Interior y vida a bordo

Conducir el nuevo Hyundai i40 es una gran oportunidad para darse cuenta de la evolución que han sufrido los fabricantes coreanos y asiáticos en general en su afán de ofrecer en Europa productos mucho más a su gusto. Muchos de ellos tienen estudios y centros de diseño repartidos por el viejo continente para captar mejor la esencia de nuestros gustos y formas de pensar y entender las cosas.

A pesar de esto, las señas de identidad de Hyundai están muy presentes en el interior de este Hyundai i40. Aunque hemos conducido el sedan durante un montón de kilómetros, también nos hemos puesto a los mandos del wagon para hacerle otros pocos cientos de ellos, y la impresión es, ciertamente, muy similar, a pesar de que el sedan tiene tapicería más clara y cambio manual y el wagon tiene el interior en tonos muy oscuros, predominando siempre el negro, y el cambio es automático. En ambos casos son motores 1.7 CRDi de 141 caballos y acabado Style, el más completo y equipado de los cuatro disponibles.

Foto Hyundai i40 Style

En sendas carrocerías destaca sobre todas las cosas un ambiente muy cuidado, diseñado con acierto y esmero, sin riesgos, todo hay que decirlo, pero con coherencia y criterio para que el conductor y pasajeros viajen con comodidad sin necesidad de preocuparse por nada que respecte al vehículo. Los 505 litros de maletero –estaría genial contar con algún centímetro más de anchura en la boca de carga- y el enorme espacio en las plazas traseras para los tres ocupantes, son señas de identidad inherentes a una berlina que sabe tratar y cuidar a todos sus usuarios, independientemente de la plaza en la que vayan situados. El techo de cristal, panorámico, es un aliciente más para ampliar la sensación de espacio. Es un extra, pero de los recomendables de verdad.

A los mandos no hay estridencias. Materiales de primera, ajustes de igual categoría, diseño sobrio, discreto, sin alharacas, practicidad al poder, para que conducir sea lo más sencillo y tranquilo posible. Nada de sofisticaciones, ni de difíciles cuadros de mandos u ordenadores de a bordo que interpretar. Sólo botones de un toque, una función, una composición de salpicadero y consola central tradicionales y nada más. ¿Para qué?

La retroiluminación del cuadro de mandos es en tonos blancos con toques de azul. El ordenador de a bordo es muy fácil de utilizar, y ofrece una información razonable. No es el más completo, pero puede que el más sencillo de manejar, cosa a tener en cuenta para los que ya peinan alguna cana y no quieren pasarse horas buscando botones o teclas para funciones que apenas van a utilizar en la vida. Las dos esferas grandes que lo dominan todo tienen números grandes, en blanco, para indicar la velocidad y las revoluciones por minuto.

Foto Hyundai i40 Style

El volante multifunción está recubierto de un cuero fino maravilloso al tacto. Los botones y teclas son abundantes, y alguno criticará los que están situados en la parte inferior, pues es más difícil accionarlos sin soltar el propio aro, aunque con un poco de práctica puedes actuar sobre el teléfono o el ordenador de a bordo sin necesidad de soltarlo.

La consola tiene un orden lógico, como hemos avanzado antes. Las tomas de aireación son lo más futurista del coche, casi especial, por su forma y su colocación. El navegador, con pantalla táctil, es intuitivo y muy fácil de usar. Quizá la ruleta del zoom está algo alejada del conductor y su tamaño podría ser mayor, pero ya es ponerse un poco tiquismiquis. El climatizador bizona también está solucionado para utilizarlo de primeras por instinto, y una tapa negro piano, un poco más abajo, esconde un generoso hueco y entradas auxiliares de audio y USB. La palanca del cambio también responde al diseño tradicional de este elemento. El guiado es de manual, sin fisuras. Más cerca de nosotros, el freno de mano por botón y una persianilla que esconde con clase dos huecos para situar bebidas. Bajo el reposabrazos central, otro generoso espacio para guardar todo lo que se te ocurra. Por cierto, no pierdas de vista las puertas, donde cabe, perfectamente situada, una botella de agua de litro y medio.

Solo un par de apuntes de los asientos. Ventilación en plazas delanteras, climatización en delanteras y traseras, también en el volante por cierto, y un cuero microperforado fantástico al tacto y que, en verano, te resultará menos caluroso que el habitual en otros acabados menos cuidados. Perfectos de mullido y sujeción lateral.

Foto Hyundai i40 Style

Por último, aunque ya hemos comentado algo antes del navegador, remarcar aún más que nos ha gustado, con detalles como el dato de la velocidad máxima de la vía por la que circulas, o el detalle, configurable, de dejar rastro, a modo de miguitas de pan, de la ruta por la que vas conduciendo. ¡Ojo con esto para i40 con varios conductores!

PRUEBA A FONDO: HYUNDAI i40. Primera clase

Categoría: Berlina grandePortadaPruebasSegmento
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