Más capaz por carretera y por campo.

El X5 xDrive30d es la versión más racional de toda la gama, ya que puede llevar todo el equipamiento disponible en BMW y el motor de 258 CV es más que suficiente para convertir en un coche muy rápido al nuevo X5.

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La tercera generación del BMW X5 se presentó a comienzos de 2013 y no fue hasta el final de 2013, en Francfort, cuando fue definitivamente anunciada. A finales de año, se puso a la venta y ahora llega a nuestras manos la versión que, seguro, será la más vendida.

Este BMW X5 es un vehículo completamente nuevo y eso se nota por dentro y por fuera. Viendo su diseño no tenemos ninguna duda de que es un coche nuevo aunque sigue teniendo rasgos inconfundibles del SUV grande de BMW. Con este rediseño, el X5 se adapta a los nuevos lanzamientos de la marca y además presenta unas formas más deportivas y compactas a pesar de ser más grande que la generación anterior. El nuevo BMW X5 ha crecido en tamaño, midiendo 4.886 mm de longitud (2.933 mm de distancia entre ejes), 1.938 mm de anchura (2.184 mm con espejos) y 1.762 mm de altura.

Las novedades más evidentes las encontramos en el frontal donde los faros presentan formas más afiladas pero aumentan de tamaño con lo que la firma lumínica cobra mayor protagonismo en el conjunto. El faldón delantero presenta las nuevas entradas de aire “Airbreather” habituales en todos los nuevos coches de la marca alemana. En estas entradas, el aire recorre la parte exterior de la rueda creando un flujo que mejora la aerodinámica del vehículo eliminando vibraciones de la dirección a alta velocidad y refrigerando mejor los frenos, entre otras características. En la parte trasera, los nuevos pilotos son mucho más grandes y adoptan la iluminación LED CELLIS con líneas horizontales.

El habitáculo del nuevo BMW X5 premia con más ahínco el confort y la calidad en los acabados. En ambos aspectos, el BMW X5 se coloca en el “Top 3” de los SUV grandes. Es muy amplio, suficiente para albergar a 5 personas. El puesto de conducción es muy bueno, una máxima en BMW, ya que la posición de conducción puede ser alta o muy baja para este tipo de coches, para satisfacer las preferencias de la mayor cantidad posible de conductores. Es un interior con un diseño moderno y también sencillo, orientado hacia el conductor. La consola está presidida por la enorme pantalla del Navegador Profesional, que engloba el equipo de audio con Bluetooth para audio y manos libres, una opción de más de 3.000 euros, pero que tiene una serie de elementos añadidos muy interesantes, como las funciones de ConnectedDrive que nos conectarán a una serie de servicios muy completos.

La calidad de los acabados interiores es excelente gracias al uso de materiales como el aluminio pulido, de plásticos blandos en casi todo el habitáculo o los textiles y guarnecidos, que en el caso de la unidad probada era un cuero beige claro de gran calidad. Otro detalle es la nueva iluminación ambiental en el interior a cargo de una tira de LEDs que recorre el salpicadero y las puertas con tres colores posibles y sus correspondientes combinaciones cromáticas junto a la luz de los pies.

Los asientos delanteros del BMW X5 son muy buenos. Cómodos es la palabra que mejor los define. Son muy amplios y tienen un mullido especialmente diseñado para poder aguantar viajes de larga distancia sin que nos dejemos las articulaciones en el intento. Los asientos traseros son perfectos, pero lo mejor está en el espacio para las piernas de los pasajeros. La banqueta es suficientemente ancha como para que viajen tres adultos, que no sean de generosas medidas, en la fila trasera con bastante comodidad.

La capacidad de carga es muy grande, con muchos huecos localizados por el habitáculo. La guantera refrigerada sirve para poner la documentación y alguna cosa, más, pero no mucho más. El BMW X5 tiene un maletero de 650 litros y de 575 litros si contamos con la tercera fila de asientos en opción. El acceso a la zona de carga está presidida por un portón de doble apertura, muy necesario para colocar objetos pesados en el maletero. El portón se abre de forma automática con sólo pulsar un botón en el interior del marco o desde el telemando. La parte inferior del portón se abrirá siempre de forma manual.

El nuevo BMW X5 xDrive30d se diseñó para mejorar el comportamiento dinámico de la generación anterior, que ya tenía un comportamiento muy ágil y rápido en los cambios de dirección. ¿Lo han conseguido? Pues sí, lo han logrado sin problemas y con nota. El coche transmite siempre una gran sensación de agilidad mejor incluso que la de su predecesor, gracias principalmente a una servodirección electromecánica muy directa y a una puesta a punto del chasis un poco más deportiva que la de la mayor parte de sus competidores, con lo que tendremos un comportamiento muy divertido sin tener que elegir las versiones “Sport”.

Las prestaciones del nuevo X5 son espectaculares. En la versión xDrive30d que hemos probado, gracias al motor de 3.0 litros TwinPower Turbo y a sus 258 CV de potencia máxima, con un par motor de 560 Nm desde 1.500 hasta 3.000 rpm, el BMW X5 xDrive30d es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos y alcanzar 230 km/h de velocidad punta. Con estas cifras empezamos a ver que, lo mismo, este SUV es mucho más que un coche grande y pesado. Pero a la hora de parar esta masa y a esta velocidad hay que confiar en unos frenos acordes a las prestaciones y masa de este vehículo, y en BMW han puesto unos frenos muy buenos a este X5, con un tacto estupendo del pedal de freno y mucha mordiente en los frenos, con facilidad para ajustar la capacidad de frenado de forma sencilla y efectiva.

El nuevo BMW X5 xDrive 30d destaca por su dinamismo, sobre todo por las sensaciones al conducir por carreteras de curvas, donde se comporta casi como una berlina. Sorprende y mucho lo bien que camufla en marcha su peso y dimensiones reales. El nuevo modelo de BMW dispone varios modos de conducción configurados, como en el resto de la gama BMW, del sistema EfficientDynamics, que son “Comfort”, “Sport”, “Sport+” y “ECO PRO”. Estos programas modifican la respuesta del acelerador, de la dirección, la suspensión adaptando el comportamiento a nuestras necesidades de conducción. Se notan mucho en la respuesta del motor. Nosotros lo hemos llevado casi siempre en modo “Sport”, porque es cómodo y la carrocería se sujeta mucho más.

Pero, el modo “Sport”, o incluso el “Sport+”, están reservados a demostrar lo que pueden dar de sí los 258 CV. Porque con este coche podemos ir a ritmos insultantemente altos gracias a un comportamiento muy neutro, sin apenas sobreviraje ni subviraje, y a la nueva puesta a punto del sistema de tracción a las cuatro ruedas xDrive. Con esta puesta a punto, el coche obedece inmediatamente, pareciendo más deportivo de lo que realmente es, gracias a que el ritmo de paso por curva puede llegar a ser muy alto con una carrocería que apenas oscila en las curvas, otorgando mucha confianza para con un SUV de este tamaño.

La caja de cambios automática tiene un tacto perfecto y es de las más rápidas que conocemos con convertidor de par. Los cambios se hacen casi de forma instantánea. Esta caja es capaz de desacoplarse para rodar “a vela”, entre 50 y 160 km/h, y así conseguir una reducción sustancial del consumo en carretera.

Como conclusión, tenemos que decir que este coche nos ha gustado mucho, nos ha sorprendido muy gratamente en todos los aspectos. El X5 3.0d con 258 CV es la versión intermedia de la oferta diésel, entre el X5 xDrive25d de 218 CV y el X5 xDrive40d de 313 CV. Hay una versión aún más impresionante, el X5 M50d de 381 CV. Pero por calidad de rodadura, prestaciones y balance general, esta es la versión que nos parece más recomendable. Es uno de los mejores integrantes de la categoría de los SUV grandes, sobretodo por dinamismo y prestaciones. La calidad percibida ha subido de nivel el conjunto, ofreciendo un vehículo lujoso.

El nuevo X5 xDrive30d de 258 CV tiene un precio a partir de 65.600 euros.

Ficha de características

         GRUPO MOTOR
Posición del motorDelantero
DistribuciónDoble árbol de levas
Número de cilindros6 en línea
Válvulas por cilindro4
Cilindrada2.993 cc
Potencia máxima258 CV a 4.000 rpm
Par motor560 Nm entre 1.500 y 3.000 rpm
Caja de cambiosAutomática de 8 velocidades
Tracción4×4 con xDrive
CHASIS, MASAS Y DIMENSIONES
Suspensión delanteraParalelogramo deformable. Resorte helicoidal. Barra estabilizadora.
Suspensión traseraParalelogramo deformable. Resorte helicoidal. Barra estabilizadora.
Frenos delanterosDiscos ventilados de 332 mm
Frenos traserosDiscos ventilados de 320 mm
Neumáticos delanteros255/55 R19
Neumáticos traseros255/55 R19
DirecciónCremallera con asistencia eléctrica según velocidad
Largo4.886 mm
Ancho1.938 mm
Alto1.762 mm
Distancia entre ejes2.933 mm
Peso2.145 kg
Número de puertas5
Número de plazas5
Capacidad maletero650 litros y 1.870 litros con el respaldo trasero abatido
Capacidad carburante85 litros
PRESTACIONES, CONSUMOS Y EMISIONES
Velocidad máxima230 km / h
Aceleración de 0-100 km/h6,9 segundos
Consumo urbano7,0 litros cada 100 km
Consumo extraurbano5,7  litros cada 100 km
Consumo medio6,2 litros cada 100 km
Emisiones de CO2162 g cada km
Normativa de emisionesEuro 6
CarburanteDiesel

Galería exterior

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Galería interior

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Prueba: BMW X5 xDrive30d

Categoría: 4x4PortadaPruebasSegmentoSUV
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