Viajar en primera clase.

Probamos el Mercedes-Benz Clase E 220 CD BlueEfficiency es la carrocería más vendida de la historia de Mercedes-Benz, por lo que es un coche estratégico para la marca.

Mercedes-Benz ha realizado un gran trabajo renovando la Clase E al completo, actualizando y mejorando aquello en lo que quedaba cojo y mejorando todo lo demás. Es, sin duda, la referencia en cuando al confort de marcha en berlinas medias de características premium.

Esta estupenda berlina de cinco plazas, bastante reales, forma parte de la renovación total que está llevando a cabo la marca alemana en los últimos años. Y, he de decir que con bastante éxito, a tenor de las cifras de ventas. Es verdad que algo está cambiando en la marca alemana, porque los últimos productos de la marca de la estrella están dando un carácter diferente a lo que Mercedes-Benz nos tenía acostumbrados, seguramente para alcanzar a un mayor número de clientes, sobre todo entre los que no han tenido nunca un Mercedes-Benz.

En nuestro caso probamos la versión más equilibrada y posiblemente la que más se venda, con el motor diésel de 170 CV con tecnología BlueEfficiency. Se trata de una berlina con una gran habitabilidad en las plazas delanteras y sobre todo en las traseras. Por algo, es uno de los coches que más se ven como berlina de representación. Una vez dentro, el habitáculo tiene una gran calidad y unos estupendos asientos tapizados en cuero nos hace que queramos devorar todos los kilómetros que se nos pongan por delante. La posición de los asientos delanteros puede ser muy baja y junto con la posición del volante, muy vertical y con amplios reglajes, hace que puedan sentirse muy cómodas personas de muy diferente complexión física.

Los asientos delanteros son, para nosotros, de los mejores. Un poco más de sujeción lateral hubiera sido rozar la perfección, pero estos no casan con la filosofía del conjunto, un coche para viajar, no para hacer curvas. Los asientos están completamente tapizados en cuero negro de grano fino y cuenta con algunos reglajes eléctricos, como los de altura e inclinación del respaldo y mecánicos para el resto de anclajes. Los reposacabezas están separados del respaldo y quedan muy cerca de la cabeza. Para subirlos solo hace falta tirar suavemente de ellos y para bajarlos, solo tenemos que pulsar un botón para liberarlos.

Las plazas traseras están disponibles para tres ocupantes. Hay mucha anchura y altura disponibles para que los ocupantes se puedan sentar confortablemente. Tienen anclajes Isofix cubiertos por un tapete flexible, mucho mejor que otras soluciones que hemos visto en Mercedes-Benz. Sencillo y fácil de usar, que es de lo que se trata cuando tenemos que montar un sistema de retención infantil. La calidad percibida del interior es muy buena en consonancia a la filosofía y precio del coche. Abunda mucho el tapizado de cuero en todo el interior; aparte de los asientos, en el salpicadero, paneles de las puertas y plazas traseras. Los plásticos utilizados en el interior tienen una buena apariencia lujosa y, tanto el tacto y los ajustes, están realizados con esmero y mucho cuidado, algo que es norma habitual en los últimos productos de Mercedes-Benz.

El habitáculo tiene bastante huecos que son muy prácticos. En la consola tenemos dos huecos, cuyo suelo está tapizado con goma, cubiertos con una tapa de madera retráctil. Estos huecos son un cenicero y dos posavasos. El acompañante delantero tiene una guantera bien resuelta con la capacidad pensada para poner la documentación, el chaleco y poco más. Está iluminada y refrigerada. En las puertas encontramos unas bolsas rígidas que tienen una capacidad normal. El reposabrazos tiene un compartimento, una redecilla elástica y dos posavasos. Los pasajeros de las plazas traseras tienen pequeñas bolsas en las puertas laterales.

El maletero tiene una capacidad enorme, de nada menos que 540 litros, que además podemos ampliar abatiendo el respaldo de los asientos traseros en proporciones 60:40. No tenemos el dato con los asientos abatidos. Los asientos se abaten mediante unos tiradores mecánicos situados en la parte superior del interior del maletero. Las formas del maletero son regulares, es ancho, largo y muy aprovechable. El fondo, los laterales y el portón del maletero están guarnecidos en una moqueta exactamente igual que en el interior del vehículo y tiene un tacto muy agradable. La iluminación del maletero es bastante mejorable, como es norma en casi todos los coches. Debajo del piso está la rueda de repuesto, de uso temporal y las herramientas, así como argollas para poder sujetar carga y zonas de chapa donde podemos guardar bastantes objetos. En el lateral izquierdo del maletero hay una red que permite sujetar diversos objetos como los triángulos de emergencia y a la derecha tenemos un hueco con tapa donde llevar el botiquín.

Los mandos, indicadores y testigos del vehículo tienen un tacto y disposición muy buenos. Este coche sigue teniendo el freno de mano mecánico típico de Mercedes-Benz, de pedal y tirador. Hay sistemas automáticos que funcionan muy bien y que han superado este sistema. El cuadro de instrumentos tiene una tipografía en blanco y dorado, en blanco para los relojes y dorado para los indicadores del ordenador de a bordo y menús del navegador. Es muy agradable a la vista. Los mandos del puesto de conducción están bien dispuestos, justo a mano, salvo el mando del navegador, que está en la consola y queda muy a mano. La iluminación del habitáculo es buena, con plafones en el techo y a los pies de los ocupantes de las plazas delanteras.

El mando para el menú del sistema de infotainment es sencillo e intuitivo. Es un mando giratorio con dos botones auxiliares para el retroceso y el acceso directo al menú principal. Los mandos satélites dispuestos delante del volante son muy buenos por tacto y funcionamiento. Por disposición, hay que acostumbrarse a la colocación del mando del indicador de dirección, ya que queda más bajo de lo habitual, pero su aprendizaje es rápido. Los mandos de la consola para el equipo de sonido, teclado de teléfono y climatizador son los habituales que Mercedes-Benz usa desde hace años y que tan bien funcionan.

El volante está forrado en cuero negro, tiene un tacto muy agradable y un diámetro y grosor perfectos. Tiene regulación en altura y profundidad, ambos bastante amplios. Dispone de botones para el control del sistema de audio, el teléfono, el ordenador de bordo y el cambio de marcha del cambio automático que giran solidariamente con el volante. Los botones no sobresalen en absoluto, lo que facilita el no tocar accidentalmente algún botón en maniobras de giro.

La consola contiene la pantalla en color del navegador, del climatizador, los mandos del equipo multimedia, del teléfono y del navegador. El equipo de sonido es muy bueno. Da una calidad de sonido de gran nivel. Gestiona bien tanto discos CD con MP3/WMA/CD Audio, discos DVD, memorias USB y sistemas de audio portátiles. El conector USB está en el reposabrazos y también lo pone en carga. También tenemos en reposabrazos un conector minijack para completar la dotación de conexiones de audio externas.

El navegador ha mejorado mucho respecto al Becker que montaban otras versiones que era un poco pobre de prestaciones. Se nota que Mercedes-Benz quiere mejorar y unirse a las marcas que están en la cresta de la ola respecto a sistemas de infotainment avanzados. Tiene control por voz, indicación de la velocidad de la vía y de las intersecciones, una muy potente base de datos de POIs y buena resolución de pantalla. En el modo 3D, no se aprecian grandes saltos en la navegación lo que indica que el procesador es suficiente para realizar los cálculos y representar los mapas en pantalla. De hecho, dependiendo de la ciudad, puede incluso representar edificios emblemáticos en tres dimensiones que da una gran calidad visual a la cartografía. Los menús del sistema de audio y del navegador son bastante intuitivos y de funcionamiento sencillo, no hace falta mucho tiempo ni entrenamiento para hacerse con su funcionamiento.

El Bluetooth para el teléfono funciona perfectamente, tanto la emisión como la recepción son buenas y la gestión de la agenda del teléfono se hace de forma transparente y automática para el usuario. El perfil de Bluetooth tiene perfil de Audio Streaming A2DP. Una cosa que me gusta mucho es que no pierde la conexión de Audio Bluetooth cuando conectamos el teléfono. Eso se agradece una barbaridad, sobre todo teniendo en cuenta que conectaremos el USB a menudo, debido a la corta autonomía de las baterías de los smartphones.

El climatizador funciona muy bien. Es evidente que Mercedes-Benz es una de las marcas que más esfuerzos centra en tener unos sistemas de climatización casi perfectos, y eso se nota. El responsable del sistema de climatización es la marca Behr, responsable de la alta calidad de estos sistemas y creadora del sistema Thermotronic; posiblemente, el sistema de climatización más avanzado y fiable del mundo. Este sistema alcanza la temperatura deseada con extremada rapidez y la mantiene fácilmente. De hecho, es tan potente que en estos días calurosos hemos tenido que seleccionar una temperatura superior a la habitual, en torno a los 24º C, para no sentir demasiado frío dentro del habitáculo. Es también muy silencioso, si no es el que más. Posiblemente, de los tres más silenciosos que hemos probado. Detrás del volante tenemos el selector del cambio, automático de 7 velocidades. Tiene un tacto igual al resto de mandos, firme y suave.

El alumbrado del vehículo es sencillamente espectacular. Es uno de los sistemas de alumbrado más avanzados del mundo, con un sistema inteligente de luces con todas sus funciones compuestas por LED. Y verlo funcionar es impactante, ya que crea en tiempo real a una velocidad asombrosas zonas de sombra para no deslumbrar a los coches que están en nuestro camino. Incluye todas las funciones habidas y por haber, como el sistema AFS, luces de esquina, antiniebla, cruce y carretera automáticos (aunque esto es muy relativo y reglamentariamente incorrecto…). En definitiva, es un sistema muy completo y absolutamente recomendable para circular muy seguros de noche.

En el comportamiento dinámico es donde nos encontramos la esencia de este vehículo. Es para lo que ha sido fabricado, para disfrutar mucho al volante, muy cómodamente, y devorar kilómetros. Para ello, este Clase E monta la última generación del motor diésel de última generación y 170 CV. Tiene una cilindrada de 2.143 cm3, una potencia máxima de 170 CV a 3.000 rpm y un par de 400 Nm desde 1.700 a 2.800 rpm. Con estas credenciales el Clase E 220 CD BlueEfficiency alcanza 228 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en sólo 8,7 segundos. Corre y mucho, descubriendo que el motor es mucho más capaz de lo que la cifra de potencia indica. Y es que el Clase E 220 CD BlueEfficiency sólo pesa 1.735 kg, un peso bastante contenido para un coche de esas dimensiones.

El motor es un prodigio de elasticidad, entregando la potencia desde muy pocas revoluciones de forma lineal hasta mas allá de las 4.800 vueltas sin notar ni desfallecimiento ni una caída del empuje. No es un motor de patada, sino que es muy progresivo. A partir de las 2.000 rpm es cuando notamos el verdadero empuje de este motor. Para completar el conjunto, destacamos el buen funcionamiento de la caja de cambios, que destaca por la suavidad y por lo rápido que engrana las marchas. Las relaciones están bien escalonadas con un grupo muy bien elegido. El manejo con las levas del volante es muy bueno, con un tacto preciso de los botones y un cambio bastante rápido desde que pulsamos el botón hasta que la marcha es engranada. Podemos elegir el modo de funcionamiento de la caja tan solo pulsando las levas o el botón del selector del cambio.

En marcha normal, es un motor con un consumo muy bueno. Cuenta con la tecnología BlueEfficiency que redunda en un menor consumo y unas bajas emisiones contaminantes, mediante AdBlue, un aditivo basado en la urea. Este cuenta con su correspondiente mantenimiento periódico. En cuanto a los consumos, en nuestro circuito habitual, con carretera de montaña, vías interurbanas, autovías y recorrido urbano, nos ha dado un consumo medio de unos 7 litros cada 100 km, buscando los límites dinámicos del vehículo. Nos parece un dato muy bueno para la potencia y prestaciones que ofrece un vehículo que pesa 1.735 kg en orden de marcha. En condiciones de utilización dentro de los límites legales el Clase E 220 CV BlueEfficiency presenta muy buenas cifras de consumo, donde obtuvimos un consumo medio de apenas 5,2 litros cada 100 km, pero seguro que se puede ser aún mas cuidadoso para bajar más el consumo.

Con los frenos hemos tenido muy buenas sensaciones. Fáciles de dosificar, con un tacto excelente y mucha potencia. Frenan mucho y con suficiente potencia. Dinámicamente, el Clase E 220 CD BlueEfficiency es un coche rápido, pero su hábitat no son los puertos de montaña ni las zonas de curvas. Es un coche suficientemente efectivo en todo tipo de vías, pero a velocidades normales. No es un coche pensado para ir “a saco” ya que las suspensiones, orientadas más al confort, nos dejarán muy claro dónde están los límites.

Si lo que queremos es ir como reyes, este es el coche indicado. Muy cómodo en las plazas delanteras y mucho más en las traseras. Bien insonorizado, con una suspensión que no traslada en exceso lo que pasa por las ruedas, y con un tarado súper confortable, hace que apetezca buscar salidas de fin de semana casi compulsivamente para disfrutar de este coche.

El vehículo de pruebas montaba unos neumáticos Bridgestone Turanza de medidas 225/55R16 que han demostrado un buen comportamiento, correcto para un ritmo normal. A ritmo más vivo se notan las claras derivas de un neumático diseñado para ser eficiente en cuanto al nivel sonoro y el consumo de combustible. No hemos podido probarlo en mojado.

Como conclusión, he de decir que probar este coche me ha dejado con la sensación que es uno de esos coches especiales, con un tacto especial, de esos que van a gustar a mucha gente, que va a contentar a todo el mundo porque es bueno en casi todo lo que propone. Un coche de calidad intachable y con un confort difícil de superar. Con este coche las carreteras se nos hacen realmente cortas.

Podemos encontrar al Clase E 220 CD BlueEfficiency automático desde poco más de 45.000 euros, impuestos incluidos. No es un precio alto teniendo en cuenta que dispondremos de uno de los mejores coches de la categoría, y no lo olvidemos, es todo un Mercedes-Benz.

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Galería exterior

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Galería interior

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Prueba: Mercedes-Benz Clase E 220 CD Bluefficiency Aut.

Categoría: Berlina grandePortadaPruebasSegmento
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