Quedan dos títulos por decidir y todos los subcampeonatos.

El próximo fin de semana termina la gira asiática con la celebración del Gran Premio de Malasia en Sepang. Un Gran Premio en el que lo atípico, como en toda la gira asiática, puede aparecer y dejar resultados impredecibles.

El Gran Premio de Malasia cerró el Mundial en 1991 en lo que parecía una broma pesada, un circuito en un país que tuvimos que buscar en el mapa, enclavado en medio de una jungla y que parecía más una locura, una cabezonería de algún jeque malayo (o lo que hubiera en Malasia aparte de monzones, ¿a quién le importaba?) que un Gran Premio con fundamento. Lo cierto es que hoy en día Malasia aporta patrocinadores principales a varios equipos con Petronas, Air Asia y Drive M7 y allí se celebra (terminará justamente este fin de semana) la Asian Talent Cup, probablemente la copa de promoción más ambiciosa de Dorna para invadir el mercado asiático, que al fin y al cabo es el que sostiene la industria motociclista mundial (si buscáis las Motos que Honda vende en India tardaréis varios días en cerrar la boca). Así que parece que tendremos la típica foto bajo las torres Petronas para rato, y a Dios gracias.

Del Gran Premio de Malasia hemos aprendido lo que es la sensación térmica, la humedad relativa, lo necesario que es hidratarse para ir en moto y que los pilotos aprovechan la larga recta de atrás para sorber, sistemáticamente, como un movimiento más del pilotaje un chorrito de solución isotónica que alojan en la joroba de sus monos. También hemos aprendido lo importante que es evitar el acceso de animales tipo, yo que sé, elefantes o cobras a pista, en una imagen que todos recordamos seguro:

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Y un circuito con muchos recuerdos también. Los recuerdos están para eso, para no olvidarlos. Es imposible llegar a Malasia y no hacer mención a Marco Simoncelli, un piloto criticado con razón en su época de 250 cc y criticado por pilotos que veían peligrar su estatus de piloto oficial ante la llegada de Marco en su época de MotoGP, una desafortunada desgracia y una imagen que no hace falta repetir para tenerla clavada a fuego en nuestra memoria. De Malasia hay que recordar por otra parte, la carrera de 1992: Alex Crivillé conseguía subir al podio, consiguiendo un hito para el motociclismo español y poniendo la primera piedra de lo que estamos viviendo ahora en un carrerón cuyas primeras vueltas merece la pena ver y revisionar en bucle durante meses. Todos recuerdan Assen, pero nadie, pocos, recuerdan aquel sorprendente primer podio de Alex en aquellos imposibles 500 cc en los que  ser europeo significaba no ser competitivo ante las escuelas americana y australiana.

Una de las cosas buenas de Malasia es no tener que madrugar tanto para ver MotoGP (a las diez de la mañana junto a tu taza de café favorita), para Moto3 y Moto2 la cosa cambia un poquito (7:00 y 8:20, como un lunes cualquiera), y si tenemos en cuenta que el sábado cambian la hora para que durmamos una horita más, será un placer levantarse a ver las carreras, máxime si tenemos en cuenta que tanto Alex Márquez como Tito Rabat pueden salir Campeones del Mundo de Sepang.

Alex debe aventajar a Miller en seis puntos y que Rins no tenga su día, o lo que es lo mismo:

– Márquez gana y Miller no acaba segundo.

– Márquez es segundo y Miller no sube al podio.

– Márquez es tercero y Miller acaba sexto o peor.

– Márquez es cuarto y Miller acaba noveno o peor.

– Márquez es quinto y Miller acaba 11º o peor.

– Márquez es sexto y Miller acaba 12º o peor.

– Márquez es séptimo, Miller acaba 13º o peor y Rins no gana la carrera.

– Márquez es octavo, Miller acaba 14º y Rins no gana la carrera.

– Márquez es noveno, Miller 15º o peor y Rins no gana la carrera.

– Márquez es 11º, Miller no suma ningún punto y Rins no gana la carrera.

Y visto lo visto en Australia, parece que Rins no está por la labor de hacer trabajo de equipo a favor de Alex Márquez. Sin duda, una carrera con morbo.

Más fácil lo tiene Tito, que además cuenta con invitados de lujo que pueden hacer que la de Sepang sea la carrera más larga que Tito haya disputado jamás. Tito será Campeón del Mundo si Kallio no gana ni es segundo. Viendo como vienen Luthi y Viñales de las últimas y de lo tenso del pilotaje de los pilotos VdS que se juegan el título, ya es algo muy probable que así suceda. En el caso que Kallio ganara, a Tito le basta con acabar 7º, y si Kallio es segundo a Rabat le basta con ser 12º. Hasta el rabo todo es toro y no hay que celebrar nada con antelación, pero el panorama es como para no tener las camisetas preparadas.

En cuanto a MotoGP, una carrera de orgullos. El orgullo de Márquez cabreado que quiere igualar el récord de 12 victorias en un año, el orgullo de Lorenzo que quiere empezar el 2015 cuanto antes mejor y el orgullo “Carpe Diem” de Valentino Rossi. Pedrosa bien podría colarse en esta pelea de orgullos, moto y capacidad para ello tiene y nadie lo duda.

GP de Malasia de MotoGP. Siguen las carreras…

Categoría: Competición
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