La antesala del BMW M4.

Alpina no ha querido dejar pasar el BMW Serie 4 para hacer de él todo un deportivo en cuanto a comportamiento pero con un diseño discreto.

Como todos los Alpina, el B4 Bi-Turbo presume de un diseño exterior que bien podría ser confundido con el de un BMW Serie 4 Coupé recién salido de fábrica, una discreción característica que hace que los modelos de Alpina puedan pasar desapercibidos en el centro de una ciudad, a no ser que haya algún entusiasta del preparador.

El diseño frontal incorpora unas tomas de aire más grandes para refrigerar el motor y un splitter instalado bajo el paragolpes que mejora las cualidades aerodinámicas del vehículo. En la vista lateral podemos apreciar las llantas Alpina Classic de 20 pulgadas de diámetro. Por último, en la parte trasera destaca el spoiler colocado sobre la tapa del maletero y las cuatro salidas de escape.

En el interior, los cambios pasan por nuevos tapizados, como el cuero Lavalina, o las inserciones realizadas en materiales de primera calidad. Sin embargo, en Alpina no han querido crear un único interior para el B4 Bi-Turbo, sino que han preferido desarrollar una amplia lista de opciones para que sean los propietarios los que creen su propio interior.

Bien es cierto que los Alpina no destacan por grandes cambios en el exterior e interior del vehículo, pero eso es porque el preparador centra todos sus esfuerzos en el apartado mecánico para hacer de los Alpina máquinas únicas capaces de igualar o superar a diversos deportivos.

Por eso. han llevado el motor de 3.0 litros y de seis cilindros en línea con los sistemas Valvetronic y Bi-Turbo hasta los 410 CV entre 5.500 y 6.250 rpm de potencia máxima y el par motor hasta los 600 Nm a 3.000 rpm, aunque entre las 2.200 rpm y las 5.200 rpm el motor ya entrega 500 Nm.

Este motor, procedente del BMW 435i Coupé, con las prestaciones que ha conseguido exprimir Alpina, hace que el B4 Bi-Turbo acelere de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos y de 0 a 200 km/h en 14 segundos alcanzando una velocidad máxima de 305 km/h.

Pero estas altas prestaciones no tienen por qué traducirse en consumos desmesurados ya que gracias a la caja de cambios ZF de 8 velocidades (8HP70) el consumo medio homologado es de 7,6 l/100 km y sus emisiones son de 177 gr/km de CO2.

Esta caja de cambios no solo está pensada para hacer el motor más eficiente, ya que de él se puede extraer todo el jugo si el conductor así lo solicita gracias al sistema de levas “SWITCH TRONIC”. Esta caja de cambios puede enviar la potencia a las ruedas traseras o las cuatro ruedas si la unidad en concreto equipa el sistema de tracción total. La transmisión ofrece tres modos de funcionamiento: “Automático” (D), “Sport” (S) y “Manual” (M).

En el modo “Automático” (D) se prima el confort en viaje con cambios de marcha rápidos y precisos y manteniendo siempre el régimen del motor lo más bajo posible. Por ejemplo, circulando a 170 km/h en 8ª marcha, el motor girará a 2.500 rpm.

Todo lo contrario ofrece el modo Sport (S), con unas transiciones entre marchas muy cortas y una mejor respuesta del acelerador y del freno. Los cambios pueden ser aún más rápidos si se combina este modo con las configuraciones “Sport” o “Sport+” del sistema “Drive Performance Control”.

Por último, el modo “Manual” (M) es el que cede la potestad del cambio de marcha al conductor, gracias a las levas “SWITCH TRONIC” instaladas tras el volante.

El sistema de escape, desarrollado junto a Akrapovič, está acompañado del sistema “Drive Performance Control” y que permite cambiar el sonido que emite. En modo “Comfort”, las válvulas del escape permanecen cerradas hasta las 2.500 rpm. Sin embargo, en modo “Sport” y “Sport+” las válvulas permanecen abiertas todo el tiempo, dando vía libre al sonido del seis cilindros en línea. Además, si seleccionamos los modos “Manual” (M) o “Sport” (S) de la caja de cambios, podremos escuchar los típicos “petardeos” al cambiar de marcha.

Alpina ha refinado el chasis para que el B4 Bi-Turbo tenga un comportamiento más deportivo pero sin renunciar a esa comodidad necesaria para los largos viajes. Por ello, han instalado el sistema “Drive Performance Control” que, además de cumplir las funciones anteriormente señaladas, también afecta al comportamiento del chasis y las suspensiones al poder escoger entre los modos “Eco Pro”, “Comfort”, “Sport” y “Sport+” Este sistema también afecta a control de tracción pudiendo conectarlo o desconectarlo.

El sistema de frenos instalado en el Alpina B4 Bi-Turbo está compuesto por unos discos de 370 mm de diámetro en el eje delantero y de 345 mm en el trasero con unas pinzas de cuatro y dos pistones, respectivamente.

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Alpina B4 Bi-Turbo Coupé

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