En marcha

El sistema híbrido enchufable está compuesto por un compacto motor de gasolina de tres cilindros con tecnología BMW TwinPower Turbo, un motor eléctrico y una batería de ión-litio que se puede recargar conectándola a una toma de corriente doméstica común, con la retención del motor de combustión o funcionando como generador y con la energía acumulada en el frenado.

La energía necesaria para la conducción puramente eléctrica proviene de una batería de ión-litio refrigerada por líquido y puede recargarse en cualquier toma de corriente doméstica común, así como en una BMW i Wallbox o en una estación pública de recarga. Si se conecta a una toma de corriente doméstica, el acumulador se recarga completamente en menos de tres horas. Si está conectado a una BMW i Wallbox, la operación de recarga dura menos de dos horas. El motor de combustión tiene una potencia máxima de 231 CV y 320 Nm de par motor. La potencia específica es de 154 CV por 1.000 cc, la más alta de un motor de BMW. El consumo promedio homologado del BMW i8 es de 2,4 litros cada 100 km, mientras que el valor de CO2 no llega siquiera a 59 gramos.

El motor eléctrico síncrono está desarrollado y producido por la propia BMW y es el mismo que lleva el BMW i3 (prueba) pero con menos potencia. Tiene 131 CV y entrega un par motor de 250 Nm desde el mismo momento en que se pone en marcha.El motor eléctrico asume una función de impulso adicional, apoyando al motor de gasolina en fases de aceleración. Además, puede aprovecharse para conducir únicamente de modo eléctrico a una velocidad máxima de 120 km/h a una distancia de hasta 35 kilómetros.

El sistema compuesto por los dos motores tiene una potencia máxima de 362 CV y un par máximo combinado de aproximadamente 570 Nm. Combinando el funcionamiento de ambos propulsores el i8 acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. La velocidad punta del BMW i8 está limitada electrónicamente a 250 km/h en modo combinado y a 130 km/h en modo eléctrico. Esta velocidad máxima se alcanza y puede mantenerse aunque el acumulador de alto voltaje esté completamente vacío, es decir, recurriendo únicamente a la potencia del motor de combustión.

El motor de combustión cuenta con una caja de cambios automática de 6 relaciones y el motor eléctrico cuenta con una caja de cambios de dos marchas, una hacia delante y otra hacia atrás. Lo primero que llama la atención al escuchar el motor de gasolina tricilíndrico es su espectacular sonido. Parece más un V8 que un tres cilindros. Es un sonido pleno y grave y muy intenso cuando aceleramos a tope. Además el sistema de audio amplifica el sonido en el habitáculo sin que se parezca a otros sistemas que si parecen más artificiales.

Cuando se pone en marcha el coche, se activa el modo CONFORT. Con este modo se obtiene un reglaje para un estilo de conducción entre deportivo y eficiente. El modo ECO PRO, el sistema favorece un estilo de conducción que optimiza la eficiencia. En este caso se reduce en la medida de lo posible el consumo de energía eléctrica de los sistemas de confort, tales como el climatizador, la calefacción de los asientos y la calefacción de los espejos retrovisores exteriores. La autonomía máxima del BMW i8 con el depósito de combustible lleno y la batería completamente cargada es de más de 500 kilómetros, conduciendo en el modo CONFORT.

La conducción del BMW i8 es similar a un deportivo de los de verdad. Tiene la suspensión dura, quizás demasiado si circulamos por carreteras más bacheadas o rotas donde la suspensión nos sacudirá con fuerza. Con el asfalto perfecto es una gozada circular con el i8. Si hemos notado que está peor aislado del ruido de rodadura que en otros modelos de BMW. Un Serie 3 de gasolina es más silencioso a la misma velocidad. Los recorridos urbanos es una de las bazas del i8. Ya existen muchas ciudades que no dejan circular por el centro a coches con motores de combustión y el i8 es de los pocos que no están afectados por esa prohibición.

Activando el modo ECO PRO, esa autonomía puede aumentarse en un veinte por ciento. El modo ECO PRO del BMW i8 también puede activarse si se está conduciendo únicamente con el motor eléctrico. En ese caso, no se activa el motor de combustión. Si el nivel de carga de la batería resulta inferior a un valor mínimo determinado, se enciende automáticamente el motor de combustión.

Diseño

Interior y vida a bordo

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: BMW i8. Un híbrido muy divertido

Categoría: CoupéDeportivoHíbrido Plug-inPortadaPruebasSegmento
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