M de majestuoso.

Probamos la berlina más deportiva de la Serie 5 de BMW, un vehículo con 560 CV capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4,3 segundos. Cifras que nos indican el potencial de este coche, capaz tanto de usarse en el día a día como marcar tiempos estratosféricos en un circuito.

Hay ocasiones como esta, en la que podemos probar uno de esos coches que han marcado un hito, técnicamente hablando, en la historia del automóvil. Como no podía ser de otra forma, estamos hablando de una berlina alemana y muy deportiva. Sólo ellos saben qué hacer con una carrocería familiar para convertirla en un deportivo puro y duro de prestaciones escalofriantes que harían palidecer a más de un deportivo “de los de verdad”. El BMW M5 es, sin duda, un digno representante de ese grupo de berlinas deportivas que los “tres alemanes” lanzan al mercado, para gozo de los incondicionales de este tipo de vehículos.

Todo dentro del M5 es igual al resto de la Serie 5. Solo unos pequeños cambios y detalles, como logotipos en el interior y el exterior, o ribetes en los colores de BMW Motorsport, nos anuncian que estamos ante una versión muy especial. La calidad de montaje es muy buena, como es norma en un Serie 5. En el interior los materiales que encontramos en piezas, guarnecidos y textiles son muy buenos, tanto los plásticos utilizados en el interior, como el cuero negro que recubre los asientos, paneles y guarnecidos interiores como las moquetas utilizadas en el suelo. Los materiales mas vistosos como metales pulidos, están bien instalados y su presencia da un empaque mayor a todo el interior.

Es este un vehículo con un habitáculo espacioso exactamente el mismo que puede tener otro Serie 5. Como es habitual, lo mejor está en las plazas delanteras en las que los ocupantes disponen de espacio de sobra para ir muy cómodos. Las plazas traseras son suficientes para albergar a dos adultos confortablemente o tres niños sin sistemas de retención infantiles voluminosos. La plaza central puede usarse pero durante trayectos cortos y por un ocupante de pequeña estatura.

Los asientos delanteros son sencillamente perfectos y bastante deportivos. Pero también son cómodos, con un mullido muy confortable, ni muy duro ni muy blando, que junto a los ajustes infinitos que podemos tener, hacen que nos encontremos con unos asientos que quedan perfectamente adaptados a nuestro cuerpo con una gran sensación de seguridad. Con esta sensación de estar muy bien sujetos, es cuando el placer de conducir este tipo de coches se acentúa. Cuentan con reglajes eléctricos de todo tipo, a parte de los habituales, podemos modificar al ajuste lumbar e incluso el ancho del respaldo o aumentar el largo de la banqueta en casi 10 cm.

El acceso a las plazas traseras se realiza con comodidad, debido al amplio ángulo de apertura de las puertas. La banqueta trasera esta en una buena altura para no tener que dejarse caer para poder acomodarse correctamente. También tenemos la posibilidad controlar la temperatura de las plazas traseras mediante un climatizador bizona para estas plazas. En las plazas laterales traseras podemos poner sistemas de retención infantil, mediante los cinturones del vehículo o con los anclajes isofix protegidos con tapas de plástico, que es de los mejores sistemas que hay y que otros fabricantes también usan. Los respaldos de los asientos delanteros tienen una protección de plástico en su parte trasera con un compartimiento forrado en cuero y retráctil para dejar objetos tales como revistas o similares.

El interior tiene numerosos huecos repartidos por el interior. En la consola tenemos un hueco delante del selector del cambio que contiene dos posavasos con una tapa retráctil. El fondo esta recubierto de un material similar a la goma. El conductor tiene a la izquierda del volante, debajo del mando giratorio de conexión de las funciones de alumbrado, un hueco con tapa que está guarnecido de un textil similar a la moqueta, donde podemos colocar objetos. La plaza del acompañante delantero tiene una guantera iluminada, guarnecida y refrigerada de tamaño escaso pero suficiente para poner la documentación y un chaleco. En las puertas encontramos dos bolsas estrechas y de poca capacidad. El reposabrazos tiene un hueco con dos tapas y cerradura donde encontramos un hueco profundo para colocar un teléfono (teniendo bluetooth estos accesorios que cada vez se usan menos), una conexión USB y minijack auxiliar. En las plazas traseras, abatiendo el respaldo de la plaza central trasera, tenemos dos posavasos y un hueco grande y poco profundo con tapa. Todos los huecos están guarnecidos.

Todos los mandos, indicadores y testigos del vehículo tienen un tacto y disposición muy buenos. El tablero de bordo, con una iluminación (ámbar para la noche y blanca para el día) típica de BMW recoge los dos relojes del velocímetro y del tacómetro, así como las agujas que hacen de testigos del indicador de nivel de carburante y de la temperatura del líquido refrigerante o el indicador de consumo. Tenemos dos pantallas, una entre los dos relojes principales y otra debajo de estos, donde podemos tener diferentes indicaciones del ordenador de a bordo, con indicaciones sobre distancias y consumos, modo de funcionamiento de la caja de cambios y marcha seleccionada, indicaciones del control de tracción y los programas de eficiencia o del reconocimiento de señales o alarmas de funcionamiento del propio vehículo.

Este vehículo además, monta el sistema HUD en color de proyección de información sobre el parabrisas delantero. Podemos ver información del sistema de reconocimiento de señales, del control avanzado de crucero, de la velocidad e indicaciones de guiado del navegador o del sistema de audio. Además, el M5 tiene un programa especial que representa una escala de color para las revoluciones y un indicador de la velocidad en km/h.

A la izquierda de la columna de la dirección tenemos el mando de los indicadores de dirección y acceso al menú del ordenador de bordo, así como el mando que controla el regulador de velocidad con limitador. Su funcionamiento no difiere de otros sistemas similares, cuando activamos la función y seleccionamos la velocidad deseada una aguja avanza por el exterior de la escala del velocímetro hasta señalar la velocidad prefijada y se oculta por debajo del cero una vez desactivada. Esta indicación está acompañada de un aviso numérico en la pantalla del ordenador o del HUD.

A la derecha de la columna de dirección tenemos el mando de los limpia y lavaparabrisas, así como de los lavafaros, que funcionan solidariamente cuando las luces de cruce y/o carretera están encendidas y activamos el chorro del lavaparabrisas igual que otros muchos sistemas similares de otros fabricantes. El sensor de lluvia tiene regulación de sensibilidad en tres posiciones según la intensidad de la lluvia que reciba nuestro parabrisas. El interior está iluminado por un plafón delantero que da una buena iluminación, además de luz en la zona de los pies. También dispone de luz ambiental en color ámbar, en las puertas delanteras y traseras y en la consola, que está muy conseguida así como luz ambiental desde el plafón delantero que alumbra la zona del selector de la caja de cambios. El volante, forrado en cuero es sencillamente perfecto. Cuenta con un grosor generoso, un primer tacto blando pero firme y muy ergonómico. Viene bordado con hilo en los colores de BMW Motorsport.

El vehículo cuenta con encendido automático de luces mediante sensor crepuscular, equipando luces de descarga de gas xenon para las funciones de cruce y carretera, así como de luces de diodos para las luces de circulación diurna, los indicadores de dirección delanteros, laterales y traseros, luces de pare y luces de posición delanteras y traseras. Las luces antinieblas delanteras y traseras así como las de marcha atrás son halógenas. También cuenta con diodos en los tiradores de las cerraduras de las puertas que se iluminan al acercarnos al vehículo. En general la iluminación es muy buena en este vehículo.

El acceso al maletero se realiza mediante un portón con apertura eléctrica. El cierre se realiza pulsando un botón dedicado a tal función y podemos elegir entre cerrar el maletero o cerrar el maletero y bloquear todas las puertas. El maletero está guarnecido con moqueta de mucha calidad y resistencia. Los plásticos utilizados son de una calidad superior a lo que se suele encontrar en un maletero de un coche. Es muy profundo y con mucha capacidad, con nada menos que 580 litros. Tiene formas regulares y es muy aprovechable. Para completar los accesorios del maletero, disponemos de un botiquín, arneses para sujetar objetos, un hueco bajo el piso con tapa para poner herramientas u objetos similares.

El vehículo objeto de la prueba disponía del navegador profesional y sonido Surround con conexión Bluetooth con perfil de Audio Streaming estéreo A2DP, a parte de las conexiones USB y Minijack de la guantera y del reposabrazos. El sonido está muy por encima de la media en equipos de audio embarcados, con un sonido claro y potente, superior por mucho a lo necesario en un vehículo. Y el sistema es mucho más, a parte de reglajes y ajustes del vehículos, ya que cuenta con los servicios de BMW Connected Drive para poder realizar diagnósticos varios, conectar online con BMW o esperar a que ellos lo hagan por ti, revisar correos o documentos varios y conectarnos con las redes sociales, Internet, etc. Podemos descargarnos aplicaciones en nuestro smartphone para mejorar el sistema y ampliar sus prestaciones.

El navegador dispone de cartografía en 3D e incluso una vista satélite, con texturas en la cartografía que simulan los accidentes y altitudes del terreno. Solo le falta una base de datos de radares para ser perfecto. La pantalla, de 10,21 pulgadas, con resolución de 800 x 480 píxeles y un formato panorámico fabricada por Optrex es un gustazo visual.

El mando HMI, que BMW llama iDrive es muy bueno e intuitivo, con los atajos justos y unos menús sencillos. También tenemos botones en el volante para manejar el teléfono, elegir la fuente de sonido, ajustar el volumen, activar el control por voz y cambiar de canción. Mención aparte merece el control por voz, con el que podemos manejar muchas funciones y hace que la introducción de destinos para el navegador sea un juego de niños, con una detección de las funciones vocales prácticamente sin fallos.

El climatizador bizona funciona muy bien, es rápido y con un funcionamiento muy silencioso, tiene todas las funciones que tienen los climatizadores modernos. Cuenta con cuatro zonas de climatización con mandos en la consola y para los pasajeros traseros.

El motor del BMW M5 es un V8 con 4.395 cc, inyección directa de gasolina, dos turbos con doble entrada y tecnología Twin Turbo. Además cuenta con todo tipo de tecnologías como el sistema Doble VANOS de distribución variable y el sistema VALVETRONIC que modifica la alzada de las válvulas de admisión. Esta bestia de la ingeniería desarrolla nada menos que 560 CV a 7.000 rpm y 680 Nm de par motor constante entre las 1.500 y las 5.750 rpm. Con estas cifras el M5 acelera de 0 a 100 km/h en sólo 4,3 segundos, que para un conjunto que pesa 1.945 kilos no está nada mal. Cuenta con un sistema Start&stop que destaca por su suavidad y rapidez.

En cuanto a los consumos, BMW ha conseguido hacer que el M5 sea un coche que puede consumir muy poco o mucho, dependiendo de lo que nos pese el pie del acelerador. A ritmo económico hemos conseguido cifras de 8 litros cada 100 km/h, que es muy poco para un coche de esta potencia y peso. Podríamos bajar un poco más manteniendo un manejo ultraeconómico. En caso de querer sacar todo el rendimiento de su motor V8, el consumo sube exponencialmente, pudiendo ver consumos medios de más de 17 litros cada 100 km. Tampoco es mucho teniendo en cuenta el potencial de este coche.

Para transmitir toda esa potencia al suelo BMW confía en una caja de cambios automática de doble embrague y siete velocidades de accionamiento muy rápido y deportivo. No he probado una caja más satisfactoria que esta. Es probable que las haya probado igual de buenas, pero mejores ninguna. Funciona muy bien sobre todo cuando hay que bajar dos marchas seguidas, pero más marchas se le atraganta ya que es fácil llegar al límite que se marca el calculador de la caja de cambios para proteger el motor. Tiene dos modos de funcionamiento, uno automático y otro manual para manejar el cambio con las levas del volante. Hay un botón para ajustar en tres niveles de funcionamiento, desde uno más suave a otro más rápido que a nosotros nos ha parecido más brusco.

Los frenos tienen discos de 400 mm de diámetro delante y 396 mm detrás. Como podéis ver en las fotos, las pinzas están pintadas de azul y son de seis pistones en las ruedas delanteras y de un pistón en las traseras. El freno de estacionamiento es eléctrico y de accionamiento automático. La frenada es espectacular por la potencia de frenado y sobre todo por la facilidad para dosificar con mucha exactitud la frenada mediante el pedal de freno, que tiene un tacto delicioso. También son bastante resistentes al uso intensivo. A las buenas sensaciones de este BMW M5 contribuyen los neumáticos Michelin Pilot Sport 3 con unas medidas en el eje delantero de 265/35R20 y en el eje trasero de 295/30R20. Estos neumáticos nos han parecido muy buenos, sin apenas deriva y con un guiado y agarre perfectos en seco. En mojado el comportamiento es bueno pero hay que contar que con este coche las pérdidas de adherencia son fáciles de conseguir y en mojado mucho más.

Para la respuesta del motor hay tres ajustes prefijados, marcados como Efficient, Sport y Sport + y para la suspensión y la dirección otros tres que son Comfort, Sport y Sport +.

Dinámicamente, el M5 es un coche con dos caras. Es muy fácil ir rápido, incluso demasiado rápido sin casi darnos cuenta porque es muy estable en carretera abierta y sigue la trayectoria de una forma muy fiel con una dirección bastante directa que dirige al vehículo exactamente por donde queremos que vaya sin problemas. Nos ha dado la sensación de que era un coche mucho mas pequeño y ligero de lo que realmente es. Solo en apoyos bruscos o en cambios de apoyo rápidos es donde la física saca a relucir sus leyes y la masa del vehículo se hace presente. En carreteras mas reviradas es muy recomendable no desconectar el control de tracción, porque es muy fácil hacer sobrevirar a este coche, incluso hacer un trompo casi sin querer si no tenemos el control de estabilidad activado, al menos en su nivel medio.

Este M5 tiene un precio a partir de 117.000 euros. La sensación de tener entre las manos un vehículo capaz de circular con esa potencia y capacidad para ir tan rápido es embriagadora. Podemos tener un coche familiar, un deportivo y un coche para el día a día, todo en uno. Pero también ir a un circuito y divertirnos como casi con ningún coche, donde tendremos que aplicarnos y asumir que el control del sobreviraje es materia obligada en cuanto desconectemos las ayudas electrónicas. No hay un coche como este en el mercado y que transmita estas sensaciones. Los hay más rápidos, más efectivos en curva, pero con tanta personalidad y tan divertidos y excitantes como este M5 son difíciles de encontrar.

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Galería interior

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Prueba: BMW M5

Categoría: Berlina LujoDeportivoPortadaPruebasSegmento
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