60TH ANNIVERSARY - ETOILE FILANTE AND RENAULT DAUPHINE ON THE SALT LAKE

El Renault Étoile Fliante ha vuelto a las salinas de Bonneville en Utah, Estado Unidos, 60 años después aquel 5 de septiembre de 1956, donde batió cuatro marcas mundiales.

Renault está de celebración en Estados Unidos. Este año se produce el 60 aniversario de la obtención de los 4 récords que consiguió el Renault Étoile Filante en las salinas de Boneville. También se cumplen 60 años de la primera venta del Renault Dauphine en suelo estadounidense. Con motivo de celebrar estos dos acontecimientos, Renault Classics envió al Bonneville Speed Week el Étoile Filante para conmemorar el récord.

Pero la cosa no se quedó ahí, Renault Classic también aprovechó para enviar una unidad del Renault Dauphine. A los mandos del clásico modelo se sentó Nicolas Prost, piloto de Renault e.dams en el Campeonato FIA de Fórmula E. Estableció un nuevo registro en la categoría CGG (Classic Gas Coupé). Abarca aquellos automóviles fabricados entre 1928 y 1981 con motorizaciones entre 754 y 1.015 cc, tras alcanzar una velocidad de 123,1 km/h.

60TH ANNIVERSARY - ETOILE FILANTE AND RENAULT DAUPHINE ON THE SALT LAKE

El récord del Étoile Filante (estrella fugaz en francés) fue en su momento un claro ejemplo de cómo los ingenieros trataron de llevar tecnología de las aeronaves al diseño de los automóviles. Esta tendencia predominó durante el periodo de la aviación encaprichada después de la Segunda Guerra Mundial. El Étoile montaba un motor de turbina, fruto de esa ingeniería aérea, que desarrollaba una potencia de 270 CV. Su carrocería aerodinámica estaba fabricada en poliéster sobre una estructura tubular.

El 5 de septiembre de 1956, el Étoile Filante llevaba su turbina silbando sobre el lago de sal de Bonneville. En esos momentos se estaba produciendo el nuevo récord mundial de velocidad. El Étoile Filante alcanzó 308,9 km/h durante un kilómetro y 308,85 km/h durante más de 5 kilómetros. Este último récord es el que sigue ostentando a día de hoy. La tecnología de las turbinas aplicadas sobre automóviles no obtuvo buenos resultados en los modelos de calle. Aun así, el Étoile se convirtió en una máquina que marcó un hito en la historia de la automoción.

El Renault Étoile Filante vuelve a las salinas de Bonneville

Categoría: Historia del Motor
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