El chico nuevo llega a la ciudad.

Opel llega al segmento de los urbanos con un coche que mezcla diseño, calidad, personalización sin límites y un dinamismo poco común en el segmento. ¿Triunfará? Lo veremos…

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El nuevo Opel Adam es un modelo utilitario del segmento A. Su denominación es un homenaje al fundador de la marca, Adam Opel. El nombre del nuevo modelo fue obtenido tras un concurso interno. Opel anunció el nombre mediante un cómic. Es la primera vez que un modelo de Opel tiene un nombre que no termina en la primera vocal ya que, en el pasado, fueron varios los modelos que terminaban en una consonante.

El Adam es un modelo basado en la plataforma global Mini M2XX, la misma que compartirá con la tercera generación del Agila. Mide 3,70 metros de longitud, la distancia entre ejes es de 2,31 metros y 1,72 metros de ancho, unas dimensiones que le permiten moverse con gran facilidad por el tráfico urbano. La suspensión delantera es un esquema McPherson, mientras que en la suspensión trasera se ha optado por un esquema semi-independiente con eje de torsión. Todas las versiones disponen de una dirección asistida eléctrica, con un modo «City» que aumenta la asistencia para facilitar las maniobras para estacionar en la ciudad.

El nuevo Opel Adam está disponible con tres niveles de equipamiento: Jam, Glam y Slam.

El nuevo Adam presenta un diseño que, según Opel, está «destinado a los jóvenes conductores». Por ello se ha dotado al exterior de atractivos colores, como los ya conocidos Negro Zafiro, Blanco Mineral, Plata Argón, Gris Carbono, Menta Fresca (Fresh Mint), Azul Aero, Sunny Melon o Guacamole, además de tres colores diferentes para el techo, a modo de contraste.

Para aquellos usuarios que quieran usar el configurador del Adam, verán que aporta mucha información visual y todos los detalles del modelo, pudiendo elegir entre doce colores de carrocería, tres colores de techo, nueve tapicerías, tres niveles de acabado, 19 decoraciones del salpicadero, paquetes de iluminación ambiental con ocho colores diferentes, cinco guarnecidos interiores del techo y hasta 31 diseños diferentes de llantas.

El Adam no destaca por la cantidad de huecos para guardar objetos, pero los que hay nos parecen suficientes. Tiene un gran hueco en la consola junto a tres posavasos al final de la consola. Las plazas traseras disponen de dos huecos a ambos lados de los asientos. En las puertas tenemos las típicas bolsas rígidas pero de poco tamaño. La guantera tiene una buena capacidad, teniendo en cuenta el tamaño del coche, y está iluminada y compartimentada.

El interior es donde más sorprende este nuevo modelo de Opel, y para bien. Está realizado con mucho mimo y calidad, con acabados que son mejores que los de su hermano mayor el Corsa. Buenos ajustes y materiales dan al interior del Adam una sensación de ser un coche de un segmento superior. Y se nota mucho más en su insonorización, que es excelente.

El interior está diseñado para albergar a cuatro pasajeros, aunque sus pequeñas dimensiones dejan las plazas traseras un poco pequeñas para dos adultos si estos superan los 1,90 metros. Pero como siempre, todo depende del tamaño y altura de los ocupantes de las plazas traseras que determinarán cómo y dónde pondrán las piernas los pasajeros traseros. Los asientos delanteros son muy buenos, porque son confortables y sujetan bastante bien el cuerpo, muy bien si tenemos en cuenta que este es un coche eminentemente urbano. Todos los reglajes habituales son mecánicos y muy amplios, sobre todo el mando del desplazamiento longitudinal de la banqueta.

El acceso a la parte trasera es el habitual en este tipo de coches de tres puertas, con un tirador en el respaldo del asiento delantero que retrasa o adelanta el asiento. Esta función cuenta con memoria. El acceso resultante es suficiente para acceder a las plazas traseras, pero hay que ser una persona ágil y no muy corpulenta. En la parte de atrás, los dos asientos cuentan con respaldos abatibles por mitades asimétricas 50/50 y cuenta con anclajes Isofix. El interior puede decorarse con un techo lleno de pequeños diodos que forman un pequeño cielo estrellado y tiene regulación de intensidad. La iluminación interior puede cambiar entre una paleta de varios colores.

El maletero es casi una guantera grande. Tiene 170 litros (663 litros con asientos traseros abatidos), pero si el coche tiene el equipo de sonido opcional, con subwoofer, el espacio se reduce hasta los 95 litros. Tiene argollas para colgar bolsas y un doble fondo para colocar algunos objetos. Podemos tener también una red elástica. Tiene una pieza rígida basculante para tapar el contenido del maletero.

El Adam puede tener mucho equipamiento para lo que se acostumbra en esta categoría. De hecho, dispone de elementos que se ven en categorías superiores, como el sistema Park Assist, el asistente de alerta de puntos ciegos, volante con calefacción, luces diurnas mediante diodos y llantas de aleación de aluminio de 16″ a 18″, mientras que de serie, cuenta con regulador y limitador de velocidad, ordenador de bordo, climatizador regulado, airbags frontales, laterales y de cabeza y el control de estabilidad ESP, con función Hill Assist opcionalmente. El climatizador funciona realmente bien, con mucha potencia y de forma muy silenciosa.

Como el resto de modelos de Opel, puede contar con el sistema de transporte de bicicletas FlexFix, integrado en el paragolpes trasero. Se ajusta a mano y por ello es muy fácil de utilizar, sin necesidad de herramientas ni otros elementos. Puede transportar una bicicleta de hasta 30 kg de peso, aunque con un adaptador opcional se puede colocar una segunda bicicleta de hasta 20 kg. En el resto de modelos pueden llevar hasta tres bicicletas.

Gracias al bajo plano de carga del sistema, la bicicleta se puede colocar fácilmente en las sujeciones de los raíles traseros. Incluso cuando está completamente cargado, el FlexFix se puede inclinar, de esta forma se puede abrir el portón trasero del Adam, permitiendo un fácil acceso al maletero. Además, el FlexFix se puede combinar con el asistente de aparcamiento trasero, evitando pequeños golpes y arañazos al aparcar.

El nuevo Opel Adam puede incluir el «Siri Eyes Free», el sistema de Apple de asistencia inteligente que ayuda a realizar diferentes funciones mientras conduces, solo mediante control vocal y preguntas. Utilizando un botón colocado en el volante, los clientes que utilicen un iPhone con sistema operativo iOS 6 pueden realizar una serie de tareas mientras mantienen su vista en la carretera y las manos en el volante de forma segura. Se puede hablar al «Siri Eyes Free» igual que se hablaría con una persona en tono de conversación. Esta función está disponible de forma gratuita en todos los Adam equipados con IntelliLink.

El sistema IntelliLink es básicamente el mismo sistema MyLink que usa Chevrolet. De hecho, tiene las mismas aplicaciones y funciona exactamente igual de bien que el MyLink. Tiene elementos muy interesantes como que a partir de julio de 2013, Opel ofrecerá la actualización gratuita del software que permite la funcionalidad de «Siri Eyes Free» para ser instalada en IntelliLink. El sistema de audio integrado en IntelliLink tiene Bluetooth manos libres, Audio Bluetooth y conexiones USB y AUX jack para fuentes externas y un cliente iPod que funciona muy bien. El sistema de audio cuenta con altavoces Infinity con Subwoofer que dan una calidad de sonido muy buena.

El nuevo Opel Adam se ofrecerá con tres motores de gasolina, un 1.2 de 75 CV y un 1.4 con 87 CV y 100 CV de potencia máxima, los tres acoplados a una transmisión manual de cinco velocidades, aunque unos meses después llegará con un nuevo motor de gasolina, más potente, que combinará un turbocompresor, la inyección directa y el sistema start&stop, además de una caja de cambios de seis velocidades. Todos los motores se ofrecerán desde su lanzamiento con el paquete tecnológico ecoFLEX, que incluye el sistema de arranque y parada automático.

La versión 1.4 de 87 CV tiene un carácter muy peculiar y muy agradable. Hasta las 4.000 rpm es un motor progresivo, con no demasiada fuerza pero voluntarioso, que mueve bastante bien al Adam. Pero, de 4.000 a 6.000 rpm la cosa cambia. Hasta el sonido lo hace y es cuando el motor entrega la potencia que echábamos de menos y nos encontramos un motor más divertido, que no cae casi de vueltas entre cambios de marchas y donde podemos decir que tiene la potencia que declara.

Es cuando nos damos de bruces con la sensación que este coche tiene un tarado de la dirección que no está pensado para correr en autovía. Tiene la tendencia de autocentrado tan marcado que nos tiramos todo el recorrido corrigiendo la trayectoria, con una sensación de flotación que tiene que ser mejorado. Cambiando este detalle, nos damos cuenta que este coche pide a gritos un motor con más pegada, posiblemente el de 100 CV o alguno con turbo para mejorar las recuperaciones.

El tacto del cambio es muy bueno, las marchas entran con facilidad aunque el desarrollo es un poco largo en 3ª, 4ª y 5ª. El nivel sonoro exterior esta conseguido aunque el motor se vuelve más ruidoso a partir de 3.000 rpm. A partir de ahí, se hace más evidente que el ruido aerodinámico, que es menor que otros modelos que hemos probado de similares dimensiones, debido al excelente aislamiento acústico.

El Adam acompaña dinámicamente a las posibilidades que nos ofrece su mecánica. Y lo hace sobradamente. Un paso por curva bueno, con unas ruedas de medidas exageradas para un vehículo urbano (215/45R17) pero que indudablemente nos dan mucha seguridad y satisfacción al volante. Hemos circulado por tramos de montaña complicados y nos ha sorprendido mucho el comportamiento que tiene este coche, trazando perfectamente las curvas inclinando lo justo a velocidades, digamos, normales. Destaca la dirección, con una respuesta muy directa e inmediata a nuestras indicaciones.

Cuando se le exige más, el eje trasero se vuelve más nervioso. Seguramente, el tarado tirando a duro de las suspensiones, y la distancia entre ejes son parte de la clave de este comportamiento. Pero sin duda, hay que querer sacar al coche de sus casillas para que la parte trasera se revele o que el ESP haga acto de presencia. Eso nos da un nivel de seguridad muy alto. Además, los frenos cumplen a la perfección, con un tacto de pedal corto y dosificable con una respuesta inmediata y potente aguantando el uso intensivo de forma ejemplar.

Después de un buen número de kilómetros en nuestro circuito habitual, este motor arroja una cifra de 6,2 l/100 km, con grandes atascos incluidos. Es una cifra buena teniendo en cuenta el tipo de conducción, el tamaño del Adam y la potencia del motor.

El Adam es un buen coche urbano con un precio demasiado alto quizás, que en esta versión está a partir de 15.600 euros, mientras que la gama Adam está disponible desde 13.650 euros. Pero ese precio, Opel lo justifica sobradamente con la calidad que demuestra el nuevo modelo. Detalles de coche más grande y caro juntos que le colocan en el top 3 de los mejores del segmento. Es posible que sea el mejor, pero solo lo veremos si las ventas respaldan las buenas sensaciones que hemos tenido. Nos huele a superventas.

 

Galería exterior

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Galería interior

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Prueba: Opel ADAM SLAM 1.4 87 CV

Categoría: PortadaPruebasSegmentoUrbanoUtilitario
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