En marcha

Momento para afianzar aún más nuestra idea de que el Renault Megane GT es uno de esos coches que te quedarías para siempre sin dudarlo un segundo. Porque hasta ahora nos ha embelesado sin hacer lo más importante: conducirlo. Y aquí también hay mucho que hablar. Y bien, para qué engañarnos…

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

Este elemento no es el único culpable, pero sí que tiene buena parte de culpa en que el coche vaya tan bien. Antes de hablar de motor, cambio, potencia, etc… hay que mencionar y comentar un dispositivo que ya habíamos probado en el Espace y que nos sigue pareciendo, casi, ciencia-ficción.  El nombre del dispositivo es 4Control. “Fourcontrol”, dicho a la española. Y es una pasada.

Este sistema es el culpable de una manejabilidad espectacular, casi digna del mismísimo diablo. Intentando utilizar pocas palabras, consiste en hacer que las ruedas traseras sean directrices. En parado y maniobras a baja velocidad, gira hasta 2,7 grados en sentido contrario al eje delantero, con lo que los giros son más rápidos, eficaces, y necesitas menos metros para dar la vuelta al coche.

En cambio, en marcha, a más de 60 kilómetros por hora (80 km/h si tienes el modo Sport activado), el eje trasero gira un grado sus ruedas en el mismo sentido que giran las delanteras.  Con esto logras tomar las curvas con una facilidad y una eficiencia casi inusitada. Es increíble comprobar cómo el coche aligera de peso casi milagrosamente y es capaz de girar con aplomo en curvas y a velocidades que, a priori, tu cerebro dice que no puede ser. Y lo es.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

Esto ya lo vimos, como dije antes, en el Espace, y es más evidente aún, porque tu sentimiento es que el coche pesa media tonelada menos, tiene una batalla más corta y hasta algún caballo de más. En el Renault Megane GT logra una fluidez en la conducción que sólo si lo pruebas serás capaz de apreciarlo… y sorprenderte, claro está.

Una vez explicado el sistema 4Control, ya es turno para hablar de un motor 1.6 turbo de 205 caballos que empuja desde bastante abajo y que te hace experimentar aceleraciones bastante fuertes, con una marca de 7,1 segundos en el 0-a 100 km/h, que te hace pensar que está mal cronometrada, pues el feeling es de una mayor aceleración.

Dirección perfecta, volante ergonómico, llantas de 18 pulgadas preciosas y precisas, suspensiones adecuadas y muy precisas… todo en orden para sentir en las manos un coche verdaderamente deportivo. Aquí muchos dirán, sí pero tiene un cambio automático y no es manual. Amigos, los tiempos cambian. Obvio que a mí me habría encantado también sentir la conducción de este Megane GT con un buen cambio manual, pero este EDC, de doble embrague y siete relaciones, es realmente bueno y rápido. Y las fantásticas levas siempre están a mano para lo que necesites. No te rayes, es una buena combinación. Pegar un pisotón en modo Sport y sentir como la aguja recorre el rojo hasta casi las 6.500 rpm es maravilloso.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

En la ciudad el nuevo Renault Megane GT es el centro de todas las miradas. Tal cual. El azul maravilloso de nuestra unidad no da opción al resto de usuarios de la vía, aunque sean más Premium, grandes y caros. Es el rey. El GT no tiene modo de conducción eco, sí lo llevan el resto de versiones del Megane, pero a pesar de ello la sangría de combustible no es tanto, gracias a un sistema de parada y arranque del motor que funciona más que bien. Aunque sí, el consumo en ciudad se dispara bastante, no podemos negarlo.

En autopista y autovía la cosa mejora. En modo Neutral o Confort las suspensiones son muy razonables, no sientes duro el coche para nada, y viajar se convierte en un placer. Aquí se sacan las mejores medias de consumo. Es posible recorrer grandes distancias a velocidades legales con un consumo medio de un poco menos de 7 litros a los 100 km. Con el dispositivo de velocidad de crucero adaptativo, regulable en tres intensidades, los viajes son coser y cantar. Por cierto que te avisa de los radares fijos, razón extra para viajar tranquilo.

Por cerrar el tema del consumo, la media final ha sido de 7,5 litros a los 100 km después de 715 kilómetros de prueba, en los que hemos disfrutado más que mucho y en los que ha habido tiempo para recorrer kilómetros a punta de gas y hundir el pie en el pedal como si lo fueran a prohibir y disfrutar de la conducción deportiva.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

Y es que la esencia de este coche se logra extraer en carreteras reviradas, puertos de montaña, esa carretera caprichosa que sólo tú crees conocer y que te hace sentir un piloto de carreras cada vez que no encuentras tráfico. Ahí, este Megane GT te hace sentir en éxtasis, casi en comunión con dios, en cualquiera de sus formas que desees.

El pequeño volante, con su cuero microperforado, levemente achatado, con las levas a mano, un pedal de aluminio en el lado derecho que pide a gritos que le maltrates… y lo mejor de todo, unos frenos que están más que a la altura: nos han encantado. Y eso que los traseros no son ventilados. Con el modo Sport activado, resulta muy fácil, placentero a más no poder, sortear curvas jugando a ser piloto de rallies.

Seguramente vendrá un Megane más potente dentro de un tiempo, pero en cuanto a diversión y ‘producto redondo’, este GT nos ha parecido la caña. Y ojo, porque el Sport Tourer tiene una pisada y una dinámica prácticamente similar a la de la berlina. Sensacional.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

En cualquier caso, el abrazo que te brinda el asiento deportivo, el ajuste del volante a tus manos, la rapidez del cambio y el motor que empuja sin descanso a lo largo y ancho del cuentarrevoluciones, proporcionan una sensación tan redonda y efectiva en cuanto a deportividad, que de verdad que te das cuenta de que no hace falta mucho más para disfrutar con la conducción deportiva  en un vehículo.

Para terminar esta sección, la frase ‘del cerdo nos gusta todo, hasta los andares’, se puede extrapolar perfectamente a este Renault Megane GT. Pocos defectos hemos podido sacar a un coche que, para colmo, no nos parece nada caro para lo que ofrece.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: RENAULT MEGANE GT Y MEGANE ST GT. ¡Diablos!

Categoría: CompactoDeportivoFamiliarPortadaPruebasSegmento
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1 comment

  • Esta claro que te gusto… Yo lo he probado y ratifico las excelentes sensaciones que da. Puntos negativos los tiene claro, autonomía un pelin escasa, ergonómica discutible (elevalunas). Pero es un producto bien resuelto no hay duda. Deberían trabajar más en solucionar algunos problemas eléctricos/acabados y mejorarían mucho en la percepción de marca que tiene el consumidor.

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