Ecológico y deportivo.

Probamos la versión híbrida del Audi Q5, que monta el motor 2.0 TFSI junto a un motor eléctrico que, conjuntamente, dan una potencia de 245 CV.

El Audi Q5 Hybrid es un SUV medio, con 4.629 mm de largo, 1.898 mm de ancho y 1.625 mm de alto. Cuenta con una batalla de 2.812 mm lo que garantiza un habitáculo bastante espacioso, donde lo mejor está en las plazas delanteras en las que los ocupantes tienen una buena habitabilidad en casi cualquier medida y unas plazas traseras suficientes para albergar cómodamente a dos adultos.

Lo más novedoso e interesante de este Audi Q5 Hybrid está en el sistema motriz, que está basado en el motor 2.0 TFSI de 211 CV al que se le ha sumado un motor eléctrico de 54 CV que dejan 245 CV de potencia y un consumo mixto homologado de 6,9 litros cada 100 km y un consumo urbano, donde es realmente efectivo, de 6,6 litros cada 100 km. Hay que tener en cuenta que este Q5 Hybrid es un coche más pesado, con 1.910 kg de peso en vacío.

El interior del Q5 Hybrid no se diferencia del resto de la gama Q5 después del restyling recibido a principios de año. Sólo unos pequeños logotipos repartidos por el exterior y el interior anuncian que estamos ante una versión híbrida. Como el resto de la gama, estamos ante un vehículo de mucha calidad, realizado con gran precisión en el ajuste y cuidado en los detalles. En el interior, los materiales que encontramos en piezas, guarnecidos y textiles son muy buenos, tanto los plásticos utilizados en el interior, como el cuero de gran calidad que recubre los asientos, paneles y guarnecidos interiores o las moquetas utilizadas en el suelo. Los materiales más vistosos, como metales pulidos, están bien instalados y su presencia da un empaque mayor a todo el interior.

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (11)

Las plazas traseras tienen un buen espacio longitudinal y son suficientes para albergar a dos adultos confortablemente o tres niños sin sistemas de retención infantiles que sean muy aparatosos. El respaldo de la plaza central tiene un acceso al maletero, fundamental para cargar objetos largos en el interior del habitáculo. Los asientos delanteros cuentan con reglajes eléctricos para la mayoría de los ajustes, salvo el mando mecánico que regula la longitud de la banqueta.

Los asientos delanteros son muy cómodos, con un mullido muy confortable, ni muy duro ni muy blando típico de Audi, que siempre acierta con los asientos. En el Q5 los asientos sujetan bien el cuerpo en las curvas. El ajuste de los reposacabezas es manual y quedan a una distancia correcta de la cabeza. Los reposacabezas de este vehículo me han parecido muy buenos, sencillamente porque pueden estar cerca de la cabeza y tienen los ajustes necesarios para cumplir esta importante función de seguridad.

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (29)

El acceso a las plazas traseras se realiza con comodidad, debido al amplio ángulo de apertura de las puertas. La banqueta trasera está a una buena altura para poder sentarse correctamente. Como buen SUV, la comodidad de acceso tiene que ver con esa altura. En las plazas laterales traseras podemos poner sistemas de retención infantil, mediante los cinturones del vehículo o con los anclajes Isofix protegidos con tapas de plástico fijadas a presión y extraibles. Los respaldos de los asientos delanteros tienen una protección de plástico en su parte trasera con una red para dejar objetos tales como revistas o similares, una gran idea para un vehículo que va a ser ocupado en esas plazas por niños.

El interior tiene numerosos huecos repartidos por el interior. En la consola tenemos un hueco detrás del selector del cambio que contiene dos posavasos y que tienen una particularidad: uno de ellos es capaz de calentar o enfriar bebidas. Hemos probado la función de frío y mantiene una bebida previamente refrigerada con bastante eficacia. Hemos intentado enfriar una lata a temperatura ambiente y, después de una hora, estaba más fría el exterior metálico que el líquido contenido dentro del recipiente.

El climatizador bizona funciona muy bien, es rápido y con un funcionamiento muy silencioso, tiene todas las funciones que tienen los climatizadores modernos. En este vehículo, que montaba un techo solar eléctrico, que el climatizador sea bueno y refrigere rápidamente el interior en días soleados es primordial. Y lo hace perfectamente. Los asientos delanteros son calefactados pero no hemos usado esta función. Contamos con cortinillas en las puertas traseras que cubren todos los cristales y una cortinilla eléctrica trasera. Cuando el sistema Start/Stop apaga el motor, el compresor del aire acondicionado permanece inactivo.

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (36)

Delante del selector del cambio tenemos otro hueco con tapa de apertura amortiguada y deslizante. El fondo de los huecos está recubierto de material antideslizante. La plaza del acompañante delantero tiene una guantera iluminada, guarnecida y refrigerada de tamaño suficiente para poner la documentación y un chaleco. La guantera aloja un tarjetero con una red elástica y un conector «Audi Multimedia Interface» para conectar diferentes sistemas. En las puertas encontramos dos bolsas rígidas. El reposabrazos tiene un hueco profundo con un enchufe de 12v. En las plazas traseras, abatiendo el respaldo de la plaza central trasera, tenemos dos posavasos. Los asientos traseros tienen bolsas de un tamaño limitado.

Todos los mandos, indicadores y testigos del vehículo tienen un tacto y disposición muy buenos como es norma en la marca de los cuatro aros. El tablero de a bordo, con una iluminación blanca, recoge los dos relojes del velocímetro y del tacómetro, así como las agujas que hacen de testigos del indicador de nivel de carburante y de la temperatura del líquido refrigerante o el indicador del sistema híbrido. El resto de indicaciones aparecen como testigos luminosos.

Tenemos una pantalla LCD en color entre los dos relojes principales con una gran resolución donde podemos tener diferentes indicaciones del ordenador de a bordo, con indicaciones sobre distancias y consumos, modo de funcionamiento de la caja de cambios y marcha seleccionada, lector de señales de tráfico, sistema de información del flujo de energía del sistema híbrido, la agenda del teléfono, el sistema de audio, indicaciones del reconocimiento de señales o alarmas de funcionamiento del propio vehículo, entre otras muchas. Es muy amplia la información que podemos tener en esta pantalla, quizás demasiada.

A la izquierda de la columna de la dirección tenemos el mando de los indicadores de dirección y acceso al menú del ordenador de a bordo, así como el mando que controla el regulador de velocidad con limitador. Su funcionamiento no difiere de otros sistemas similares de la gama Audi. La unidad que hemos probado tan sólo contaba, en su equipamiento de asistencia al conductor, con el sistema de aviso de ángulo muerto y un sistema Tempomat con regulador y limitador de velocidad sin regulación de distancia activa.

A la derecha de la columna de dirección tenemos el mando de los limpia y lavaparabrisas, así como de los lavafaros, que funcionan solidariamente cuando las luces de cruce y/o carretera están encendidas y activamos el chorro del lavaparabrisas, igual que otros muchos sistemas similares de otros fabricantes. El sensor de lluvia tiene regulación de sensibilidad según la intensidad que reciba nuestro parabrisas. El interior está muy bien iluminado, además de luz en la zona de los pies, dispone de luz ambiental regulable por el usuario en color blanco en las puertas delanteras y traseras y en la zona del selector de la caja de cambios.

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (49)

El volante, forrado en cuero muy bueno. Cuenta con un grosor generoso, y tiene un primer tacto blando pero firme. La forma del volante lo hacen muy ergonómico. El vehículo cuenta con encendido automático de luces mediante sensor crepuscular, equipando luces bixenón para cruce y carretera y de diodos para las luces diurnas, los indicadores de dirección y para todas las funciones de alumbrado trasero, salvo las luces de marcha atrás. En general, la iluminación es muy buena en este vehículo.

El acceso al maletero se realiza mediante asistencia eléctrica. El maletero está guarnecido con moqueta de mucha calidad y resistencia. Los plásticos utilizados son de una calidad superior a lo que se suele encontrar en un maletero de un coche. Es profundo pero las baterías del sistema híbrido restan capacidad, dejando inutilizada la parte que hay debajo del suelo del maletero, ocupada por las baterías. El montaje de la batería de ion-litio en el maletero ha reducido su volumen a 460 litros, pero podemos abatir los asientos en relación 60/40 para aumentar la capacidad hasta los 1.400 litros, lo que es una gran ayuda para un vehículo tan funcional.

El mando de control del sistema de infotainment del Q5 Hybrid se llama «Audi MMI Navegación plus». Es fácil de manejar y su aprendizaje se realiza en poco tiempo, siendo bastante intuitivo en su funcionamiento, gracias también al diseño de los botones de acceso o sobretodo de los menús de la aplicación. El sistema está coronado por una estupenda pantalla, que se está convirtiendo en un estándar, con 7 pulgadas y una resolución de nada menos que 800×480 pixel.

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (75)

El navegador nos guía con precisión. Los gráficos de algunos edificios emblemáticos de las grandes ciudades aparecen en 3D. La voz que nos guía es un poco artificial. El control por voz funciona muy bien. Podemos controlar no sólo funciones de guiado del navegador, sino el sistema de audio, fuentes de sonido e incluso el teléfono. El sistema de reconocimiento de voz funciona muy bien porque no suele fallar, con un alto porcentaje de aciertos las palabras que indicamos. Se ve que los sistemas están mejorando. Éste, además, entiende hasta 12 idiomas.

El sistema de audio que montaba nuestra unidad de pruebas lo firma Bang & Olufsen, que tiene un sonido muy bueno. Por definición, calidad y potencia, es todo lo que necesitamos en un sistema de audio embarcado. Toda la música que tenemos en nuestros sistemas de audio portátiles la podemos volcar en el disco duro destinado a guardar nuestra música. Para redondear el sistema, contamos con perfil Bluetooth manos libres y audio streaming estéreo A2DP y un conector propietario «Audi Music Interface» en el hueco del reposabrazos. Es posible también crear una red WIFI en el habitáculo usando un teléfono con acceso a Internet o mediante una tarjeta SIM.

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (77)

El motor es de gasolina de 2.0 litros y cuatro cilindros, inyección directa y turbo TFSI, sistema Start&Stop, con una potencia máxima de 211 CV y un par motor máximo de 360 Nm. Este motor está conectado con un motor eléctrico síncrono y a una caja de cambios automática de 8 velocidades. El motor eléctrico tiene una potencia de 40 kW/54 CV y ofrece desde un principio un par de 210 Nm. Ambos nos ofrecen una potencia conjunta de 245 CV y un par motor máximo de 480 Nm. La energía que consume el motor eléctrico proviene de una batería de ion-litio. Este excelente motor híbrido está asociado a una caja de cambios de 8 velocidades. Es suave en maniobras a bajas velocidades, es más rápida que otros que he probado y apenas tiene resbalamiento. Se puede manejar de forma manual con unas levas situadas en el volante, la de la derecha para subir marchas y la de la izquierda para bajarlas.

El conductor puede decidir qué modo de funcionamiento del sistema híbrido quiere usar. Uno de los tres modos de conducción puede ser seleccionado al pulsar un botón en el centro de la consola o mediante el empleo de la palanca del cambio automático. El modo «EV» da prioridad al uso del motor eléctrico, mientras que en el modo «D» se controlan ambos dependiendo del nivel de carga del acelerador. El modo «S» está diseñado para favorecer un estilo de conducción más deportiva realizando los cambios de marcha a más revoluciones y más rápidamente. El Q5 Hybrid puede funcionar en uno de los cinco modos de conducción. Circular únicamente con el motor de combustión, con el motor eléctrico sólo, o en modo híbrido es posible, al igual que lo son la recuperación y el modo de aceleración intensa (boost).

Prueba Audi Q5 Hybrid interiores (54)

Si el conductor sólo frena levemente, el motor eléctrico produce la deceleración por sí mismo; en frenadas de mayor intensidad, el sistema hidráulico de frenos se activa simultáneamente. El servofreno tiene una segunda fuente de energía a través de una bomba de vacío eléctrica. Audi ha confiado en la tecnología de ion litio para las baterías de la gama híbrida. Éstas están refrigeradas por el mismo circuito de refrigeración del climatizador del coche. La batería de ion litio tiene un peso de 36,7 kg y va colocada bajo el maletero justo detrás de los asientos. Tiene 72 celdas y tiene una capacidad de 1,36 kWh.

Dinámicamente, es muy fácil ir rápido. Es un coche muy estable y tiene una dirección bastante directa que dirige al vehículo exactamente por donde queremos que vaya sin problemas. Nos ha dado la sensación de que era un coche mucho más ligero de lo que realmente es. Tiene un esquema de suspensiones que es confortable y firme a la vez, que evita que el coche presente movimientos de balanceo o cabeceo muy amplios, en eso es incluso mejor que muchas berlinas. Ayudan y mucho los neumáticos Michelin de medidas 255/45R20, con un agarre excepcional en seco.

Se disfruta mucho conduciendo de forma fácil y segura este Audi Q5. Llevándolo a ritmo tranquilo, el consumo ronda los 7 litros de consumo mixto. En un viaje en autovía hemos marcado 7,5 litros a los 100 km. Pero, seguro, que siendo más cuidadoso se puede bajar esa cifra llegando a los 6,9 litros de consumo mixto declarado por Audi. Como buen híbrido, este es un coche muy sensible al uso de su acelerador y que da mejores resultados cuanta más ciudad pongamos en nuestro recorrido habitual.

Otra característica de este modelo es el freno regenerativo. Tiene muy poco recorrido y hay que tener buen tacto para poder frenar lo justo, para regenerar y tener el cuidado necesario para no pisar más. En el Q5 Hybrid lo que más se oye es el ruido aerodinámico que se hacía notar demasiado, quizás porque el ruido de rodadura y mecánico, a ritmos normales, son casi inexistentes. Nos parece que el ruido aerodinámico del Q5 Hybrid provenía de los espejos retrovisores exteriores. A pesar de ello, todo esto hay que enmarcarlo en una calidad de rodadura de muy alto nivel.

Prueba Audi Q5 Hybrid exteriores (10)

Este vehículo tiene la capacidad de poder circular, en teoría hasta 100 km/h, en modo puramente eléctrico durante no más de 3 km. Bien, nosotros hemos conseguido ir un poco más rápido, incluso a 140 km/h en modo “a vela” pero hay que mantener un tacto muy suave sobre el pedal del acelerador, aprovechar que haya una cuesta y mantener el indicador del sistema híbrido por debajo de la frontera en la que el motor de combustión interna empieza a funcionar. No es fácil pero con la carga de la batería a tope se puede conseguir.

El Audi Q5 Hybrid está disponible a partir de 57.800 euros. La oferta de SUV de alta gama con motores híbridos empieza a ser interesante, pero lo bueno que tiene este Audi es que ofrece un precio más que interesante con unas prestaciones nada desdeñables. Calidad, dinamismo y tecnología punta para un SUV que es, con mucho, de las mejores de su categoría. El problema, que tiene contrincantes dentro de la propia gama Q5, empezando por el 3.0 TDI, más potente y con un consumo más reducido. Y además mucho más barato. Este Audi Q5 Hybrid es ideal para el que vaya a circular más por ciudad que por carretera, con muchos atascos y que quiera la capacidad interior y de circular fuera de carretera que ofrecen este tipo de coches.

Galería exterior

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Galería interior

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Prueba: Audi Q5 hybrid

Categoría: 4x4HíbridoPortadaPruebasSegmentoSUV
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