Interior y vida a bordo

Abrimos la puerta del conductor del Honda HR-V, es el acabado Executive y el Smart Entry nos da el placer de no tener que sacar la llave del bolsillo. El arranque es por botón, con lo que, en este sentido, pocas pegas se le puede poner al acabado más equipado de los tres que ofrece el HR-V.

Foto Honda HR-V

Lo que vemos nos gusta. Temíamos que el pequeño SUV de la marca copiase el cuadro de mandos del Civic, con tantas pantallas, botones e información diseminada por todas partes que convierte casi en caótica cualquier situación, pero afortunadamente se han contenido. Aún así, nos parece que el volante multifunción, de agradable tacto, podía ahorrarse algún botón, pues contamos hasta 19. Una pasada.

Hay cosas mejorables al primer vistazo, no sólo la botonería del volante. Los aireadores frente al asiento del copiloto nos parecen horribles… no hay por donde cogerlos. En la competencia nipona, sin ir más lejos, los hay con infinitamente más gracia y estilo… y aquí Honda y su departamento de diseño ha patinado para bien. He mostrado el interior del coche a más de una docena de personas, de distintos sexos, edades y conocimientos sobre el mundo del automóvil. Unanimidad en este tema. Fin de la cita.

En cambio, el cuadro de mandos nos parece más coherente. Honda es de los pocos fabricantes que prefiere poner en la esfera grande del centro el velocímetro analógico, quedando el tacómetro relegado a la izquierda, con menor tamaño y relevancia. No es un coche para correr, pero sí es cierto que del primer vistazo, cuando vas conduciendo, se te escapa el dato de las revoluciones si no lo buscas ex profeso. En la esfera gemela de la derecha, los datos del ordenador de a bordo. Más pantallas de las necesarias para mi gusto, y alguna información se podía mostrar con más claridad, pero aprueba sin problemas.

Foto Honda HR-V

La consola central es muy reducida. Todo es muy horizontal en el salpicadero y resulta agradable a la vista. Nos gusta la pantalla táctil del navegador, nos encana hacer el zoom como si de una tablet se tratase, pero no nos gusta nada al programar una ruta tener que elegir entre tener a la vista los kilómetros que quedan al destino o la hora de llegada. El 99% de los navegadores muestran ambos datos. Honda, ¿por qué este no? Es lo único censurable, no falta el dato de la velocidad de la vía o hasta las app que prefieras para todo el sistema de entretenimiento.

Debajo de esta pantalla, el sistema de climatización bizona, muy claro, funcional y bien diseñado. Y ya sin más, botón, para desconectar el Start-Stop y la pequeña palanca del cambio de marchas. Sobresaliente en tamaño, guiados cortos, y situación, cae perfecta a la altura y distancia que pide mi cuerpo. Bravo. A la altura del antebrazo, la tecla que activa el freno de mano eléctrico y el de ayuda al arranque en pendiente.

A la altura del antebrazo y el coco, chapeau, un hueco muy profundo que con un sistema muy bien pensado se convierte en dos más pequeños para llevar botes o bebidas. Ingenioso el sistema. Bajo el reposabrazos, más hueco. El hueco en las puertas no es nada grande, punto negativo aquí, aunque en la guantera sí que caben bastantes cosas.

Foto Honda HR-V

Y si no te lo digo igual pasa inadvertido en fotos y vídeo que acompaña a esta prueba, y es que bajo la palanca del cambio hay un hueco que alberga entradas de USB y auxiliares. Es un poco como la de Volvo, pero algo más recóndito y estrecho. No es una mala idea, pero el acceso para enchufar el cargador al mechero o al USB es un poco circense. Acabas por hacerlo, pero si dejas algo en esa pequeña bandeja lo olvidarás casi en todos los casos, pues no está a la vista.

Los asientos delanteros son muy correctos, notable en mullido y sujeción lateral. Quizá el asiento del copiloto va situado un poco alto y con 1,80 metros puedes empezar a notar el techo muy cerca. Las plazas traseras son espectaculares. Van un pelín mejor en altura, pero donde no hay problema es en la zona para pies y piernas, que resulta realmente espaciosa. Todo en consonancia con el maletero, que con 470 litros incluido el doble fondo, está muy bien dotado.

Mención aparte para las banquetas traseras, que con el sistema Honda Magic Seats, se repliegan de manera fácil y rápida en un santiamén como si fueran butacas de plástico de una sala de espera, y dejan un hueco enorme en el que cabe una o hasta dos bicicletas sin necesidad de desmontar las ruedas. De verdad que de tan sencillo, parece tonto.

Foto Honda HR-V

En nuestra unidad de prensa destaca el techo panorámico, enorme, con la posibilidad de abrirlo parcialmente. Más luz y sensación de desahogo en un coche que destaca por su espacio y habitabilidad.

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PRUEBA: HONDA HR-V. Rey de reyes

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3 comments

  • una pregunta…¿ es cosa mia o no tiene aguja ó indicador «digital» de la temperatura del motor…?…¿ y en algún sub.menu del lcd….?
    Buen video,un saludo

    • Hola jc! Si te soy sincero, no estoy seguro al cien por cien, pero diría que en el menú digital del ordenador de a bordo si aparece en una pantalla la información de la temperatura del motor. Gracias por tu comentario. Saludos! 🙂

  • ok, gracias y un saludo.

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