Alpine A310

Alpine A 310 V6 1

A principio de la década de los ’70, Renault quiso tener un GT moderno que rivalizase con los GT de Alfa Romeo e incluso con los Ferrari y Porsche. Con el Alpine A110 aún en venta, Renault inició en 1971 la venta del A310, un GT que rompía con todos los esquemas de la marca ya que supuso una clara ruptura con el diseño de sus antecesores y en Renault apostaron por un diseño mucho más vanguardista y rompedor que el que habían utilizado hasta el momento. Pero aunque su diseño cambió casi de forma radical, seguía siendo fiel a la marca en cuanto a la técnica ya que mantuvo un motor trasero, suspensiones independientes, carrocería en fibra de vidrio y estructura central en acero.

En su carrocería destaca su forma de cuña que buscaba una baja resistencia al aire para así sacar más provecho a su mecánica. El frontal estaba comandado por las luces independientes carenadas por un plástico que recorrían el frontal de lado a lado en el primer modelo, mientras que en el modelo de 1976 se dividieron los faros en dos. La zaga tenía en su parte más baja los pilotos y destacaba por su gran anchura la cual estaba motivada por la presencia del motor.

Alpine A 310 4

Pese al cambio de filosofía en su diseño, Alpine quiso que el A310 siguiera siendo un GT de medidas contenidas por lo que tenía una longitud total de 4.1 metros con una distancia entre ejes de 2.27 metros. La anchura era de 1.62 metros y tenía una altura de 1.15 metros.

Los Alpine A310 que se vendieron desde 1971 hasta 1976 equipaban un motor de 4 cilindros en línea procedente del Renault 17 TS. Rendía una potencia de 128 CV a 6.250 rpm con un par de 146 Nm a 5.000 rpm. Gracias a este motor y a su reducido peso de 940 kg alcanzaba una velocidad máxima de 211 km/h y aceleraba de 0-100 km/h en 8.1 segundos.

En 1975 se comercializo el Alpine A310i que contaba con el mismo motor de 4 cilindros en línea 1.6 litros de cubicaje pero con una potencia de 123 CV. Y aunque se produjo una pérdida de 5 CV, la velocidad máxima aumentó hasta los 214 km/h. Ya en 1976, Alpine aprovechó el lavado de cara para sustituir el 4L por un V6 de 2.7l desarrollado por Renault y PSA y utilizado en Renault, Peugeot y Volvo. Este motor desarrollaba 152 CV a 6000 rpm y un par de 203 Nm a 2500 rpm. Con todo ello la velocidad máxima ascendió hasta los 220km/h y la aceleración de 0-100km/h se redujo hasta los 7.6 segundos. Con este nuevo motor Alpine acercaba su modelo a los GT’s más potentes y exclusivos del mercado de aquel momento.

Junto al V6 se siguió ofreciendo el 1.6 de 4 cilindros con una potencia de 95 CV. Este modelo, que inició sus ventas en 1977 se conoció como Alpine A310 TX. Al final de la vida comercial del A310, Alpine sacó el A310 GT Pack, que además de incluir algunos cambios estéticos para acentuar su carácter deportivo, ofrecía el motor V6 aumentado hasta los 2.9l y con una potencia de 193 CV.

En 1984 Alpine cesó la producción del A310 del que en 13 años se vendieron 11.616 unidades.

Alpine GTA

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En un mismo año Alpine cesó la producción de un modelo, el A310, y presentó su sustituto, el GTA. Este sería el primero y único en recibir una nomenclatura diferente a la utilizada en todos los modelos: la letra “a” y un número de tres cifras.

Tras el A310, Alpine siguió apostando por la nueva imagen aunque, en el caso del GTA, el diseño era algo más anodino y discreto que el del A310. En líneas generales mantenía las lineas de su antecesor pero más depuradas, con un lateral menos recargado que incorporaba una tercera ventanilla más grande que la del A310 y una toma de aire lateral más discreta.

En el frontal mantuvo unos faros rectangulares similares a los del modelo de 1974 del Alpine A310 mientras que detrás los pilotos a no estaban tan abajo y quedaban unidos por un plástico en el que estaba inscrito el nombre de la marca.

En 1984 se comercializó el Alpine GTA con un motor V6 de 2.9 litros que era el mismo del Alpine A310 GT Pack, en el que rendía una potencia de 193 CV. Sin embargo la potencia disminuyó hasta lo 160 CV en el Alpine GTA mientras que el par motor ascendía hasta los 221 Nm. El Alpine GTA equipado con dicho motor aceleraba de 0-100km/h en 8 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 235 km/h. Este motor V6 estaba alimentado por dos carburadores Solex, uno monocuerpo y otro de doble cuerpo.

Alpine GTA V6 5

Sin embargo se trataba de un motor atmosférico en pleno auge del turbo, por lo que Renault tuvo que reaccionar rápido y en 1985 apareció el Alpine GTA V6 Turbo. Esta versión equipaba un motor V6 de 2.5 litros  turboalimentado procedente del Renault 25. Además del turbo, que trabajaba a 0.65 bares de presión, contaba con inyección electrónica. Todo ello hacía que el motor desarrollara una potencia de 200 CV a 5.750 rpm y un par de 285 Nm a 2.500 rpm.

Con este motor el Alpine GTA aceleraba de 0-100 km/h en 7 segundos y su velocidad máxima era de 250km/h lo que le acercaba a uno de sus rivales, el Porsche 911 Carrera. Pero toda esta potencia hizo que el consumo medio se situase entre los 14 y los 18 litros cada 100km, hecho que hizo que no se autorizase su venta en algunos paises como Suiza, Austria, Alemania y Holanda por lo que Renault se vio obligada a instalar un catalizador en el GTA V6 Turbo lo que redujo el consumo pero también la potencia que se quedó en 185CV.

Pero aunque superó a sus rivales en cuanto a prestaciones el Alpine GTA V6 Turbo nunca tuvo demasiado éxito comercial ya que los posibles compradores se decantaban por los Porsche o Ferrari. Por ello Alpine comercializó algunas ediciones limitadas:

  • Alpine GTA Mile Milles (1989): edición limitada a 100 unidades solo para el mercado francés que conmemoraba el 35 aniversario de Alpine.
  • Alpine GTA Le Mans (1991): 325 unidades que contaban con un nuevo diseño frontal y llantas BBS de 16 pulgadas delante y 17 detrás.

Pese a todos los intentos por hacer que las ventas aumentasen, la producción finalizó en 1991 con un total de 6.642 unidades vendidas, poco más de la mitad de los Alpine A310 vendidos. Sin embargo Renault siguió apostando por Alpine y el concepto de GT y en ese mismo año presentó en Ginebra el Alpine A610 que se convertiría en el último Alpine.

Alpine A610

Alpine A 610 3

Tras el poco éxito comercial que supuso el Alpine GTA, la marca francesa presentó su sustituto en el Salón de Ginebra de 1991, el Alpine A610. Este modelo se trataba de un vehículo completamente nuevo, aunque lo cierto es que no parecía más que una mera actualización estética del GTA al que le habían introducido faros escamoteables y algunos cambios en los parachoques. Pero el A610 era un coche completamente nuevo y tan solo compartía las ventanillas con el GTA.

En su parte trasera albergaba el mismo V6 del A310 y del GTA, un motor con casi 20 años de vida. Para el A610 la cilindrada se aumentó hasta los 3 litros y el turbo era ahora un Garret T3 que rendía a 0.76 bares. Este motor tenía un potencia de 250 CV a 5.750 rpm y un par de 350Nm a 2.900 rpm. Contaba con una aceleración de 0-100km/h en 5.7 segundos y alcanzaba los 265 km/h de velocidad máxima.

Entre el equipamiento de serie del A610 se podía encontrar ABS, elevalunas eléctricos, dirección asistida y aire acondicionado y opciones tales como la radio CD HI-FI con ecualizador o tapicería de cuero. Pero a pesar de tener un buen equipamiento y unas buenas prestaciones el hecho de no tener maletero hacía que los compradores se lo pensaran. Ya que bajo el capó delantero estaba la rueda de repuesto y la batería mientras que atrás estaba el motor, por lo que las plazas traseras debían utilizarse como maletero.

Alpine A 610 1

Existieron dos ediciones especiales, el A610 Albertville 92, del que tan sólo se hicieron 2 unidades para los Juegos Olímpicos de Barcelona. Después estuvo el A610 Magny-Cours del que se hicieron 32 unidades para celebrar la victoria de Williams-Renault en el trazado francés.

Finamente en 1995, 4 años después de su presentación, se dejó de producir y vender el Alpine A610 tras un total de 818 unidades. Ante tal fracaso comercial Renault decidió abandonar el concepto de GT de motor trasero de Alpine y apostaron por un concepto completamente distinto, un pequeño roadster de motor central conocido como Renault Roadster que fue ensamblado en la factoría de Alpine en Dieppe. De este modo Renault puso fin al sueño de Rédélé que duró nada menos que 40 años.

La historia de Alpine a través de sus coches

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