El retorno de una leyenda.

En 1978 se anunciaron los modelos SR400 y SR500, que se basaban en la XT500 off-road y de carretera de unos años atrás, y que terminaron por convertirse en algunos de los modelos más famosos y duraderos de Yamaha.


Con una salida de par relajada, un chasis ágil y estilizado y un estilo clásico, la SR400, para el mercado japonés, y la SR500, para el europeo, se convirtieron en dos de los modelos más queridos por quienes buscaban una motocicleta sencilla que personificara la esencia del motociclismo. En muchos países de Europa, entre ellos Alemania, Austria y Bélgica, grupos de moteros SR500 se unieron para formar clubs de fans, muchos de los cuales todavía continúan activos.

Para reforzar aún más su atractivo, la SR500 ganó durante varios años consecutivos el premio a la «Moto del año» de la revista especializada alemana Motorrad, uno de los principales galardones del motociclismo en Europa. Al mismo tiempo, en Europa y Japón se formó una especie de culto en torno a esta motocicleta, llegando incluso a lograr que muchos modelos SR pasaran de padres a hijos.

Mientras tanto en Japón, la legislación sobre la matriculación de motocicletas de mediados de la década de 1970 había generado una demanda de modelos de 400 cc, llevando a la SR400 a convertirse en líder de ventas en su mercado natal. La SR400 prácticamente idéntica a la SR500 pero con una carrera más corta para lograr los 400 cc, ha continuado atrayendo un gran interés en Japón durante los últimos 35 años, hasta el punto que miles de propietarios y aficionados participan en los rallies SR que se celebran por todo el país. Y no deja de llamar la atención que más de la mitad de los propietarios japoneses de una SR400 son más jóvenes que su motocicleta. El hecho de que la mayoría de propietarios japoneses actuales nacieran después de 1978, es un claro indicativo del atractivo imperecedero de esta motocicleta atemporal entre la nueva generación de motociclistas.

En 2014, el retorno de la SR encabezará la creciente gama Sport Heritage de Yamaha, que ofrece a los conductores del presente la posibilidad de experimentar el encanto y el placer de los diseños más sencillos y tradicionales.

Esta Yamaha clásica de gran motor monocilíndrico posee una tradición y una pureza de diseño que la separan de otros modelos «retro». No debe quedar ninguna duda de que la SR400 es la original. Y si se equipa con un motor y un chasis con las especificaciones originales, así como con un mecanismo de arranque original, esta carismática motocicleta de motor monocilíndrico y doble amortiguador hará las delicias de las muchas personas que anhelan volver a descubrir el espíritu del motociclismo.

Para muchos conductores, el espíritu y la imagen de una motocicleta son más importantes que el tiempo que tarda en acelerar de 0 a 100 km/h o el ángulo de inclinación que es capaz de alcanzar. Actualmente es relativamente fácil conseguir una motocicleta de altas prestaciones, por lo que cada vez más motociclistas dan más importancia a los aspectos fundamentales de la máquina, como su simplicidad, facilidad de uso y diseño. Con una potencia relajada, un chasis ligero y suave y una profunda belleza mecánica, la SR400 está pensada para quienes buscan una motocicleta con un carácter y una herencia propios y capaces de cautivar a su propietario.

Además de un carácter atractivo y un rendimiento asequible, la SR400 también ofrece multitud de posibilidades de customización, ya sea montando algunas piezas adicionales o dándole una vuelta de 180º para convertirla en una café racer, una street scrambler o una bobber. Este retorno a los valores originales del motociclismo y el orgullo de tener una SR400 atraerán a toda una nueva generación de motociclistas nacidos después de que la motocicleta original apareciera en escena unos 35 años atrás.

La customización cada vez tiene más adeptos y, actualmente, muchos aficionados a las motos están ansiosos por crear su propia motocicleta con componentes especiales. Con un chasis de doble amortiguador y un motor monocilíndrico refrigerado por aire, la SR400 es el punto de partida ideal para cualquier proyecto de customización. Gracias a su sencillo diseño, esta motocicleta atemporal puede transformarse fácilmente en una café racer, una bobber o una street scrambler para que su propietario tenga su propio vehículo especial.

La salida de par palpitante, el tono de escape rítmico, la gran presencia física y la simplicidad mecánica del gran motor monocilíndrico le merecen un lugar especial en el corazón de motociclistas de todo el mundo. En pleno centro de la SR400 se encuentra un motor monocilíndrico de 2 válvulas, SOHC, 4 tiempos y refrigeración por aire que técnicamente es casi idéntico al original, con algunas excepciones.

La SR400 utiliza un diámetro de cilindro y una carrera de 87 x 62,7 mm y una carrera de compresión de 8,5:1, una fórmula sobradamente probada que proporciona una salida de par excelente gracias a la cual se puede acelerar rápidamente desde pocas revoluciones sin tener que bajar de marcha. Otras enormes contribuciones a la gran salida de potencia de la SR son el filtro de aire de alta capacidad, la válvula de admisión de 47 mm y el volante de inercia optimizado, que se combinan para dotar a la SR400 de un carácter natural y relajado.

La principal diferencia entre el motor original y esta versión renacida es el uso de un nuevo sistema de inyección de combustible gracias al cual la motocicleta puede cumplir las normativas sobre emisiones actuales, y que permite que la SR400 arranque más fácilmente que el modelo original.

Esta nueva unidad de inyección de combustible, compacta y sencilla, permite que el motor gire con suavidad en numerosas circunstancias con el mismo espacio que el carburador original, algo que permite conservar el aspecto original del motor. Otra ventaja de este nuevo sistema de inyección de combustible es su extraordinario consumo, que permite sacar el máximo provecho a los 12 litros de combustible que caben en el depósito.

Nuestros ingenieros querían asegurarse de que el modelo de 2014 se mantuviera fiel a su carácter original, por lo que la SR400 solo arranca por pedal. Los propietarios de una SR400 o SR500 originales recordarán que, para arrancarlas, se necesitaba una técnica especial que podía resultar algo difícil de dominar.

Pero la nueva generación de SR400 trae buenas noticias, también para los nostálgicos que decidan regresar a este gran motor monocilíndrico de Yamaha: y es que el nuevo sistema de inyección de combustible simplifica considerablemente el arranque. Ahora se utiliza un nuevo sistema de encendido por transistor que genera una mejor chispa, algo que también resulta de gran ayuda al arrancar. En el lado derecho de la culata hay un indicador que señala cuándo el pistón se encuentra en la posición óptima para arrancar, mientras que en el lado izquierdo del manillar hay una palanca que permite accionar el descompresor para arrancar con más suavidad.

Además de una salida de par relajada y sencilla, este motor también conserva otro de sus principales atractivos: su pura belleza mecánica. Las grandes aletas de refrigeración, los cárteres resplandecientes y el elegante tubo de escape curvado recuperan el diseño clásico de este gran motor monocilíndrico, en el sentido más estricto de la palabra. En una época en la cual los motores suelen ocultarse tras el carenado, la visión del gran motor monocilíndrico con refrigeración por aire de la SR400 es un regalo para la vista.

Para evitar que el tubo de escape de gran diámetro pierda su color, el exterior se ha tratado con un nanorecubrimiento especial, mientras que los cárteres pulidos poseen un acabado de espejo translúcido que les permite conservar la estética resplandeciente del original.

El interior del silencioso cromado de la SR400 alberga un catalizador de panal de 3 vías fabricado con platino y otros metales preciosos. Y es este sistema, junto con el nuevo sistema de inyección de combustible, lo que permite que el motor monocilíndrico refrigerado por aire exceda la normativa actual sobre emisiones de la UE.

Para mantenerse totalmente fiel a la configuración original, la SR400 2014 monta un compacto y elegante bastidor de cuna semidoble que casa a la perfección con el carácter del motor monocilíndrico. Este acreditado diseño está hecho de acero tubular de alta resistencia, que ofrece un equilibrio óptimo entre robustez, rigidez y peso, aspectos fundamentales en su carácter ágil y manejable. El bastidor de la SR400 se ha diseñado para transportar el aceite, que fluye al motor por el tubo principal. Esta circulación de aceite por el bastidor presenta numerosas ventajas frente al sistema de cárter húmedo, como la reducción de las pérdidas derivadas del bombeo en el interior del motor. Además, la ausencia de un cárter de aceite debajo del motor incrementa la distancia al suelo de la SR400. Este diseño también permite adelgazar la carrocería, lo que deja mucha manga ancha a quienes quieran customizar la motocicleta a su antojo.

Delante, la SR400 está equipado con una horquilla vertical tradicional de 150 mm de carrera que suaviza la conducción y la dirección. Detrás, esta clásica de gran motor monocilíndrico está equipada con un acreditado sistema de doble amortiguador con una carrera de suspensión de 100 mm. Junto con el asiento doble acolchado, esta suspensión suave garantiza una conducción relajante, gracias a lo que la SR400 constituye uno de los medios más cómodos tanto para el desplazamiento urbano como interurbano.

A lo largo de la historia de la SR400, el diseño del depósito de combustible ha conservado su forma original, y lo único que se ha actualizado con el paso del tiempo es el color y las inscripciones. La SR400 está equipada con un depósito de combustible en forma de lágrima prácticamente idéntico al diseño original, con la excepción de que la versión de 2004 tiene 12 litros de capacidad. El centro de atención de este elegante depósito en forma de lágrima es el diapasón de Yamaha, y el diseño monocolor solo se rompe por la banda de color que atraviesa el depósito por ambos lados.

La SR está equipada con un freno de disco delantero con una moderna pinza de doble pistón. En la rueda trasera, monta un freno de tambor sellado que, en combinación con el freno de disco delantero, proporciona un frenado suave y consistente.

Las previsiones apuntan a que muchos de los potenciales usuarios de la SR400 querrán realizar numerosas operaciones por cuenta propia, como inspecciones rutinarias, trabajos de customización o el cambio de neumáticos. Para facilitar este tipo de intervenciones en casa, la SR400 está equipada con un caballete central de equilibrio que simplifica y mejora la comodidad a la hora de realizar el mantenimiento.

La última reencarnación de la SR400 está equipada con ruedas delanteras y traseras de 18 radios que casan a la perfección con el carácter de esta clásica. Estas elegantes ruedas montan llantas de aleación ligeras con un reducido peso no suspendido, siempre pensando en suavizar la suspensión.

La nueva SR400 se ofrece en los colores «Matt Grey» y «Yamaha Black».

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Categoría: MotosPortada
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