En marcha

El sensor ha detectado la tarjeta-llave que tenemos en el bolsillo. Apretamos el botón y arrancamos este 1.6 de gran efectividad, tanto en prestaciones como en consumo. Apenas se escucha el motor. El trabajo de insonorización es loable. También la sensación de ver como el asiento, que previamente se ha echado hacia atrás, ahora recupera su posición memorizada para ajustarse a tus deseos.

La sensación de conducción es muy placentera. Sientes siempre que todo está bajo control, con una dirección muy directa y precisa. Puede ser un poco más dura o blanda en función del modo de conducción que elijas en el Multi-Sense. Hay cinco diferentes, y es una suerte poder adaptar los parámetros del coche para que se adapten a ti en cada momento, si te apetece una conducción normal, más ecológica de lo habitual, o ese día que quieres sentir bien el coche en las curvas y apretar a fondo el acelerador.

Y lo mejor de todo es que los 160 caballos se notan, y este dato sorprende al ir aparejado a un peso de tonelada y media y un consumo medio de 5,8 litros a los 100 km a lo largo de nuestra prueba. Homologa un litro y poco menos, lo cual se acerca más a la realidad de lo habitual. Generalmente, en nuestras pruebas, el consumo medio sale más cerca de los dos litros de más que del litro y medio.

Y ha llegado el momento de hablar del 4Control. Este sistema es el culpable de una manejabilidad espectacular, digna del mejor bailarín. Resumiendo el resumen, se trata de hacer que las ruedas traseras también sean directrices. En parado y maniobras a baja velocidad, gira hasta 2,7 grados en sentido contrario al eje delantero, con lo que los giros son más rápidos, eficaces, y necesitas menos metros para dar la vuelta al coche.

En cambio, en marcha, a más de 60 kilómetros por hora (80 km/h si tienes el modo Sport activado), el eje trasero gira un grado sus ruedas en el mismo sentido que giran las delanteras. Con esto logras tomar las curvas con una facilidad y una eficiencia casi inusitada. Es increíble comprobar cómo el coche aligera de peso casi milagrosamente y es capaz de girar con aplomo en curvas y a velocidades que parecen casi de videojuego. Parece que conduces un coche medio metro más pequeño.

Gracias a este sistema, a pesar del tamaño de berlina y familiar, que sobrepasan los 4,80 metros, en la ciudad se mueve con soltura. Los distintos sensores te ayudan a mantener la carrocería a salvo de rasguños, y la capacidad del vehículo te salva de apuros en cuanto a niños al cole, compras y demás. Hay que probar el sistema de asistencia al aparcamiento para comprobar lo que han mejorado estas ayudas.

Fuera de la urbe, el carácter más atlético del Renault Talisman se quita corsés y muestra sus dotes de gran rutero. No hace ascos a las curvas y a los puertos de montaña gracias al as que guarda en su interior, el 4Control, pero es en los viajes y escapadas de fin de semana donde la berlina francesa vuela bajo con solvencia, seguridad y, por qué no decirlo, cierto placer.

Rodar por autovía y autopista es donde vemos que las buenas cualidades de estos Talisman parecen no acabar. No hace falta que tus asientos sean como los de nuestra unidad, con función masaje y demás delicatesen. Los asientos recogen fenomenal y el tema del reposacabezas me puede, ya lo sabéis los habituales. Es genial. La información básica la puedes ver en el Head Up Display. Clase.

Suave, silencioso, tragas millas con esfuerzo cero. Nos encanta la aplicación que te dice cuán ecológica es tu conducción y te incita a mejorarla punto a punto. Es muy fácil llegar a tu destino, por muchos cientos de kilómetros que te separen, y llegar prácticamente nuevo. Pocas berlinas, generalmente las Premium, consiguen esta sensación.

El Multi-Sense permite actuar mínimamente sobre las suspensiones, adaptando su dureza, retención y expansión en función de la conducción. En ciudad son realmente confortables. En el modo más deportivo no dan para ir de carreras, ni mucho menos, pero se nota más firmeza. En ningún caso notarás balanceos de la carrocería, ni cuando están más blandas.

Y por supuesto, puedes añadir a los que ya vienen de serie casi todos los sistemas de seguridad y ayuda a la conducción que puedas imaginar. Control de crucero adaptativo, alerta de exceso de velocidad,  frenada de emergencia asistida, aparcamiento asistido, aviso de cambio de carril, aviso de ángulo muerto… por no hablar de la conectividad con tu propio Smartphone y las posibilidades que puede brindar.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

Prueba: RENAULT TALISMAN ST. Con todo y a por todos

Categoría: Berlina grandeFamiliarPortadaPruebasSegmentoSin categoría
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