Interior y vida a bordo

Los materiales empleados en el interior del AMG GT S son de calidad, pero no la que se espera en un coche de este precio. Se parece más a un Clase A que a un Clase S. Como hemos comentado anteriormente, algunos botones de la consola tienen un acabado en un plástico que quiere imitar el metal, pero que se nota mucho que son de plástico. Tanto por el tacto como por la forma, nos parecen mejorables. Los recubrimientos textiles y de piel tienen un remate muy bueno. También podemos encontrar materiales nobles, como aluminio o fibra de carbono.

Mercedes AMG GTS_196

En un deportivo de este tipo, el espacio disponible se espera que sea limitado. Pero curiosamente, en el Mercedes AMG GT S esto no ocurre. Hay espacio de sobra para acomodar a dos personas y lo más destacado es la altura disponible. Lo que abruma un poco es la consola, tanto por su tamaño como por la cantidad y tamaño de los botones. A nosotros nos ha parecido que la ergonomía no está muy estudiada y que se ha sucumbido al diseño. Lo decimos porque para manejar mandos importantes, como el selector del cambio o el propio touch pad, hay que retrasar el brazo porque quedan un poco retrasados. Otro de los problemas inherentes a este tipo de coches es el calor que hace en el habitáculo, por la cercanía del motor y de los sistemas de escape que recorren los laterales del coche.

La capacidad de almacenamiento en el interior es pequeña. Podemos dejar objetos tras los asientos donde tenemos un pequeño hueco en el que es posible dejar alguna prenda o una mochila. Eso sí, habrá que sujetarlo con una red o similar y aprovechar la barra de torsión en fibra de carbono, porque al menor frenazo saltarán hasta el salpicadero.  Detrás de este espacio tenemos el maletero, que tiene 285 litros de capacidad, suficientes para poder meter sin problemas un par de maletas tipo cabina de avión y alguna cosa más. Esta es sin duda la parte del interior menos cuidada, con una superficie enmoquetada y una cortinilla enrollable que tiene un aspecto mejorable, sobre todo en lo que concierne a su sistema de anclaje.

Mercedes AMG GTS_185

El nivel sonoro del AMG GT S es el habitual en este tipo de coches. el sonido del motor se hace muy evidente en el interior y eso, la verdad, nos encanta. El ruido aerodinámico está bien controlado y lo que más se escucha, a parte del motor, es el ruido de rodadura, debido a los enormes neumáticos que equipa esta versión, con 265/35R19 delante y 295/30R20 detrás.

PRUEBA: Mercedes-AMG GT S. El bruto de la clase

Categoría: DeportivoPortadaPruebasSegmento
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.