Interior y vida a bordo

Mezcla de sentimientos y sensaciones a la hora de analizar y valorar este DS 4 Crossback por dentro. Lo que nos echa para atrás es pensar en que hemos pagado unos cuantos miles de euros extra y mucho de lo que vemos proviene, indefectiblemente, del mencionado Citroen C4, uno de los coches con mejor relación calidad-precio del segmento C sin lugar a duda. Pagar 7, 8, 10.000 euros más por un coche más exclusivo y descubrir que la configuración, el volante, muchos mandos aquí y allá, la palanca… en definitiva un buen número de elementos, a primera mano, son idénticos a los del cacareado C4.

Foto DS 4 Crossback

En cambio, también tenemos que valorar el esfuerzo de DS por desmarcarse de Citroen. Nos encanta el salpicadero gomoso, en plástico blandito donde no es problema hundir el dedo, muy Premium. Otro detalle distintivo son unos asientos espectaculares, que nos han ganado desde el minuto 1 indiscutiblemente.

Es cierto que es la versión más alta en cuanto a asientos y tapicería, con el trenzado en cuero, calefacción, apoyo lumbar y hasta memorias de posición y función masaje, justita, pero masaje al fin y al cabo. No lo vas a necesitar en el día a día, pero estos asientos recogen piernas y cuerpo de maravilla. Súper deportivos. Y el cum laude se lo llevan los reposacabezas, cuya parte inferior avanza y recoge tu nuca con suavidad.

El volante es entre grande y muy grande, con la factura típica de Citroen. No falta el tacto fino, el cuero microperforado y los cromados, para aportar esa distinción que tanto quiere remarcar DS.

Foto DS 4 Crossback

El cuadro de mandos es calcado al de Citroen. Podemos elegir el color de fondo de los caracteres en una aburrida escala del gris al azul, pasando por una especie de lila. Hay dos botones para colorear una parte de los aros y para el interior… pero hay una parte que no se colorea nunca. Vamos, un cristo peor organizado que las rondas de contactos para formar gobierno.

Las tomas de aire son conocidas, eso no quiere decir que no sean bonitas. La pantalla del navegador es táctil, y es de las más intuitivas, coherentes y de calidad del mercado. Por cierto que el ordenador de a bordo reúne de manera sabia toda la información y se agradece. También nos gusta que la calidad táctil de esta pantalla de 7 pulgadas sea top y que se haya mejorado con respecto al anterior, poniendo una barra de botones debajo para acortar en los menús. De verdad que en este sentido se agradece el esfuerzo.

Los mandos del climatizador bizona también son los conocidos. Lo mismo que las barras de intermitentes y todas sus funciones. La palanca del cambio también está más que vista. En esta unidad nos ha chirriado un poco el guiado, más brusco de lo esperado, sin ser alarmante, pero lejos de la suavidad que emana por casi todas partes.

Foto DS 4 Crossback

Bien por la guantera, por su capacidad y profundidad y por dejar mucho espacio para las piernas del copiloto, que también goza de masaje en su asiento. Nuestra unidad tiene manos libres de entrada y arranque por botón, justo al lado de la tecla para poner y quitar el freno de estacionamiento. Pero ojo que siempre hay que apretar para el mismo lado, hacia atrás, pretendas ponerlo o quitarlo. Confuso.

En la segunda línea de asientos tenemos la misma tapicería trenzada y exclusiva de los asientos delanteros. El túnel de transmisión es muy voluminoso, mal para el quinto pasajero. Mal, además, porque de espacio atrás vamos justos. Con 1,80 te da para pocas alegrías. Vas bien, pero ya está, punto. Además, ojo al acceder a estos asientos, que el pico de la puerta te puede dar alguna sorpresa.

Además, el interior tan negro contribuye a que la sensación de agobio sea más que acuciante. No hay mucho espacio hasta el techo, incluso en las plazas delanteras, y con el apósito que incluye los botones SOS y DS (Citroen), la verdad es que los que sufran claustrofobia podrían tener algún problema al respecto. ¡Y eso que nosotros siempre ponemos el asiento del piloto en su posición más baja!

Foto DS 4 Crossback

Menos mal que el DS 4 Crossback cuenta con un sistema que permite la entrada extra de luz, gracias a un parabrisas panorámico muy grande, que llega hasta un poco antes de la cabeza. Los dos parasoles son deslizables, dejando unos 20 centímetros extras de cristal. Menos da una piedra.

Por último, el maletero no es lo mejor de este coche. El DS 4 Crossback cuenta con 359 litros de capacidad, cuando la mayoría están en los 400, sino, muy cerca. Además, si te gusta la música y apuestas por el altavoz Denon, te robará el espacio correspondiente a una maleta pequeña. Debajo, eso sí, hay una rueda de repuesto de galleta. La boca de carga también es un poco más alta de lo habitual y el detalle de pureza lo marca la luz, que en realidad se puede utilizar como linterna extraíble.

Hay detalles poco prácticos que nos han sorprendido, por su poca usabilidad. Amén de que bajo el reposabrazos hay un hueco bastante pequeño, es una odisea conectar un USB o un cable de mechero para cargar un Smartphone o similar. Está tan escondido y la zona es tan estrecha, que de verdad que mejor hacerlo en parado o que te eche una mano el pasajero si se da el caso.

Foto DS 4 Crossback

Y no podemos dejar de citar el increíble caso de las ventanillas traseras, cuyo cristal es fijo y no baja. No busques manecilla antigua o botón moderno que no hay. No te vuelvas loco. Y sí, en pleno siglo XXI.

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: DS 4 CROSSBACK. Elegante y atrevido

Categoría: 4x2CompactoCrossoverPortadaPruebasSegmentoSUV
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