Motor, acabados y equipamiento

Poco vamos a extendernos en este apartado, ya que son solamente dos motores diésel los que conforman la gama de este Ford Edge. El bloque es el mismo, de 1997 centímetros cúbicos, pero el de 210 caballos de potencia es un Bi-Turbo, frente al que hemos conducido nosotros, de 180. Tal y como están las cosas, Ford ha pensado que para vender unas pocas unidades gasolina, es más gasto traerlas hasta aquí que lo que puedas sacar por ellas.

Como ya hemos dicho antes, Trend, Titanium, Sport y Vignale son los cuatro acabados disponibles. Los cuatro están vigentes con la opción de 180 caballos, todas menos la Trend, la de entrada a gama, son aptas para el 210 caballos.

Para que te hagas una idea, a igualdad de equipamiento, la diferencia entre 180 y 210 es de 4.000 euros. Eso sí, no sólo te llevas los 30 caballos extra, sino el cambio automático de seis velocidades del que no puede gozar el menos potente.

En cuanto a precios de adquisición, el Ford Edge más económico, y menos equipado, es el Trend 180 que sale por 37.300 euros. Nuestro Titanium de 180 cuesta 3.000 euros más (40.300). Si quieres el Sport, suma 1.500 euros al Titanium. Nuestra unidad de prensa lleva unos 6.000 euros en extras, pasando de los 46.000 euros.

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PRUEBA: FORD EDGE, SUV made in USA

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