En marcha

Pasamos a la acción. Por si a estas alturas alguien se me ha despistado, os recuerdo que, entre el millón de opciones de combinaciones posibles, estamos a los mandos de un FIAT 500X 1.4 Multiair 140 CV Lounge 4×2 automático de 6 velocidades y con elementos de personalización de Mopar, la empresa especializada que se encarga de tunear de manera oficial algunos productos del Grupo FCA.

Fiat 500X_07

Lo dicho hace unos segundos implica, perdón por la perogrullada, que pese a ser un SUV con buena altura al suelo no tenemos tracción a las cuatro ruedas, que tenemos el acabado más equipado y caro de la oferta, que gozamos de cambio automático y que nuestro motor de gasolina es el más equilibrado, si tenemos en cuenta que queda en el medio de los tres existentes. Todo eso, y que nuestro FIAT 500X mola un montón gracias a Mopar y sus elementos adicionales, que tampoco son tan caros como quizá imagines.

Si ahondamos un poco más, tenemos unas llantas de 18 pulgadas preciosas pero con un perfil de 45, poquito para excursiones fuera de lo negro. Por potencia, en principio, no nos preocupamos. A cambio contamos con tres modos de conducción en el Drive Mood Selector, el normal o Auto, que identifica el terreno por el que rodamos y se adecúa a él, uno más deportivo (Sport) que endurece la dirección y optimiza la entrega de potencia del motor, incluso se nota que los cambios de marcha el cambio automático busca la parte alta del cuentavueltas sin rubor, y un modo All Weather, que sin ser una tracción total, optimiza nuestro discurrir por terrenos con arena, barro, baches, piedras, caminos de tierra difíciles, etc.

La primera sensación en los primeros metros es, francamente, sorprendente. La suavidad que llena todas las facetas de la conducción nos parece impropia de un coche de este estilo. Dirección muy suavecita, no hace falta esfuerzo, unas suspensiones muy cómodas, confortables, casi como ir sobre algodones. Pisando el pedal del acelerador nos damos cuenta de que hay potencia para hacer frente a casi cualquier situación, aunque no tanta como para buscar una conducción deportiva satisfactoria.

Foto FIAT 500X

En ciudad el FIAT 500X es un urbanita ejemplar. Su tamaño es un aliado a la hora de negociar en la jungla del día a día. Su posición de conducción, un pelo más elevada que la de los coches normales, unido a una buena visibilidad, también le da un puntito más en la nota final. Su sistema de parada y arranque del motor automático suma un positivo más, con lo que, al final, resulta ser un alumno aventajado en la urbe. Eso sí, no pienses que es tan ratonero como el original, imbatible en este escenario.

En autovías y autopistas tampoco lo hace mal. Al límite de la velocidad legal el ruido del motor es mitigado con creces por el trabajo de insonorización en el habitáculo. La suavidad general se manifiesta aún más en este tipo de trayectos largos, en el que, de manera casi imprevista, tenemos un confort de marcha muy elevado para la tipología del coche que nos traemos entre manos. Quizá nos gustaría una dirección un poco más firme, pero para eso tenemos que conectar, necesariamente, el modo deportivo, por lo que una dirección más firme no puede ir aparejada a una conducción ecológica donde primer la observación del consumo.

Ya que hablamos de consumos, la cifra nos ha parecido muy normal, tirando a un pelín alta. Somos conscientes de los 140 caballos, de los 1.300 kilos largos de peso y quizá unas ruedas muy anchas que le penalicen en exceso y le resten agilidad. Es por ello que los 7,5 litros a los 100 km que nos ha salido de medio pensamos que se podrían estabilizar en torno a los 7 justos en condiciones más normales, sin tanta llanta y un acabado menos ostentoso del de nuestra unidad de prensa.

Foto FIAT 500X

En carreteras de segundo orden, más reviradas que otra cosa, el FIAT 500X nos ha gustado bastante. No busques deportividad porque ya digo que no existe, y si el asfalto no está en buenas condiciones, habitual hoy en día en nuestras carreteras, más te gustará este pequeño SUV, ya que como dije antes las suspensiones están orientadas más en este sentido que en cualquier otro. Las anchas ruedas le restan algo de agilidad en estos terrenos, y la altura al suelo, algo más elevada de lo habitual en los compactos, también limite cualquier ataque en el puerto de montaña habitual.

Por último, si quieres un SUV de verdad para circular habitualmente fuera del asfalto, este no es tu coche. Al menos tu especificación. Busca un Cross o Cross Plus con tracción 4×4, aunque tampoco es la panacea, pese a ser un Jeep Renegade con un traje italiano. Con este 500X puedes circular sin problemas por todo tipo de caminos, pero pasarás por pocos sitios más que no puedas hacer con un compacto. La altura al suelo es un aliado, cuenta con buenas cotas de ataque (21,3 grados) y salida (30,1), y un buen ángulo ventral (22,3). También es efectivo echar mano del modo de conducción All Weather, pero milagros no hace, así que mejor obrar con prudencia en este sentido.

Lo que sí es curioso y notable, lo que se siente nada más conectar el modo Sport. El tironcito hacia adelante que experimenta el coche en cualquier situación es muy decente, y de inmediato notas más revoluciones, más firmeza y más sensación de deportividad… aunque finalmente no te lleve mucho más allá que el modo Auto.

PRUEBA: FIAT 500X. Entre dos tierras

Categoría: 4x2CrossoverPortadaPruebasSegmentoSUVUrbano
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.