sistema se vuelve a conectar de forma proactiva. El nuevo concepto aumenta la eficiencia sin reducir la tracción ni perjudicar la dinámica de conducción.

El nuevo Audi Q5 2017 hace gala de un comportamiento dinámico que combina distintas fortalezas. Resulta deportivo, a la vez que extremadamente confortable. La base para ello la podemos encontrar en una suspensión de nuevo desarrollo con cinco brazos y en el nuevo sistema de dirección asistida electromecánica. Como opción, el cliente puede escoger la dirección dinámica. Esta varía su desmultiplicación en función de la velocidad y del ángulo de giro del volante.

Los clientes pueden elegir entre dos tipos de suspensión. El chasis con amortiguación controlada de forma electrónica, sistema que el conductor puede manejar desde el Audi drive select, ofrece un amplio rango de posibilidades entre el confort y el dinamismo. Además del control del tarado de los amortiguadores, el nuevo sistema de suspensión neumática puede utilizarse para variar la altura e la carrocería en cinco etapas. En el Audi Q5 2017, equipado con el motor 3.0 TDI, estos dos sistemas y el diferencial trasero deportivo se integran en una nueva unidad central de control del chasis.

Hemos probado dos motores de gasolina y diésel, con 252 y 190 CV respectivamente. Ambos con motores de 4 cilindros y caja de cambios s-tronic de 7 velocidades. También teníamos en los dos vehículos la suspensión neumática y la tracción total quattro. El primero que probamos fue el 2.0 TFSI de 252 CV. Este motor destaca por una suavidad apabullante y con un empuje que no está acorde con la potencia declarada. Con este motor el Q5 corre y mucho pero lo hace de forma suave, sin apabullar. En fases de aceleración el motor TFSI de 252 CV tiene un sonido muy evidente que llega nítidamente al habitáculo. Es un sonido intenso que no será del agrado del que guste del sonido de un buen motor de gasolina.

Por el contrario, el diésel nos ha cautivado por el empuje demostrado en todo el rango de revoluciones. No sabemos si es porque, a buen seguro, este motor será el grueso de las ventas o por qué razón, el caso es que con el TDI de 190 CV el Q5 es mucho más interesante porque da una gran sensación de aceleración en prácticamente todo el arco del cuentarrevoluciones. Lo hace, además, con un silencio encomiable. Es verdad que ambas unidades del Q5 tenían los cristales con confort acústico y doble apantallamiento, pero lo llevaban los dos vehículos. En marcha y en fases de aceleración, era más agradable el TDI.

El Q5 nos ha parecido un coche muy mejorado en el plano dinámico, sobre todo el TFSI. Ahora parece un coche más ligero y con una trazada limpia en prácticamente todo tipo de carreteras. Lo hemos probado en carreteras secundarias con curvas muy cerradas, con carreteras que enlazaban curvas tras otras, algunas muy complicadas de negociar, y también autovía y carreteras con amplias rectas. No hemos tenido ningún problema y nos ha gustado mucho el nuevo sistema de tracción quattro inteligente. Se notaba mucho a la salida de las curvas, cuando acelerábamos con decisión. Ni un solo extraño ni falta de tracción. El coche ha reaccionado perfectamente.

Tan bueno es este sistema, o por lo menos para nosotros, que lo teníamos que probar en el campo. Es verdad que el Q5 no es un todo terreno, pero tiene elementos interesantes que hacen que se pueda desenvolver sin problemas en zonas complicadas, incluso llevando neumáticos de verano Pirelli Scorpion, destinados a este tipo de vehículos. Trialeras, badenes, zonas de barro e incluso algún badeo con piedras, han sido el recorrido elegido para probar, brevemente, las capacidades off road del nuevo Q5. Con la suspensión en modo Off-Road y el modo All-Road no hemos tenido problemas para superar estos obstáculos. Ciertamente no eran complicados, pero algún otro SUV lo hubiera pasado peor.

Diseño

Interior y vida a bordo

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: Audi Q5 2017 TDI y TFSI. Salto tecnológico

Categoría: 4x4PortadaPruebasSegmentoSUV
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