Interior y vida a bordo

La capacidad casi camaleónica en el diseño exterior del Citroën C3 se extiende al interior, en el que se puede optar entre cuatro ambientes diferentes que permiten configurar el habitáculo para que sea un fiel reflejo del estado de ánimo y del carácter único de quienes van a viajar en él.

Foto Citroën C3

La firma de los chevrones ha puesto en marcha el programa Citroën Advanced Comfort, que teóricamente ha puesto el énfasis en el cuidado y comodidad de cada persona. Nada se ha dejado al azar según ellos, y los asientos, los compartimentos portaobjetos, los colores materiales, tejidos… todo se ha diseñado por y para los ocupantes del coche.

Puede parecer un poco arriesgado decir esto, pero examinando el interior de nuestro C3 con detenimiento, se nota el diseño galo, con muchos guiños al C4 Cactus, como esas cinchas en los tiradores de las puertas, o la forma de los aireadores. En los cuatro ambientes mencionados antes, uno apuesta por la deportividad, otro por lo chic… incluso hay un ambiente con diseño más varonil. Viendo el tejido de nuestros asientos y el forro de parte del salpicadero de nuestra unidad, queda claro que el toque del acabado Shine es bastante chic.

A pesar de este toque de diseño, no podemos decir lo contrario y vemos plástico duro por todas partes, volante, salpicadero, asientos, puertas… pero la verdad es que la presentación funciona y no parece que sea un coche ni hecho con prisas ni de baja calidad. Además de guantera grande y profunda, muchos huecos y bien aprovechados, tanto en puertas como entre los asientos delanteros.

Foto Citroën C3

El cuadro de mandos es serio pero sin renunciar al diseño. Nos gustan los detalles diseminados aquí y allá. Bien por el diseño de los aireadores, quizá se pueden mejorar un poco los acabados al tacto, pero en líneas generales se ha trabajado bien y con cabeza. También ayuda al ambiente acogedor y avanzado la consola sin apenas botones ni teclas, muy limpia. Fenomenal.

Los asientos son muy anchos y cómodos, pero no son lo que mejor recogen el cuerpo del mundo. Las plazas traseras son coherentes, aunque dependerá de si los de delante van ‘demasiado cómodos’ o no. En cualquier caso no sobra sitio. El maletero tiene quizá la boca de carga muy alta y es un poco profundo, pero nada grave, sobre todo teniendo en cuento que los 300 litros son una de las mejores marcas del segmento.

Tenemos que comentar un par de cositas antes de acabar este apartado. Así, nos extraña mucho que viendo que Citroën tiene tecnología de sobra ya probada en otros modelos, el ordenador de a bordo de este C3 es francamente mejorable. No entendemos como no disponemos de parcial A y B, por ejemplo, es imposible calcular el consumo medio total, o de un depósito y el de un desplazamiento singular. De verdad que no lo entiendo.

Foto Citroën C3

En cambio, hay que aplaudir y mucho una iniciativa. Como veis en alguna foto dentro del reportaje gráfico que acompaña a este análisis, nos encanta ver cómo en el navegador no sólo nos marca las gasolineras más cercanas, sino el precio de nuestro combustible, en este caso Sin Plomo 95, en cada una de ellas. La parte ‘regulera’, es que he hecho la prueba en tres de ellas, y los precios no están actualizados al día, se muestran con cierto retraso. Pero la iniciativa es genial. Mola actuar con la pantalla como si fuera una tablet, en plan zoom, aunque a veces el software sea un poco más lento de lo esperado.

De la misma manera, en vez de poner la señal de velocidad máxima de la vía en el propio navegador, como hace todo hijo de vecino, hay que bucear en el ordenador de a bordo para leer digitalmente cual es la velocidad máxima de la carretera por la que circulamos, perdiendo de vista el resto de datos. Mejorable.

En el apartado tecnológico, el nuevo C3 incorpora algo que va a ser el principal gancho comercial, además del diseño, de este pequeño gran coche. Se llama ConnectedCAM de Citroën, y es una cámara HD con objetivo gran angular, conectada mediante una app a tu Smartphone, que permite capturar, en forma de imágenes o de vídeos, instantes de la vida y compartirlos inmediatamente en las redes sociales, o conservarlos como recuerdo. Incluso en caso de accidente, de manera automática, recupera los 30 últimos segundos antes del incidente y alarga la grabación un minuto más.

Foto Citroën C3

Hemos interactuado con el aparatejo, haciendo fotos y vídeos, pulsando una tecla tras el retrovisor interior. Una pulsación corta, foto, una pulsación larga, vídeo. Pensamos que no deja de ser un poco pijada, pero no por ello deja de ser gracioso poder grabar escenas cotidianas para el recuerdo, no ya accidentes o momentos que requieran documento gráfico. Funcional y lúdico a la vez. Salvo lo del accidente, nada que no puedas hacer con tu propio móvil. Pero mola.

Además, incorpora lo último en ayudas a la conducción, como la navegación conectada 3D con reconocimiento de voz, la cámara de visión trasera, la alerta de cambio involuntario de carril y la vigilancia del ángulo muerto, entre otras cosas.

No quiero pasar a hablar de dinámica sin comentar una cosa que me ha resultado algo engorrosa. Tiene tan pocos botones, que para cambiar la emisora o regular la temperatura, se hace indispensable tocar varias veces los simbolitos de la pantalla táctil… lo que en el resto de coches es tocar un botón o una ruleta, aquí te exige quitar la vista de la carretera para accionar de manera poco práctica varias veces la pantalla. A mejorar por algo más práctico y fácil ya mismo. Este sistema existe en algún modelo más del grupo PSA.

Foto Citroën C3

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: CITROËN C3. Moda urbana

Categoría: CompactoPortadaPruebasSegmentoUrbano
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.