Interior y vida a bordo

Subimos al nuevo Volvo XC90 y… una nueva dimensión del lujo nórdico se abre ante nosotros. Premium escandinavo XXXXXXL. Conducimos un XC90 D5, motor diesel de 224 caballos, cambio automático de 8 velocidades y acabado Momentum, con alguna que otra opción añadida, logrando que no echemos nada en falta, ni siquiera el Drive Mode que puedes añadir para optimizar el uso del coche allá donde quieras llevarlo.

Foto Volvo XC90 D5

Dentro del XC90, sentado con el volante frente a nosotros… el éxtasis está cerca. Casi diría que, acostumbrados al toque premium alemán, incluso el japonés de Lexus o Infiniti, el peldaño premium alcanzado aquí es increíblemente alto, y también diferente. ADN Volvo por los cuatro costados, líneas minimalistas en algunas zonas, una tablet enorme -9 pulgadas y no 12 como decimos en el vídeo de la prueba- dominando la consola central y casi todas las funciones del mundo mundial se controlan desde este iPad integrado, de la manera más intuitiva posible, a pesar de la cantidad de pantallas posibles y recovecos de las mismas. Es muy fácil distraerse toqueteando, ¡así que mucho ojo! Igual echas un rato de más hasta pilotarla del todo, pero pasado ese rato, no querrás otro sistema de control de funciones en tu coche. Espectacular a más no poder, muy visual… un sistema multiconectividad que, seguro, no podrás olvidar una vez probado.

En Goteborg han conseguido una línea de diseño interior muy parecida a las líneas arquitectónicas de los arquitectos más prestigiosos que construyen en su país y alrededores. Limpios, minimalistas, espacios abiertos, sencillos que no simples… adiós a millones de botones, superficies lisas y detallistas, acogedoras. Los botones del volante multifunción, nuevo y bonito, están muy bien integrados, más bien son teclas, y por más que lo intentamos no podemos hacer una crítica mala en ningún sentido.

El panel de instrumentación también se pasa al TFT -ahora sí 12 pulgadas-. Tiene cuatro tipos de decoración distintos, para que elijas el que más te guste… aunque tu pareja o tus hijos pueden cambiártelo y no darte cuenta, pues son todos muy parecidos. Es la verdad. Podemos configurar el espacio que hay entre las dos grandes y habituales esferas virtuales para que el mapa del navegador aparezca ahí, ganando algo de tamaño y presencia reduciendo las esferas.

Foto Volvo XC90 D5

No encontrábamos la manera de criticar algo de este Volvo… pero mira, sí. Después del inmenso despliegue de todo en todos los sentidos, no han estado muy acertados con el ordenador de a bordo. Se abre una especie de pantalla ocultando la parte inferior de la esfera derecha, y nunca se quedan fijos los datos. No puedes ver, por ejemplo, consumo parcial y total a la vez, o instantáneo y acumulado. Y encima, para ver estos datos, te pierdes información que había antes en ese trozo de pantalla, como el consumo instantáneo o la autonomía… si son estos datos los que has prefijado. Seguro que cuando toque lavado de cara encuentran una mejor forma para mostrar todos esos datos… o mejor antes.

En el habitáculo hay un montón de detalles, algunos de ellos de pago, por desgracia. El techo panorámico abrible es increíble, y nos encanta una pequeña bandera sueca saliendo del ribete del cuero en el asiento del conductor. Nos apasionan otros detalles, como el líquido limpiaparabrisas integrado en los limpias, un Head Up Display muy efectivo, el portón automático para apertura y cierre, e incluso la tapa de la boca de llenado… que no existe. Abrir la tapa y meter el boquerel de la manguera del carburante. Sin más.

Dejamos la parte delantera, y mirando por el retrovisor sin marco, detalle de pureza, apreciamos un enorme espacio a todos los niveles a nuestra espalda. Mucho espacio hasta el techo, materiales de altísima calidad, ajustes perfectos, sillones que se pueden mover de todas las maneras posibles, por supuesto con memoria y calefacción, unos asientos que han perdido muchos kilos y centímetros de ancho, lo que redunda en más espacio en plazas traseras y una habitabilidad muy mejorada con respecto al anterior modelo. De la misma manera, también te digo que se agradecerían más centímetros para sujetar cuerpo y trasero cuando estás fuera del asfalto. No recogen nada bien, sinceramente.

Foto Volvo XC90 D5

La segunda línea de asientos tiene tres plazas, individuales, reclinables, deslizables y mediante un botón, capaces de doblarse sobre sí mismas para facilitar acceso a la tercera línea de asientos sin mayor dificultad. Las banquetas están un poco más altas de lo habitual, para lograr más centímetros para las piernas. Aún con siete plazas, queda un buen espacio para el maletero. Con cinco asientos, los dos traseros ocultos bajo el piso, puedes llevar lo que quieras y a quien quieras. Además, tiene rueda de repuesto oculta bajo el fondo del maletero, aunque sea de menor tamaño. Más de 300 litros de capacidad en el cofre con siete plazas, casi 700 con 5. Espacio con mayúsculas.

Hemos tenido tantos problemas para encontrar cosas que no nos gustan del XC90 que nos hemos fijado hasta en el mando/llave. Y es que tiene unos botones muy pequeños en el lateral que hace imposible activarlos sin tener que mirar. Son minúsculos. En otro orden de cosas, no sabemos si nos gusta o no, necesitamos tiempo, el botón de arranque. Es difícil innovar y hacer algo distinto. MINI lo ha logrado, y Volvo… ¿qué opinas? Nos encantaría, a su vez, que el cambio automático de 8 velocidades tuviera levas en volante, aunque apenas las utilicemos. También podían ser más accesibles los precios de los extras. El azul oscuro metalizado de nuestra unidad sale por 1.131 euros, y los 7 asientos –de serie viene con 5- salen por 1.571 más.

El arsenal de tecnología es casi infinito en la carroza sueca del siglo XXI. Casi todo se activa con el Ipad mencionado antes. Velocidad de crucero adaptativo, aviso de cambio de carril involuntario, con aviso acústico y corrección automática del volante –puede llegar a ser molesta en algunos casos-, aviso de ángulo muerto, sensor de fatiga, climatizador trizona, aviso de colisión, luces largas automáticas… y un despliegue de cámaras sin precedentes. Es bastante práctico al aparcar, ya que para afinar al milímetro, puedes optar por la vista cenital o por la propia de los cuatro costados, para evitar rozar un coche que, por volumen, es realmente fácil arañar. También te avisa de los radares fijos cuando te aproximas a ellos. Ah, y nos encantan los botones para abrir la guantera -la primera vez te vuelves loco hasta abrirla- y el que abate los reposacabezas traseros para facilitar la visión trasera.

Foto Volvo XC90 D5

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: VOLVO XC90. Futuro perfecto

Categoría: 4x4PortadaPruebasSegmentoSUVTodo Terreno
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2 comments

  • para que la mayoría de familias numerosas de este país puedan disfrutar de este pedazo de coche mucho me temo que debería de tener un precio sensiblemente inferior

  • El objetivo de Volvo no es bajar precios ni que sea un coche de masas. Hay alternativas mucho más baratas. Un cordial saludo

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