Manolo Fernández nos da su visión de lo acontecido en Cheste.

Cheste volvió a ser esa fiesta del motociclismo que cierra el Mundial. Mucha afluencia de público, gran ambiente, frío y amenaza de lluvia, las constantes de la cita valenciana que ofreció mucho que celebrar y un desenlace épico para el Campeonato de Moto3.

Lo más destacado:

De lo histórico que dos hermanos hayan conseguido un título mundial, mucho menos que lo hayan conseguido en el mismo año no voy a decir mucho porque es algo tan singular que sólo el paso del tiempo nos dará la magnitud de este hecho, y porque estas líneas están destinadas a comentar lo que pasa en cada carrera, y en la carrera de Cheste, sucedió esto:

Llegaron a Valencia Jack Miller y Álex Márquez a jugarse en un mano a mano y a una carta el título de Campeón del Mundo de Moto3 con ligera ventaja para Álex y con un Miller dispuesto a todo para hacerse con el título en una carrera en la que se esperaba y se contaba con invitados de lujo que buscaran un último buen resultado para rematar la temporada. Y cada uno de los contendientes siguió su guión a rajatabla durante gran parte de la carrera, con un Miller que sólo buscaba la victoria con un ritmo endiablado y un Alex Márquez que se mantenía siempre en el límite del podio que le valdría el Mundial.

Todo correcto, todo perfecto, todo en calma tensa hasta que faltaban cinco vueltas para el final de carrera.  Y todos se quitaron la máscara bajo el casco. Jack Miller intentó ralentizar la carrera y fue victima de su jugada, con 87 pilotos que intentaron pasar al mismo tiempo por la misma curva y en la que tanto Miller como Márquez salieron rebotados. Y Márquez se vio relegado al octavo puesto en un momento de “esto no puede estar pasando”, y Miller sacó lo peor, todo lo que le criticamos en Sepang y empezó a dar hachazos comprensibles unos y otros no hasta recuperar el liderato, y entonces aparecieron descaradamente los escuderos de marca.

Álex Rins se lanzó a por Miller como un poseso para evitar que se escapara, Efrén Vázquez (que sí, que correrá el año que viene en Moto3 y con una Honda) hizo el gesto de los gestos con un “vamos coño!!!” a Álex Márquez, Isaac Viñales no perdía la ocasión de meter la moto como nunca lo hizo cada vez que veía una Honda en defensa de KTM y de sus intereses propios (como después reconoció) y el más determinado de todos al final de carrera, Danny Kent, inyectó sus ojos en sangre y adrenalina mientras arañaba los centímetros que le separaban de Álex Márquez en una vuelta en la que, al menos yo, vi claro que sería capaz de adelantar a Márquez y lucharía por ello como si le fuera la vida en ello. Pero perdió la trazada y Márquez gozó de unos tranquilizadores cinco metros de colchón mientras templaba los nervios e intentaba mantener/defender el podio, y a la postre, el título.

Y así fue como Álex Márquez consiguió ser Campeón del Mundo de Moto3. Yendo a lo suyo y con un poco de ayuda y suerte, formándose como piloto carrera a carrera desde la primera de Qatar y, para mí, protagonizando un crecimiento como piloto exponencial durante toda la temporada que pocas veces creo hemos visto.

Bueno, y quinto triplete de Títulos Mundiales de Velocidad para España, 1988 (Aspar y Sito), 1989 (Herreros, Crivillé y Pons), 2010 (Lorenzo, Elías, Lorenzo), 2013 (Márquez, Espargaró, Viñales) y 2014 (Rufea Team). Nada, esto ya lo tenemos como normal y tal…

Al lío señores.

Sobresaliente.

MotoGP: teniendo un récord a la vista y viendo lo que hemos visto en los últimos años la actuación de Marc Márquez en Cheste puede resultar de todo menos sorprendente. Marc sacó el “caníbal mode” desde el viernes en la FP1 y en carrera no es que no diera opción a nadie, sino que demostró que, salvo error u omisión propios, nadie salvo Marc tuvo opción a la victoria. Para no perder la costumbre, nuevo récord: nadie ganó tantas carreras en el mismo año en la categoría reina (ni cualquier otra) como Marc Márquez: trece (13). Quizá sea un buen momento, una vez que vimos el nivel de Marc en Cheste, para especular con el neumático de Brno y las caídas de Misano y Aragón, poniendo muy en cuarentena el supuesto bache de resultados de Márquez tras Brno. Marc Márquez es un devorador de récords que marca nuevos récords que batir en 2015.

Moto2: la capacidad de Tito Rabat de abstraerse, de ser perfecto, de entrar en perfecta simbiosis con su moto es algo que sólo se consigue a base de trabajo y más trabajo en diversas facetas (físicas, sicológicas, concentración, entreno) y eso es algo que todos sabemos que a Tito le sobra. Rabat, en una preciosa moto dorada sobre negro exhibió en Cheste el pilotaje perfecto e imperturbable aún a pesar de llevar una mosca cojonera como Luthi pegada al colín e intentando adelantarte. Nada ni nadie distrae a Terminator Rabat que no movía ni un milímetro su Kalex de la trazada perfecta recuperando una y otra vez la posición que a Luthi tanto le costaba conseguir. Una forma de pilotar que deja en anecdótico el segundo puesto por el fallo de gasolina justo a la entrada de meta y que explica los récords que Tito también consigue, mayor número de poles en un año y mayor número de puntos conseguidos en un año para la categoría intermedia. Detallitos anecdóticos, ¿verdad? Como en anécdotico se quedan las críticas que la Suter ha recibido si analizamos el fantástico fin de temporada de Thomas Luthi, un fin de temporada que ha puesto colorados (rojas ya eran las motos) a muchos.

Moto3: Jack Miller es el malo de la película. Es el duro, es el piloto sin escrúpulos que no dudará en sacarte de pista si es necesario para sus intereses. Pero es capaz de cambios de ritmo más propios de Messi que de un piloto, es capaz de ir rápido como el viento mientras está a otra cosa. No le falta talento a Miller, y si bien él se ha buscado su fama de piloto duro, hay que recordar ese gen aussie, ese punto en común que tienen los pilotos australianos que haberse hecho a sí mismos con las ayudas justas. Esperemos que su aventurada aventura en MotoGP no termine enterrando un talento desorbitado como el de Jack y que necesita, sobre todo, un buen adiestramiento.

Jack Miller no es el malo de la película. Sólo es un piloto talentoso como él sólo que necesita pensar un poquito entre carreras. No hay que decir más, pilotos como Melandri, como Simoncelli, como los mismos Márquez y Rossi arrastran sus errores de juventud y fogosidad junto a su nombre, y sólo los éxitos de cada uno marcan la diferencia entre la peligrosidad y el éxito. Por ejemplo, en Cheste Miller no hizo maniobras que el mismo Marc Márquez no hiciera en 125 y todos nosotros jaleáramos.

Notable:

MotoGP: ha tardado 18 años, pero Valentino Rossi me ha convencido. No por pilotaje, sino por la ambición que está demostrando, que demostró en Valencia (consiguiendo la pole, la 60ª de su carrera), que vale, a rueda de Lorenzo pero con la ambición de buscarla, con la ambición de ser la primera Yamaha a final de año, con la ambición de ser el coco de Márquez en 2015 (bueno, me remito a las cifras de Márquez en 2014 para esto de aspirar al título…) pero con todo ganado y todo demostrado, Rossi es un deportista que quiere más. Sí, vale, toda la ambición y motivación que está demostrando ahora podría haberla demostrado en Ducati (algo que sólo hizo en Jerez 2011 y Misano 2012), pero como en el caso de las maniobras de Márquez, son cosas que los triunfos tapan, y Rossi, en Cheste, en 2014, ha triunfado aunque no venciera.

Moto2: la otra Suter, disfrazada bajo el nombre de Caterham, la de Johan Zarco subió al podio y muestra el nivel que esperábamos desde el principio. Muy buena carrera de Luis Salom, y necesaria para su cabeza y demostrarse que es capaz de ir muy rápido con la Moto2. Su carrera recordó a las de Tito el año pasado, recuperando plazas hasta acariciar el podio. Un cuarto puesto en Cheste que le debe enchufar las pilas de cara a pretemporada y mirar al 2015 con mentalidad de piloto puntero de la categoría. La cara del Pons Racing fue Salom, y la otra cara fue la actitud de Maverick Viñales. Una pasada en la que se llevó puesto a Mika Kallio, profesionalidad para volver a salir a pista con opciones a nada y madurez disculpándose con el finlandés. ¿Este el mismo chaval que pateó su moto en la parrilla de Aragón’ 12 y decidió no acabar la temporada aún con opciones al título? Seguro que a Viñales, a todos, le hubiera gustado despedirse de la categoría mínimo desde el podio, pero más sorprendente me pareció la madurez demostrada acordándome de pasados recientes.

Moto3: en la lucha de escuderos, los pilotos KTM Isaac Viñales y Niccoló Antonelli brillaron. Especialmente Isaac, en la carrera de su vida que le aupó al segundo puesto del podio. Cheste marcó la mejor carrera de las KTM en toda la temporada, con muchas de sus motos en los puestos de delante durante mucho tiempo. Bien Álex Rins, culmina como un caballero un año amargo en la categoría en la que esperábamos fuera el máximo favorito.

Bien:

MotoGP: bien, no sé, un buen resultado que a mi personalmente me deja frio. Y bueno, conseguir un podio en MotoGP es una gesta que merece todo el respeto del mundo, pero desde que venciera en Brno los resultados de Dani Pedrosa saben a poco, siempre lejos de la cabeza de carrera y raspando los podios en lucha con otros pilotos con peor moto. Da la impresión de que Dani ha asumido en 2014 su papel de segundo piloto y completa su peor temporada en MotoGP (una única victoria) con un cuarto puesto final justamente el año en el que todos los entendidos coinciden en que la Honda es la mejor moto de la parrilla. Es como un poco agridulce todo lo que rodea a Dani. Muy bonita actuación de las Ducati, de Iannone, Crutchlow y Dovizioso, recordando éstos últimos sus piques de los tiempos del Tech3. Muy bien Crutchlow, buen final de temporada con la moto no evolucionada rodando al nivel de Dovizioso. Igual en el futuro Crutchlow se arrepiente de haberse arrepentido fichar por Ducati. No lo creo, el primer día con la Honda 2014 Cal ya ha rodado a menos de 3 décimas de… Dani Pedrosa con la Honda 2015.

Moto2: que lástima la caída de Franco Morbidelli buscando el mejor resultado del año en su temporada de debut. Y bien, muy bien Aegerter, Xavier Simeon o Sam Lowes en una actuación que les sitúa al nivel de lo que han demostrado otras veces y se les espera normalmente. Luis Salom los pasó en plan comecocos, pero bien por ellos.

Moto3: quizá porque llevamos todo el año esperándolo nombraría primero al checo dominador de la Rookies Cup Karel Hanika, pero en una carrera como la de ayer, en la que en la mayor parte del tiempo se rodó lo más rápido posible, estar cerca del grupo de cabeza también lo estuvieron gente como Oliveira, Binder, Bastianini, Masbou, Kornfeil… un poco los sospechosos habituales de este 2014 en el top ten. De Hanika hablaremos, deberíamos hablar, mucho en 2015.

Aprobado.

MotoGP: y no porque su actuación fuera pero que la de otros, pero sí quizá por dedicarle unas líneas a él solo. Pol Espargaró ha cogido el pulso a la categoría poco a poco, cada vez realiza mejores tiempos en entrenos  (en Cheste fue segundo en el Warm Up y en los entrenos del lunes se ha lucido), algo que no pasa así como así) y un sexto puesto final en la tabla que, viendo cómo está el patio de los oficiales y siendo rookie no es en absoluto despreciable. Igual no ha sido tan espectacular su llegada como otras, pero sólida sí ha resultado. Le ha birlado el sexto final a su hermano Aleix Espargaró, la mejor Open con diferencia, con el agravio económico que le supone a Aleix (pierde primas por resultados). Pol no ha venido a hacer prisioneros a MotoGP.

Moto2: otro debutante en Moto2 este año, el activo en Moto3 Louis Rossi logró sumar unos cuantos puntitos en Cheste culminando una interesante temporada de debut en la categoría intermedia para el francés. Nakagami, sin duda la gran decepción de la categoría este año, volvió a coger puntos, así como Jonas Folger, Ricky Cardús (justamente renovado por el Tech3) y Jordi Torres (del que parece va a terminar sus pasos en SBK al igual que Nico Terol) Buena actuación de Julián Simón y Axel Pons luchando por el top ten hasta que acabaron por los suelos entre ellos. Vaya años lleva Julián Simón desde que Sufuoglu se lo llevara por delante en Montmeló.

Moto3: Jorge Navarro y su no presencia en la cita del CEV en Portimao facilitaron que Fabio Quartararo consiguiera su segundo entorchado de este Campeonato (algo que sólo él tiene). Buenos compañeros de equipo en 2015. Poco hemos hablado de Jorge Navarro desde que llegara para sustituir al belga Livio Loi en el VdS de Moto3, pero lo cierto es que no sólo ha cumplido, ni ha igualado, sino que una carrera por la otra ha mejorado lo que ofrecía el belga. Recaerá como compañero de Quartararo en el 2015 (vaya entramado que están tejiendo entre Alzamora y Van der Straten para las tres categorías). Otro al que hay que nombrar es a Juanfran Guevara, con una temporada de menos a más. En Cheste se calificó décimo y acabó sumando un punto. Parece más o menos poco pero en segundo año estar regularmente en los puntos y ser lo mejor que ha tenido Aspar entre sus filas pues tiene su mérito y no poco.

Para el próximo año, a Mahindra junto a Aspar y Andrea Migno, y como compañero de marca el hijo de Wayne, Remy Gardner.

Necesita Mejorar.

MotoGP: me ha dejado un tanto frío el fin de temporada de Jorge Lorenzo. Creía que llegaría lanzado tras su victorias de Aragón y Japón pero, al igual que Pedrosa, se ha encontrado muy rápido pero lejos de poder luchar por la victoria o contra Rossi en su lucha por ser la primera Yamaha. En Cheste deja sensaciones raras, con unos bajones de ritmo exagerados en la aparición de las primeras gotas y una apuesta “de perdidos al río” cambiando de moto cuando no procedía, esperando que sonara la flauta, algo que no pega ni con superglue en el universo Lorenzo. Da la impresión de que estaba deseando terminara la temporada que inició descentrado (o algo) para iniciar la pretemporada 2015. Así sea y veamos lucha a tres o cuatro bandas. También necesitan mejorar (aunque para eso están empezando) en Suzuki. Muchas averías en su Wild Card junto a Randy de Puniet (cuyos cronos Aleix ha sido capaz de machacar-aniquiliar-pulverizar a primera de cambio en la primera jornada de entrenos el lunes).

Por cierto, si quereis medir la velocidad de vuestro saque de tenis mi hermano ha diseñado una app para ello: Tennis Ace. Podéis descargarla gratuita en su página de Facebook.

Moto2: no hemos hablado en todo el año de Román Ramos.  A prinicipio de año había tres nombres a los que seguir con lupa en la categoría intermedia, Alex Mariñelarena (y su fatídica lesión que no le ha permitido competir), Hafizh Shyarin y Román Ramos. Había que seguirlos con lupa porque eran los tres mejores pilotos que habitaban por el CEV como pilotos de Moto2 (una vez Torres ya andaba por el Mundial) y nos podría dar una idea de cúal es el nivel real del CEV Moto2 comparado con el nivel del Mundial, y mucho me temo que tan malo como han salido las cosas no lo es ni de lejos, al menos en el caso de estos tres pilotos. Román Ramos recayó en las filas del equipo de la Federación Qatarí (QMMF Racing) sobre una Speed Up que muy pocos han sido capaces de llevar rápido (entendiendo llevar rápido a entrar en los puntos o top ten). La adaptación a los Dunlop, el aprendizaje de circuitos… Un mal año para Román Ramos en su debut del Mundial, y con la incógnita del 2015. Desde luego merecía, al menos, haber puntuado en las citas españolas (dónde conoce los circuitos) pero si ni tan siquiera pudo brillar en estos circuitos es que algún lastre lleva en la parte técnica para haber culminado un año tan poco brillante.

Moto3: en Cheste el ejército KTM brilló y luchó para ayudar a Miller. Salvo Romano Fenati, que se marchó de vacaciones a media temporada y aún andan esperándolo por el equipo. El doble que lo sustituye no lo hace mal, luchando por entrar en los puntos con un misil pero no da el pego, la única explicación a los resultados de Fenati en las últimas carreras es que, efectivamente, ese no es Fenati sino un tipo que se hace pasar por él. Y Zulfahmi Khairuddin, el piloto malayo habitual en los top 5 a 7 el año pasado, éste ha sumado la friolera cantidad de 19 puntos en todo el año. En Cheste terminó 19º. Un fiasco similar al de Nakagami en Moto2, con un equipo creado para él, patrocinadores potentes, compromisos de Honda… Una lástima, no me explico los malos resultados de Fahmi este año.

Pero bueno, esto no se trata de explicarse, ni de explicar, ni de señalar culpables, sino de divertirse con lo que uno ve, y mira, yo tengo la suerte de poder escribir para Revistadelmotor.es (gracias!!). Al fin y al cabo, como decía Michael Doohan: “sólo son carreras de motos”.

No olviden vitaminarse ni mineralizarse.

Manolo Fernández – @mnlt15

Fotos: BoxRepsol, Yamaha Racing, Tech3, VdS Racing, Pons Racing, motogp.com

Lo bueno y lo menos bueno del GP de la Comunidad Valenciana 2014

Categoría: Competición
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