Confort híbrido.

Probamos el GS 450h, uno de los mejores coches del segmento, por comportamiento, calidad de fabricación y de rodadura.

Lexus siempre se ha caracterizado por ser uno de los mejores fabricantes en cuanto a calidad de construcción, confort de marcha y alta carga tecnológica de sus vehículos, configurando una gama de motores híbridos cuyo funcionamiento sigue siendo un referente. Motores de gran potencia combinados con motores eléctricos que producen conjuntos motrices muy eficientes en cuanto al consumo de gasolina y las bajas emisiones.

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En esta ocasión probamos el Lexus GS 450h una berlina que ha cambiado por completo para plantar dura batalla a sus competidores alemanes, auténticos protagonistas del este segmento. Esta berlina de cuatro puertas monta la segunda generación del sistema híbrido Lexus Hybrid Drive, que Lexus ha desarrollado junto con Toyota.

El sistema híbrido está formado por un motor de gasolina con un bloque V6 de 290 CV y un motor eléctrico de 147 Kw. Juntos dan una potencia combinada de 345 CV, suficientes para desplazar con mucho brío a esta berlina.

El Lexus GS 450h es la berlina media con una carrocería de tres volúmenes que ha mejorado y mucho en cuanto al diseño se refiere. Sigue teniendo empaque, de coche importante, pero las líneas de la carrocería hacen que tenga una linea más deportiva. Se nota que Lexus ha trabajado a conciencia la aerodinámica de este GS para ayudar a ser más eficientes. Mide 4.850 mm de largo, 1.820 mm de ancho y 1.430 mm de alto. Tiene un peso de 1.865 kg.

En el frontal vemos una gran parrilla dividida en dos partes, rematada con dos grupos ópticos, uno en el que están las luces de circulación diurna formada por leds y otra donde están el resto de funciones de alumbrado.

Pero es en el interior donde este Lexus da “el do de pecho”. Es un coche muy bien fabricado, con mucha calidad de montaje, con detalles muy buenos. Los paneles, parte del salpicadero y los asientos, están forrados con cuero de calidad, perforado en el caso de los asientos delanteros para favorecer la ventilación y la refrigeración. Los plásticos a la vista tienen un tacto muy bueno. Pueden ser blandos o más duros pero tienen un tacto y un acabado excelentes.

Nos subimos al coche y nos reciben un asiento y un volante que se retiran automáticamente para dejarnos mayor espacio para entrar cómodamente. Una vez dentro llama la atención la gran pantalla de la consola central. Esta enorme pantalla, de nada menos que 12,3 pulgadas, nos da toda la información del sistema de ajuste y control del vehículo, navegador, climatizador, teléfono y de un sistema de audio Mark Levinson que es de lo mejor que hemos oído, que cuenta con todo tipo de compatibilidad con archivos de audio, DVD, CD, etc. Además cuenta con perfil de audio Bluetooth. Tiene un sonido potente, muy definido y de calidad. No es fácil encontrar sistemas de audio tan buenos. Y este lo es.

Todas estas funciones son accesibles mediante el uso de un joystick que tiene demasiada sensibilidad, lo que produce que al principio tengamos poca precisión, provocando que nos equivoquemos con frecuencia. Afortunadamente, no tenemos que arrastrar el puntero por la pantalla y las opciones están bien definidas. Una vez que entendemos cómo funciona nos gusta mucho más. Cuenta con un navegador que tiene una cartografía muy completa aunque gráficamente nos parece un poco espartana. Tiene base de datos de radares fijos, lo que es algo a destacar.

Los asientos parecen auténticos butacones. Se nota el éxito que tiene esta marca en USA ya que son asientos muy del gusto estadounidense, con un mullido tirando a blando y con una sujeción lateral justa. Los asientos delanteros tienen reglajes eléctricos para todas las funciones habituales. Además están calefactados y refrigerados. Sobre este tema tengo que comentar que, gracias a la refrigeración en estos días de calor, pocas veces nos ha importado menos poner el coche al sol y subirnos al coche con el cuero ardiendo. Tener refrigeración en los asientos es un lujo real.

Las plazas traseras son aptas para tres personas, pero no para tres adultos, a no ser que estos sean poco corpulentos. El túnel de transmisión es voluminoso lo que obliga a la persona que ocupa la plaza trasera central a viajar con las piernas muy abiertas. Como toda las berlinas de su categoría, es muy bueno para dos adultos y justo para tres. Cuando los ocupantes van a gusto, es un coche muy confortable. Sobre todo por el gran trabajo que se ha realizado en el aislamiento sonoro del habitáculo. El GS 450h cuenta con un climatizador que es capaz de detectar cuántos pasajeros hay en el habitáculo y dirige el aire de forma individual. El objetivo es, como es norma, ser más eficientes con la energía.

El maletero ofrece 482 litros de capacidad. No es mucho para una berlina de su tamaño y capacidad, pero es un dato bastante correcto. Al tener las baterías detrás de los respaldos de las filas traseras, estas impiden abatir los asientos para ampliar la capacidad de carga del maletero. El maletero dispone de ganchos y argollas para sujetar la carga, está casi completamente guarnecido (la parte superior se entrega “en crudo” como sus competidores germanos) y tiene un doble piso para colocar herramientas y pequeños objetos.

La insonorización del habitáculo es realmente excepcional. Ya no es que el motor de gasolina apenas se oiga, o el eléctrico que es imperceptible cuando funciona solo. Es que el ruido de rodadura es bajísimo. Antes comentábamos que Lexus ha realizado un gran trabajo con la aerodinámica de este coche para ser más eficiente. Pues eso también se traduce en un nivel sonoro, en lo que a la aerodinámica se refiere, que es muy bajo. Y para rematar ese gran trabajo, las suspensiones absorben todas las irregularidades del asfalto para que no llegue ni la más pequeña vibración a los ocupantes.

Lo mejor del coche es, sin duda, el motor. Perdón… los motores. Gracias a la ayuda del motor eléctrico, el conjunto motriz está pleno de entrega de par a pocas revoluciones lo que ayuda a la circulación en ciudad y a unas recuperaciones excelentes. La potencia se entrega de forma lineal y sin tirones ni brusquedades.

El Lexus Drive Mode permite modificar el funcionamiento del coche mediante tres programas prefijados: “ECO”, “Sport S” y “Sport S+”, este último es el más deportivo. Cada uno de estos programas tiene unos parámetros prefijados que adapta de forma automática la respuesta del acelerador, el mapa de la inyección, la velocidad del cambio de marchas y la dureza de la suspensión para lograr que el comportamiento sea más eficiente, confortable o deportivo.

Pero cuando decimos “deportivo” y vemos los 345 CV no podemos pensar que es un coche para ir de curvas. No, en este coche todo sucede de forma muy suave. Incluso activando el modo de conducción más deportivo, el Sport S+, el coche mantiene esa suavidad de respuesta y confort de marcha. Si esperamos una respuesta más directa, dura y sensible, no lo encontraremos en el GS 450h. Pero ojo, es un coche que corre y mucho, con una velocidad limitada a 250 km/h. Pero como todo sucede con tanta suavidad, no nos damos cuenta de lo rápido que vamos hasta que miramos el velocímetro o la multa que nos llega.

Es evidente que la marca japonesa ha potenciado que el GS 450h sea un coche claramente confortable y pensado para largos desplazamientos. Pero ¿qué pasa si queremos disfrutar realmente de los 345 CV y de una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos? Pues que podemos hacerlo. Se llama GS 450h F Sport con llantas de 19 pulgadas, sistema Lexus Dyamic Handling System que cuenta con 4 ruedas directrices, con todo lo que eso significa de mayor control y eficacia en curvas. Tiene un chasis que aporta ese picante que no tiene la versión que hemos probado. En esto, Lexus se marca el tanto de hacer dos muy buenas berlinas orientadas a un público que busca sensaciones diferentes.

Pero volvamos a nuestra versión confortable del GS 450h. En carretera de montaña, el GS 450h se muestra seguro y bien asentado en sus enormes neumáticos Dunlop SP Sport Maxx de medidas 235/45R18. Son estos neumáticos del tipo que hacen que un coche se comporte mucho mejor de lo esperado. Porque dan un agarre tan bueno que el GS 450h nos ha parecido que tenía un comportamiento impecable. Porque el GS es un tracción trasera, pero con estos neumáticos es imposible hacer deslizar el eje trasero. Y si por casualidad, o mejor dicho por nuestra pericia, conseguimos hacer sobrevirar al GS450h, el ESP deja todo en su sitio.

El único “pero” que le ponemos, uno pequeño, es que cuando frenamos fuerte en apoyo en curva, el eje trasero se vuelve un poco nervioso. Sí, es verdad. Es una maniobra un poco forzada, pero nos puede ocurrir y hay que tener en cuenta que hay que agarrar el volante con fuerza y dosificar con suavidad la frenada. Por cierto, los frenos son muy buenos. Potentes, dosificables y resistentes al uso intensivo no deportivo, lógicamente.

Y seguimos con uno de los cambios que más nos han sorprendido, para bien. Confieso que de principio, el cambio CVT o de variador continuo no es mi cambio favorito. Entiendo que, para este tipo de conjuntos motrices, es una solución extendida y técnicamente probada. Pero he de reconocer, totalmente encantado, que el cambio CVT del GS 450h me ha gustado una barbaridad y ha hecho que me replantee mis gustos. Es extrañamente delicioso y rápido, está bien configurado y no hace que el motor gire como loco cada vez que aceleramos con algo de decisión. Lo hace todo bien, lo hace suave y no parece un pegote. Es perfecto y agradable de usar. Bien por Lexus.

El GS 450h puede circular en modo totalmente eléctrico durante unos 3 ó 4 kilómetros como máximo. Puede ser suficiente para un montón de situaciones. Pero no debe preocuparnos, ya que esta autonomía se recupera fácilmente y en poco tiempo recargando con el freno motor o con la frenada. Es todo un reto hacerlo, lo que nos ayudará a que conducir de forma eficiente también sea divertido. Esta autonomía es suficiente para las fases de arrancada o para ganar velocidad en ciudad, etc. que son las fases donde más gasolina se consume. Aún así, los mejores consumos los hemos marcado en carretera. En nuestro circuito habitual hemos medido consumos en torno a los 7,2 litros cada 100 kilómetros en consumo mixto y 9,5 litros de consumo en ciudad. Para un vehículo de su masa y dimensiones, son cifras muy buenas.

El GS 450h es un coche muy bueno. Sorprende el buen comportamiento general, pero lo mejor es que, a pesar de ser un vehículo técnicamente avanzado, es un coche que se disfruta, que tiene buen tacto, que no parece un coche artificial. Además tiene una calidad de fabricación intachable. Podemos tener un Lexus GS 450h desde 70.700 euros.

La versión Hybrid PLUS, con “Lexus Dynamic Handling System”, el sistema de visión nocturna, el detector de vehículos en ángulo muerto, el Head Up Display o un sistema pre-colisión, entre otros, lo tenemos por unos 85.500 euros. El acabado más deportivo F SPORT parte de los 88.000 euros.

Galería exterior e interior

Prueba: Lexus GS 450h

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