Interior y vida a bordo

Ni mucho menos lo has visto ya todo. Si lo has disfrutado visualmente por fuera, por dentro vas a alucinar. Así, sin paliativos. Aún mejor lo que hemos podido ver y apreciar en el habitáculo. Sí, vale, es el acabado más lujoso de los cuatro que podemos tener en un Renault Talisman, pero es que no envidia en nada a cualquier berlina alemana Premium, por cara y potente que ésta sea. Palabra.

Entrar en el Renault Talisman Sport Tourer 1.6 dCi 160 Initiale Paris es franquear la puerta hacia un mundo de sensaciones, modernas, tecnológicas… hasta lujosas. Pero un lujo con sentido, con orden, con cerebro. Todo está estudiado, tiene su por qué… muy pocas cosas criticables vas a poder encontrar en un espacio que, verdaderamente, es de los más redondos que hemos disfrutado en mi vida profesional.

Diseño, materiales, tecnología… todo está pensado. Con criterio… y con acierto. Antes de empezar a conducirlo, sólo con los estímulos sensoriales al entrar en el habitáculo, ya eres consciente de que el interior del Talisman está muy bien hecho. Quizá en exceso tecnologizado para aquellos que ya pasan de los 50, mucha pantalla táctil, mucha información que se despliega en una gran pantalla tipo tablet, mucho botoncito con varias funciones… requiere su atención y su tiempo.

El negro lo domina todo. Lo puedes combinar con la iluminación ambiente, hasta en cinco colores distintos, pero la verdad es que no dudamos en poner el azul de inicio, a juego con la carrocería. El entorno que se crea casi parece mágico. Sube la intensidad al máximo y disfrutarás de una butaca en primera fila para disfrutar de tu vida cómo y cuando quieras.

Hablando de butacas, los asientos de este Renault Talisman Sport Tourer 1.6 dCi 160 Initiale Paris son eso, butacas, sillones, auténticos asientos de lujo, con calefacción, ventilación, masaje, regulables electrónicamente, con memoria… y una de las cosas que más me gusta, con reposacabezas activos, que avanzan para recoger la nuca e incluso con alas en los extremos, para recoger la cabeza por los laterales. Brutales. Pueden parecer aparatosos, pero es que son dignos de la NASA.

Al volante, se despliega ante nosotros un mundo de percepciones variopintas, casi todas placenteras cuando ya controlas el entorno y te relajas. Depende de cada uno el tiempo a invertir para manejar y dominar todo, pero cuando lo tienes por la mano… no podrás subir a otro coche que no despliegue un arsenal tecnológico como este. Incluso el Head Up Display tiene más clase y estilo que muchos otros.

Volante de tacto exquisito, botones bien situados con sensación de calidad extrema al tacto, mal el mostrenco de las teclas de audio tras el aro, no pega para nada con el resto de tecnología vista. Por cierto que también es calefactable, un lujo nórdico que viene de muerte para los duros y fríos días de invierno, aunque el botón está realmente escondido, una pena su situación, lo mismo que los que activan la limitación y la velocidad de crucero, adaptativa en nuestra unidad.

El cuadro de mandos tiene cuatro configuraciones distintas. Parecidas, pero cada uno con sus peculiaridades, para los más tiquismiquis. Me encanta. Esfera grande digital en el centro y a los lados más información en semilunas. Debajo, un pequeño display con buena parte de la información del ordenador de a bordo, aunque aquí encontramos algún pero, como la ausencia de un parcial B con sus respectivas medias y demás datos.

El salpicadero tiene una franja de madera gris –puede cambiar el color y el material al gusto- que le otorga aún más clase al habitáculo. La superficie huye del plástico duro y rezuma elegancia. En medio, protagonista, la pantalla que, a modo de tablet, permita llevar a cabo miles de funciones, navegación, climatización, confort, dispositivos de seguridad, de ayuda a la conducción, calidad del aire, cuidado y ecología en la marcha… etc. Todo funciona y lo hace bien. Algún menú más complicado de lo normal, pero no deberías tardar mucho hasta tenerlo todo controlado de manera casi intuitiva.

La palanca del cambio automático también pide su cuota de atención. El diseño lo merece. Igual no cae bien a mano de todo el mundo, pero en nuestro caso no es tan censurable como para replantearse la compra del coche.  A su lado, un pequeño mando, con ruleta, para manejar otras cuantas funciones, a menudo repetidas, en la tablet. No faltan pequeños huecos por la zona para vaciar bolsillos.

Pero si quieres espacios de almacenamiento, igual los de las puertas no son suficientes, pero tranquilo porque bajo el reposabrazos delantero puedes almacenar y enfriar una botella de agua de litro y medio. Y en la guantera, delante del copiloto, tendrás que inclinarte hacia adelante para aprovechar hasta el último rincón, porque profunda y espaciosa es un rato.

Las plazas traseras son enormes. No termina de encajar que la central tiene a sus pies un túnel de transmisión algo elevado para el cuidado con el que está todo hecho, pero aún así gozamos de centímetros de sobra en altura, que es la cota más justa, pero sin temer la incomodidad. Para piernas, e incluso hombros, la cosa va sobrada.

Lo que sí nos extraña es que el maletero de la versión familiar tiene menos capacidad que la berlina. Por poco y no llega a los 500 litros. Son 492, por 515 de la berlina. Eso sí, debajo del primer plano del suelo tiene otros 80 litros disponibles, para llegar a los 572. La berlina también lo tiene y llega, nada menos, que a los 608. Si abatimos los asientos traseros, algo que se hace con extrema facilidad desde el propio maletero, llegamos a 1.681 litros.

Por cierto, que la visibilidad trasera es correcta, pero sería mucho mejor si se pudiese insertar el reposacabezas central en los propios asientos. Lo que nos ha gustado sobremanera en esta zona, es encontrar dos entradas de USB específicas para las plazas traseras. Genial.

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

Prueba: RENAULT TALISMAN ST. Con todo y a por todos

Categoría: Berlina grandeFamiliarPortadaPruebasSegmentoSin categoría
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.