Diseño

Estamos acostumbrados a que Volvo no arriesgue ni medio céntimo en sus modelos, ni con diseños, ni con motores, ni con nada. Y francamente, aún nos frotamos los ojos al ver el cambio espectacular que ha experimentado el XC90 a nivel estético. Hemos de confesar que nunca hemos sido muy fans de las suecas… pero ahora, ay, hay que confesar que los suecos, al menos el último, nos ha hecho bastante tilín.

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Antes de que sea demasiado tarde pido perdón por el chiste malo. Y vamos al grano. Para describir la parte delantera del nuevo XC90 hay que fijarse, lo primero, en la gran parrilla y los faros, rasgados a la mitad como si fuera un gigante asiático. Es quizá una parte muy personal, y puede que no sea del gusto de todo el mundo. Pero no es menos cierto que los que conocemos a Volvo desde hace años tenemos que reconocer el esfuerzo y el riesgo que han tomado para revolucionar un elemento que casi siempre ha sido una zona ‘amarrategui’.

La parrilla, enorme, con láminas verticales, rompe la horizontalidad de un conjunto que ha ganado altura en la zona del capó y que tiene pinta de, si quiere, arrasar con todo y con todos a su paso. La sensación de robustez, desde luego, se ha logrado con mayúsculas. Pero es que, además, es capaz de rezumar esencia premium y calidad exterior casi sin proponérselo.

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Visto desde el lateral, la impronta del nuevo Volvo es la habitual y característica de la fábrica sueca, aunque seguro que el lector más avezado ha detectado alguna línea muy semejante a las que gastan por Munich en un modelo similar. Si pasamos a la trasera, de nuevo Volvo ha dejado claro de donde viene el coche, orígenes inconfundibles, con unos pilotos muy verticales en el extremos superior de la carrocería. Como si hubiéramos extremado bastante el diseño de esa parte de un XC60.

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En esta zaga destaca estéticamente la doble salida de escape redonda integrada en los extremos inferiores. No sólo acrecienta la idea de robustez, sino que también denota cierta deportividad y dinamismo, a pesar de que pesamos más de dos toneladas en orden de marcha. Imposible no hablar de unos retrovisores elefantiásicos y de unas llantas, de 19 pulgadas, preciosas, un extra que hay que pagar aparte, ya que de serie viene con llantas de 18 pulgadas.

Interior y vida a bordo

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: VOLVO XC90. Futuro perfecto

Categoría: 4x4PortadaPruebasSegmentoSUVTodo Terreno
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2 comments

  • para que la mayoría de familias numerosas de este país puedan disfrutar de este pedazo de coche mucho me temo que debería de tener un precio sensiblemente inferior

  • El objetivo de Volvo no es bajar precios ni que sea un coche de masas. Hay alternativas mucho más baratas. Un cordial saludo

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