Interior y vida a bordo

El diseño italiano del Alfa Giulia no sólo se limita al exterior. Es más, no es que en el habitáculo tenga su extensión, sino que se trata en un centro de arte en sí mismo, un campo de batalla donde el diseño, sus líneas, sus formas, los materiales, la conjunción de todo ello, se convierte en un terreno minado donde no se puede decepcionar al cliente, un cliente que espera algo distinto, a la altura del mejor diseño italiano.

Así, de esta manera, nos encontramos con un interior con cierto aire de limpieza en el fondo y en las formas, sin abigarramiento, limpio, casi esencial, y desde el minuto uno te das cuenta que este interior está diseñado para envolver al conductor, centrándose por completo en él, sin descuidar al resto de ocupantes en ergonomía y confort, salvo a uno… que ya veremos luego.

Obviamente, nos gusta el ambiente que se respira en el habitáculo. También tenemos que decir que nuestra unidad está lejos de ser la entrada a gama. En cuanto a motores, equipamiento y extras, pocas cosas más le podemos pedir. La factura final del coche que conducimos casi llega a los 50.000 euros -48.000 concretamente, casi 9.000 de extras-, por lo que hay que pedirle, exigirle más bien, que no falle y esté a la altura con solvencia.

El volante es de lo que más nos gusta en este interior. Ligeramente achatado, con inserciones de tela y zonas de plástico con una especie de cromado, botón de arranque incrustado… de verdad que tacto y diseño se aúnan para hacer una buena pieza.

Los materiales que tenemos a nuestro alcance son buenos, los asientos tienen un acabado espectacular, pero nos extraña la sencillez del cuadro de mandos. Fondo negro, grafías en blanco, no muy lejos del estilo de KIA o Hyundai… de verdad que esperábamos algo más de diseño y sorpresa estilística en este apartado. Pequeña decepción. La primera de una lista que no nos parece corta. No es esto, sinceramente, lo que más nos preocupa.

Si profundizamos un poco más en el cuadro de mandos, no entendemos que se haya desperdiciado de tal manera el generoso espacio entre ambas esferas analógicas. Pudiendo mostrar todos los datos del ordenador de a bordo de manera clara, práctica, eficiente… se ha optado por mostrarlos todos, sí, pero de una manera desperdigada y con dígitos indignos, desproporcionadamente pequeños… de verdad que no entiendo no que se haya diseñado esto, sino que se haya aprobado por parte de los que toman las decisiones. Echad un ojo a la galería de fotos porque es sorprendente. Y obviamente, muy pero que muy mejorable.

Comprobando que los materiales son notables, nos damos cuenta de que el cuero tabac de nuestra unidad sale por mil euros. La palanca del cambio, con un diseño terrible, soso, anodino, delata que estamos en un coche automático, lo que significa pagar 2.500 euros más. También delata este hecho las levas de detrás del volante.

Enormes, finas, que no giran con el volante, cosa que nos gusta, pero lo que nos parece incomprensible es que apenas quepa el dedo entre las levas y las barras de intermitentes y limpiaparabrisas inmediatamente detrás. De verdad que más de una vez y más de diez, durante la prueba, hemos equivocado la maniobra.

De verdad que no es nada intuitivo, de primeras, encontrar los mandos y acertar con las funciones, pese a la aparente limpieza del volante, con el botón de arranque integrado y la consola, que apenas existe, pues pantalla de navegador y aireadores están integrados en el frente del salpicadero, y casi sin darnos cuenta, bajando, ya estamos con la palanca del cambio y un trío de ruletas, el mando de la pantalla, el sistema dna, que viene de serie desde el acabado más básico y otro para el audio. Sin duda, un coche de los que tienes que emplear tiempo para acostumbrarte a él.

Pero sin duda lo más criticable es todo lo que rodea al navegador y su funcionamiento. Para empezar, ves que la pantalla negra mate es enorme, pero sólo se proyecta imagen en una franja más o menos estrecha. Lo mismo con la cámara de visión trasera. Vale que podemos dividir la pantalla en dos, pero el software, la manera de presentar todo, de llegar a la función que queremos… como el zoom, o poner el mapa mirando al norte o al sentido de la marcha… de verdad que es un poco de locos.

Puede que sea el coche que más me ha costado tener por la mano en este apartado… y creo que a la hora de devolverlo no he terminado de controlar todas las funciones… pese a echarle horas y horas. No criticamos ya que la pantalla no sea táctil, algo más que habitual en generalistas de cualquier nacionalidad, pero sí algo de coherencia y racionalidad en las funciones. Me imagino a mi padre, por ejemplo, peleando con la ruleta y los botones… y dejarlo por imposible a no mucho tardar… desesperado.

Los asientos ya hemos dicho que recogen bien y se sienten bien. El cabecero de las plazas delanteras va hasta con el logo de la marca serigrafiado. Sin embargo, las plazas traseras gozan de un espacio que, sin ser el más holgado del segmento, no está nada mal, con centímetros suficientes en todas las direcciones. Ojo, esto pasa en dos de las tres plazas traseras. Concretamente, en los laterales.

Lo que encontramos abominable es el túnel de transmisión… tan inmenso… que el quinto ocupante no es que vaya a sufrir mucho como el trayecto sea largo… es que tendrá que realizar alguna posición de yoga o reiki para situar sus piernas lo más cómodamente posible. O va en cuclillas… o tendrá que robar espacio a los laterales.

A todo esto, el respaldo de la fila trasera de asientos me pareció más firme y duro de lo habitual y aconsejable. Al menos, bravo por la entrada USB accesible para estas plazas traseras.

Turno para el análisis del maletero. En cuanto a espacio, no es el líder, ni mucho menos, pero sus 480 litros nos parecen, cuando menos, decentes. Lo que pasa es que la boca de carga es bastante estrecha, y luego es bastante plano y tiene mucho fondo, con lo que si el paraguas o una mochila, por aquello del movimiento en marcha, le da por irse al fondo, tendrás que esforzarte de lo lindo para llegar a él. A mejorar.

Por último, un detalle que no ha pasado inadvertido: el mando del coche, con apertura remota y arranque por botón, es más voluminoso y pesado de lo habitual en otras marcas. Hay que revisar esto también con cierta urgencia. Se nos ha ido de las manos…

 

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

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PRUEBA: ALFA GIULIA. Bonito y dinámico

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2 comments

  • Hola! Al igual que os he criticado negativamente la videoprueba de este modelo en youtube por parecerme muy sesgada os felicito por el buen trabajo de esta que acabo de leer. Excelente trabajo, equilibrada, profesional, muy completa y bajo mi punto de vista acertada en lo que destacáis para bien y/o para mal. Enhorabuena Óscar González Soria.

  • Yo tengo un alfa romeo giulia diesel con 70000 km del año 2016, y va perfecto nada de averias. Que critiques el mando por pesado y grande, te pasas un poco (aluminio con plástico), que critiques con razón el sistema alfaconect eso lo entiendo (serigrafias). Pero que saques todo defectos, o asi lo entiendo yo del interiorya huele ademas, el bulto de atrás entre asientos delanteros y traseros (en el suelo), es porque va alojada la caja de cambios, para permitir equilibrar los pesos. Ma quisieran BMW, AUDI y Mercedes parar por ciertas curvas muy cerradas como pasa un alfa romeo giulia

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