Lobo con piel de cordero.

Hemos probado un coche de 450 CV que es capaz de llevar a los niños al colegio o hacer la compra, para después ser capaz de ofrecer sensaciones de auténtico deportivo en carreteras reviradas, un puerto de montaña e incluso un circuito.

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Audi ha realizado un trabajo magnífico uniendo la última generación de su berlina A4 en carrocería Avant, la más versátil, con el apellido RS que cuenta con un motor V8 atmosférico de nada menos 450 CV que se transmiten al asfalto mediante la tracción quattro. Esta mezcla no da como resultado una berlina deportiva solamente, sino un auténtico deportivo con 5 plazas y maletero.

El habitáculo del RS4 es similar al de cualquier A4 con acabado S Line y asientos deportivos. Es prácticamente idéntico al interior del S4, salvo por las inserciones de fibra de carbono, los anagramas “RS4” del interior y los asientos deportivos o tipo bácquet que puede montar el RS4. Como en el resto de la gama A4, sus acabados son de calidad y los ajustes son los que nos tiene acostumbrados la marca de los cuatro aros. Los materiales del interior son muy buenos.

El Audi RS4 cuenta con un habitáculo normal para su tamaño y no es especialmente espacioso en las plazas traseras, donde se queda en correcto para sus dimensiones que son de 4.719 mm de largo, 1.850 mm de ancho, 1.416 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.813 mm.

En cambio en la parte delantera es donde los ocupantes tienen una buena habitabilidad en casi cualquier medida, donde los asientos delanteros pueden ir situados tan cerca del suelo que parece que te vas a caer cuando te sientas. Una vez bien sentado y ajustado, te sientes dentro de un verdadero deportivo, con las piernas muy estiradas y el volante muy vertical, casi a la altura de la barbilla. Los asientos delanteros cuentan con reglajes eléctricos de todo tipo, aparte de los habituales, incluso podemos aumentar el largo de la banqueta en casi 10 cm tirando de un mando mecánico en el borde inferior de la banqueta.

Los asientos en general son muy cómodos, con un mullido muy confortable y firme que junto a los ajustes tan amplios y variados hacen que los asientos nos queden perfectamente adaptados a nuestro cuerpo. El tapizado está realizado en cuero de buena calidad y alcántara de color gris oscuro. Los reposacabezas de este RS4 son muy buenos porque pueden estar cerca de la cabeza a pesar de estar fijos. Los reposacabezas traseros cumplen pero quedan un poco bajos para las personas más altas.

El acceso a las plazas traseras se realiza con la comodidad de una berlina familiar. La banqueta trasera está en una buena altura para no tener que dejarse caer al sentarnos. En las plazas laterales traseras podemos poner sistemas de retención infantil, mediante los cinturones del vehículo o con los anclajes Isofix que están protegidos con tapas de plástico fijadas a presión. Los respaldos de los asientos delanteros tienen una protección de plástico en su parte trasera con una red para dejar objetos tales como revistas o similares.

El interior tiene los receptáculos necesarios para dejar los objetos que llevamos encima a diario. En la consola tenemos un compartimento con tapa de apertura amortiguada y toma de corriente de 12v delante del selector del cambio. La plaza del acompañante delantero tiene una guantera de buena capacidad que está completamente guarnecida y también refrigerada. En la consola tenemos dos posavasos de tamaños diferentes.

En las puertas delanteras encontramos las típicas bolsas rígidas de una capacidad grande, con dos compartimentos separados, uno para poner una botella de litro y medio y el más largo con más capacidad para poner objetos más pequeños. El reposabrazos tiene un hueco no muy profundo con una toma de 12v. En la parte trasera tenemos un compartimento con tapa y un botiquín en el respaldo de la plaza central trasera con dos posavasos retráctiles. Todos los compartimentos están guarnecidos o recubiertos de tejido similar a la goma.

Todos los mandos, indicadores y testigos del vehículo tienen un tacto y disposición muy buenos. El tablero de a bordo cuenta con una iluminación blanca el velocímetro y el tacómetro, así como en los testigos del indicador de nivel de carburante y de la temperatura del líquido refrigerante. Se agradece y mucho que la iluminación de estos relojes, específicos de esta versión y decorados con el anagrama «RS4», no tenga sombras ni zonas de diferente iluminación, son detalles de calidad. Entre los dos relojes principales tenemos la pantalla a color del ordenador de a bordo, con indicaciones sobre distancias y consumos, modo de funcionamiento de la caja de cambios automática, marcha seleccionada o la información sobre la navegación, eventos de alarma del vehículo, del sistema de audio, etc.

A la izquierda de la columna de la dirección tenemos el mando de los indicadores de dirección así como el mando que controla el regulador de velocidad. A la derecha de la columna de dirección tenemos el mando de los limpia y lavaparabrisas, así como de los lavafaros, que funcionan solidariamente cuando las luces de cruce y/o carretera están encendidas y activamos el chorro del lavaparabrisas. El sensor de lluvia tiene tres niveles de regulación de sensibilidad según la intensidad de la lluvia que reciba nuestro parabrisas. El interior está iluminado por un plafón delantero que da una buena iluminación mediante diodos, ademas de luz en la zona de los pies. También dispone de luz ambiental, así como luz ambiental desde el plafón delantero que alumbra la zona del selector de la caja de cambios.

El volante forrado en cuero perforado en la zona de agarre es sencillamente perfecto. Tiene un grosor generoso con un primer tacto blando pero firme y es muy ergonómico. Las levas que accionan el modo manual del cambio tienen una disposición perfecta, una a la derecha para subir marchas y la otra a la izquierda para bajarlas. Pero la de la izquierda queda cerca del mando de los indicadores de dirección y luces de carretera. Más de un conductor que venía en sentido contrario se ha llevado una ráfaga de luces al querer reducir una marcha.

El vehículo cuenta con encendido automático de luces mediante sensor crepuscular y equipa hasta tres tipos de fuentes luminosas para las funciones de alumbrado. Tiene luces de descarga de gas xenón para las funciones de cruce y carretera, luces de LEDs para las luces de circulación diurna y para los indicadores de dirección delanteros dispone de fuentes halógenas. Las luces indicadoras de dirección laterales y traseras, luces de pare y de posición traseras son también de LEDs. Las luces antiniebla delanteras y traseras, así como las luces de marcha atrás, son halógenas. En general la iluminación es muy buena en este vehículo. Las luces de cruce y carretera proporcionan un haz de luz muy potente con lo que circular por la noche no supone ningún problema.

El maletero en esta carrocería familiar es muy aprovechable y le otorga al RS4 ese plus de polivalencia, para que además de ser un deportivo con todas las de la ley, sea capaz de ser versátil y dar mayor capacidad de carga. El maletero tiene formas muy regulares, es profundo y cuenta con una capacidad suficiente para el equipaje con 490 litros medidos hasta la cortina que cubre el equipaje. Pero podemos cargarlo aún más poniendo una red separadora. Con los asientos traseros abatidos podemos alcanzar los 1.430 litros, que dentro de las berlinas de su tamaño y carrocería es un dato muy bueno. Todos los Audi A4 tienen la misma capacidad de maletero, tengo o no tracción total quattro, como es el caso del RS4 que la monta de serie. Tener esta tracción no merma en absoluto la capacidad del maletero, pero no podemos tener rueda de repuesto. Una cosa por otra.

El equipamiento es muy amplio y cuenta con varios sistemas de información y entretenimiento. Para controlar todos estos sistemas disponemos de un mando de control del sistema de infotainment llamado Audi MMI. Es fácil de manejar y su aprendizaje se realiza en poco tiempo, siendo bastante intuitivo en su funcionamiento. Contamos con botones de acceso rápido a algunas funciones, que podemos programar a nuestro gusto. El sistema tiene una pantalla con 7 pulgadas y nada menos que 800 x 480 px. El navegador nos guía con precisión y la cartografía es muy completa, sobre todo dentro de las grandes ciudades, donde el nivel de detalle es sorprendente. Sólo tenemos un «pero» y es que la voz que nos guía es extremadamente artificial.

El control por voz funciona correctamente pero es un poco lento a la hora de reconocer la voz y pasar a la siguiente opción. Quizás si el reconocimiento hiciera el reconocimiento paso a paso sería más rápido, ya que el sistema no tendría que buscar varias opciones de golpe, como ciudad, calle, etc. Con este control por voz podemos controlar, no solo funciones de guiado del navegador, sino el sistema de audio, fuentes de sonido e incluso el teléfono. Este sistema de control por voz es capaz de entender hasta 12 idiomas.

El sistema de audio que monta nuestra unidad de pruebas estaba firmado por Bang & Olufsen y tiene un sonido muy bueno, por definición, calidad y potencia. Toda la música que tenemos en nuestros sistemas de audio portátiles la podemos volcar en el disco duro de 20 Gb. Contamos con perfil bluetooth manos libres y audio streaming estéreo y un conector Audi Music Interface en la guantera para conectar dispositivos externos como un iPod/iPhone, Smartphones o MP3 genéricos vía USB.

El climatizador bizona funciona muy bien, es rápido y con un funcionamiento muy silencioso. Que el climatizador sea bueno y alcance rápidamente la temperatura solicitada en el interior del vehículo en días fríos o soleados es primordial. Y lo hace perfectamente. En las plazas traseras disponemos de salidas de aire con un control de flujo de aire y temperatura.

Y llegamos a lo que realmente importa de este coche, que es el corazón de la bestia. Pocas cosas son comparables a pisar a fondo un motor V8 que responde de forma instantánea y gira hasta casi las 8.000 rpm dejando un sonido bronco y tan armonioso que casi hace que se nos salten las lágrimas de la emoción. Este motor V8 de inyección directa tiene una cilindrada de 4.163 cc y una potencia máxima de 450 CV a 8.250 rpm. Contamos con un par máximo de 430 Nm entre las 4.000 rpm a las 6.000 rpm. El V8 está asociado a una caja de cambios S Tronic de doble embrague con 7 velocidades y levas en el volante para su manejo secuencial.

El funcionamiento de esta caja de cambios es espectacular, muy rápida tanto en marchas ascendentes como descendentes, casi cambia de marcha cuando lo pensamos. Con estas cifras la aceleración de 0 a 100 km/h se logra en 4,7 segundos y la velocidad máxima llega a los 250 km/h limitados electrónicamente. Pero podemos adquirir un paquete opcional que quita esa limitación para alcanzar los 280 km/h.

Empezamos la parte de comportamiento del RS4 hablando de su suspensión con control dinámico de la dureza gracias al sistema «Audi Drive Select» con el que podemos elegir si queremos un coche más cómodo o más duro y dinámico. Se nota y mucho la diferencia, sobre todo porque llevamos neumáticos de perfil 30, con lo que perdemos toda la capacidad amortiguadora del neumático. A pesar de ello, sorprende descubrir que el RS4 no es un coche incómodo en el modo «confort». Es verdad que se notan los baches y que en las grietas y salientes de la carretera puede ser incluso rebotón, pero es el precio que tenemos que pagar para tener un deportivo de los de verdad que apenas se incline en las curvas.

En cuanto a los neumáticos, a diferencia de los que probamos en el Audi S4, los que montaba la unidad de pruebas sí que estaban a la altura. Los Pirelli Pzero en medida 265/30ZR20 han dado un resultado excelente, con un agarre muy bueno en seco. Trabajan perfectamente junto a la tracción quattro y gracias a ello no hemos visto trabajar al ESP a pesar de darle motivos para ello. No lo hemos podido probar en mojado. Los frenos son otro de los aspectos sobresalientes de este coche. Discos lobulados y perforados en el eje delantero y ventilados en el trasero. Podemos pedir en opción discos cerámicos. Los normales frenan muy bien y con mucha potencia, como podéis en el vídeo de la prueba. No hemos notado pérdida de eficacia en ningún momento.

Dinámicamente, el Audi RS4 es un vehículo de carácter y muy efectivo. Gracias a los 450 CV de su motor V8, es muy fácil alcanzar velocidades altísimas e ir rápido por buenas carreteras y autopistas porque es muy estable y sigue la trayectoria de una forma muy fiel. Dispone de una dirección muy directa que responde de forma instantánea a los movimientos del volante. El RS4 cuenta, como hemos comentado antes, con el sistema «Audi Drive Select» que modifica la respuesta del acelerador, el programa de control del cambio automático, el tarado y respuesta de la dirección y el programa de funcionamiento del climatizador.

Con el «Drive Select» en posición «Dynamic», la dirección se vuelve más dura y reactiva, con lo que el manejo en condiciones de conducción deportiva se vuelve aún más divertida. Si se sabe conducir es muy divertido, pero en el límite de adherencia es un coche complicado de recuperar. Eso sí, el límite de adherencia de este coche es altísimo. Todo esto hace que tengamos la sensación de que es un coche mucho más ligero de lo que realmente es, porque no olvidemos que en la báscula presenta 1.870 kilos.

Poco puede importar al cliente potencial de este tipo de coches lo que pueda consumir, pero nosotros lo tenemos que contar. En consumo mixto, a régimen de prueba de rendimiento acelerando a fondo, que no ha superado nunca los 15 litros de media. Llevándolo a ritmo tranquilo, el consumo ronda los 10 litros de consumo mixto.

Es increíble lo desapercibido que pasamos con este coche. De hecho, solo los muy entendidos se quedarán mirando al RS4. Por un lado es bueno tener un coche que parece un A4 Avant con algún retoque estético para evitar a los amigos de lo ajeno. Si queremos significarnos entre el tráfico, no tenemos más que pisar un poco el acelerador para que los que no son entendidos se den cuenta que de un A4 Avant normal este coche tiene muy poco. Con este tipo de coches es difícil circular dentro de los límites y seguramente acabemos sobrepasándolos casi sin darnos cuenta. Lógicamente, es un coche capaz de circular a ritmo muy lento sin pestañear, pero ese ronroneo es complicado dejarlo pasar y a poco que notemos esa magia al tocar el acelerador, le pisaremos para sentir lo que solo este coche es capaz de transmitir curva tras curva.

 

Galería exterior

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Galería interior

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Prueba: Audi RS 4 Avant

Categoría: DeportivoFamiliarPortadaPruebasSegmento
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