Interior y vida a bordo

El habitáculo del Renault Megane GT sorprende casi más que su exterior. Es muy gratificante comprobar que bajo el papel de regalo, lo que hay debajo del envoltorio, gusta tanto o más que lo que puedes ver por fuera. Y es que abrir la puerta del Renault Megane GT es acceder a un entorno casi de cuento, en el que todo se ha cuidado con esmero, hasta el último detalle, para que la sonrisa no se borre de tu cara ni un solo momento.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

El negro, con muchos guiños y detalles en azul, lo inunda todo. Parece un interior oscurísimo, que lo es, pero poco a poco vas descubriendo que los materiales son de inmejorable calidad, que todo está más que pensado en torno a la idea central del coche, que es el confort, la comodidad y la conducción deportiva. El placer, en definitiva.

No falta el R-Link2, esa especia de tablet vertical de 8,7 pulgadas desde la que controlas casi todo el coche. No falta tampoco el Multisense, para poder elegir entre cuatro modos de conducción, aunque tu corazón dirá que siempre utilices el modo Sport, que salpica muchos elementos de las pantallas de color rojo. Pero es el azul el que da sentido a todo. Un azul especial, eléctrico, metalizado, que sabe diseminarse por todas partes para que sigas con la boca abierta.

En las puertas, en el salpicadero, en la base del volante achatado por abajo, en las costuras del mismo volante, los asientos más orejeros que he visto en mucho tiempo, en la palanca del cambio automático y en los pespuntes de su envoltorio de cuero… es genial comprobar lo bien que han sabido captar la esencia del Megane GT los chicos de Renault. Y aunque puedes elegir el color de la luz ambiental entre cinco tonalidades… francamente… si no eliges el azul, es que tienes menos gusto que Paco Clavel.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

Tras un volante multifuncional exquisito en su diseño y funcionamiento –lástima que aún no acoja los botones que activan el limitador y la velocidad de crucero, adaptativa o no, que están al lado del freno eléctrico de estacionamiento (sic)-, una pantalla digital que se puede configurar en cuatro diseños distintos, parecidos la mayoría, sólo uno más diferente, pero aptos todos para el disfrute, y con la información clara.

A destacar unas levas finas enormes, que hacen que sea imposible fallar un cambio aunque el volante esté casi girado del todo. Chapeau una vez más para los amigos de diseño de Renault. Merecidas vacaciones pagadas para este departamento a la voz de ya.

Los asientos me parecen espectaculares, en consonancia con el pack. Abrazan, más que recogen, tanto en piernas y michelines, como en hombros. Sobresalen tanto por los laterales para que el cuerpo no se mueva en curvas, que alguna molestia notarás en el codo derecho cuando actives la palanca del cambio manualmente. Hay alguno, más corpulento, que ha citado pequeños problemas de sujeción lumbar, pero francamente, en mi caso personal, todo estaba perfecto.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

Las plazas traseras son más capaces de lo que puedes pensar y los pasajeros podrán ir de manera confortable si no sientes la llamada ‘racing’ de la naturaleza a menudo. Bien los 384 litros de la berlina. En el caso del Sport Tourer, la habitabilidad es mayor, tienes cinco centímetros más para piernas y rodillas, y en el maletero, en condiciones normales, son 521 litros de capacidad los que puedes utilizar sin problemas. Fenomenal.

Hay pequeñas cosas mejorables a nuestro gusto. No hemos sido capaces de quitar del todo el zoom de un navegador que siempre ha funcionado de manera ejemplar, por ejemplo. Tampoco disponemos de parcial A y B, con sus respectivos consumos y kilómetros, a pesar de que, en tecnología, nadie puede hacer sombra al Renault Megane GT. También la visibilidad trasera es mejorable, pero no seré yo quien diga de estropear el diseño exterior.

No falta la doble entrada de USB o incluso de tarjeta SD. Sin embargo, el mando escondido tras el volante para actuar sobre el equipo de audio nos parece bastante tosco para lo que es este Megane GT. Genial, por cierto, la limpieza de líneas de la consola central gracias a que la gran tablet ahorra un montonazo de botones al asunto.

Foto Renault Megane GT y Sport Tourer GT

Y no queremos dejar de mencionar que el salpicadero y buena parte del frontal están realizados con un plástico gomoso muy agradable al tacto, muy lejos de plásticos duros y superficies rugosas de mala calidad. La impresión global es sobresaliente sin lugar a dudas.

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: RENAULT MEGANE GT Y MEGANE ST GT. ¡Diablos!

Categoría: CompactoDeportivoFamiliarPortadaPruebasSegmento
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1 comment

  • Esta claro que te gusto… Yo lo he probado y ratifico las excelentes sensaciones que da. Puntos negativos los tiene claro, autonomía un pelin escasa, ergonómica discutible (elevalunas). Pero es un producto bien resuelto no hay duda. Deberían trabajar más en solucionar algunos problemas eléctricos/acabados y mejorarían mucho en la percepción de marca que tiene el consumidor.

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