Rinde 110 CV de potencia máxima y ofrece una autonomía de 1.300 kilómetros.

Debutó, en primicia mundial, en el pasado Salón de Ginebra, siendo el primer modelo del mundo propulsado por el nuevo combustible de Audi e-gas, un modelo que estará a la venta el 13 de febrero.

En la actualidad, Audi ya está equipando la primera planta industrial del mundo para producir metano sintético (e-gas), en Werlte, en el distrito del Emsland de Baja Sajonia, en Alemania.

Con este paso hacia la movilidad más sostenible, la marca alemana presenta el A3 Sportback g-tron, el primer modelo de la marca y del mundo en ser alimentado por un combustible innovador y ecológico, que se genera a partir de eco-electricidad.

Presentado en el Salón de Ginebra 2013, estará a la venta el 13 de febrero y con un precio de 25.900 euros, un modelo normal y corriente en cuanto a su construcción ultra-ligera y en cuanto a los equipamientos disponibles en el A3 Sportback de información y entretenimiento y de sistemas de asistencia al conductor, pero, es especial por incorporar la tecnología más moderna como vehículo propulsado por GNC, empezando por el almacenamiento de combustible. Sus dos tanques bajo el piso del maletero pueden contener, cada uno, hasta siete kilogramos de gas natural comprimido a una presión máxima de 200 bar. Con el concepto de construcción ultra-ligero, cada tanque pesa 27 kilogramos.

Los depósitos consisten en un nuevo tipo de matriz, con una capa interior de polímero de poliamida que lo hace impermeable a los gases, mientras que una segunda capa de fibra de carbono reforzada con polímero (CFRP) da al tanque una muy alta resistencia; una tercera capa de fibra de vidrio reforzada con polímero (GFRP) proporciona una protección robusta contra el daño exterior. Resina epoxi de alta resistencia se utiliza para enlazar los materiales reforzados con fibra.

Un segundo elemento del nuevo Audi A3 Sportback g-tron es su regulador electrónico de presión de gas. Este componente, compacto y ligero, reduce la alta presión del gas que fluye desde los cilindros entre 5 y 9 bar en dos etapas. De esta forma, se asegura siempre que la presión correcta se mantenga en el conducto del gas y en las válvulas de inyector, con lo que una baja presión permite realizar una conducción eficiente a velocidades inferiores.

Si la presión en el tanque cae por debajo de diez bar, el sistema de gestión del motor cambia automáticamente al modo de gasolina, dado que el nuevo Audi A3 Sportback g-tron es totalmente bivalente, es decir, sus cifras de prestaciones son idénticas en los modos de GNC y gasolina. En modo GNC, la autonomía es de 400 kilómetros y en el modo gasolina, de 900 kilómetros, logrando una autonomía conjunta de 1.300 kilómetros, aproximadamente la misma que puede ofrecer un TDI de Audi.

Dos pantallas en el tablero de instrumentos proporcionan la información sobre el nivel de combustible en cada uno de los tanques. El sistema de información del conductor también muestra el consumo actual de combustible basado en cada uno de los modos de funcionamiento.

Las dos tomas de llenado se encuentran bajo una tapa común. Después de repostar y cada vez que se arranca en frío, es el motor de gasolina el que pone en marcha el vehículo y, en unos segundos, se cambia al modo de gas natural.

El motor está basado en el nuevo 1,4 TFSI con modificaciones especiales que afectan a la cabeza del cilindro, turbocompresor, sistema de inyección, y el convertidor catalítico. Desarrollando una potencia máxima de 110 CV y 200 Nm de par motor, el Audi A3 Sportback g-tron tiene una velocidad máxima de 190 km/h y alcanza los 100 km/h en solo 11 segundos. El consumo promedio es de 3,5 kilogramos por cada 100 km de GNC o Audi e-gas y las emisiones de CO2 son inferiores a 95 gramos por km en el modo de gas.

Con el proyecto e-gas, Audi es el primer fabricante de automóviles en desarrollar toda una cadena de portadores energéticos sostenibles. La planta Audi e-gas utiliza la electricidad renovable en la primera etapa de electrólisis para dividir el agua en oxígeno e hidrógeno. Éste último podría utilizarse para los vehículos con pilas de combustible, pero debido a que todavía no existe una infraestructura de hidrógeno, éste se hace reaccionar con CO2 en una planta de metanización para producir metano renovable sintético o, lo que es lo mismo, Audi e-gas. Químicamente hablando, este e-gas es idéntico al gas natural de origen fósil y, como tal, puede ser distribuido en las estaciones de GNC a través de la red de gas natural.

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Audi A3 Sportback g-tron, desde 25.900 euros

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