Se renueva el pequeño de la familia X.

Probamos la versión de gasolina del BMW X1 con el motor 2.0i de 184 CV acoplado a una caja de cambios automática de 8 velocidades, con un acabado XLine. Esta versión sDrive cuenta con tracción trasera únicamente.

La nueva generación del BMW X1 ha mejorado claramente aquellos aspectos que había que mejorar, como la sensación de estar a los mandos de un producto no rematado del todo. La sensación de mejora en la calidad percibida es notoria, y el acabado XLine le da un toque de calidad muy de agradecer. Ahora tiene mucho más empaque, es un producto más redondo.

Esta versión tiene 4.477 mm de largo, 1.798 mm de ancho y 1.545 mm de alto, con una batalla de 2.760 mm, una vía delantera de 1.500 mm y una vía trasera de 1.529 mm. Presenta un coeficiente de penetración aerodinámica Cx de 0,77, con una superficie frontal de 2,33 m2. El peso de esta versión es de 1.560 kg.

El BMW X1 sigue teniendo un hándicap en el espacio lateral de las plazas traseras respecto a sus contrincantes, sin embargo en el espacio longitudinal cumple perfectamente. Para dos ocupantes, las plazas traseras se muestran suficientes. Tres niños sin sistemas de retención podrán viajar cómodamente.

Los asientos de esta versión, guarnecidos en cuero con un ribete decorativo del color exterior de la carrocería, sujetan correctamente el cuerpo. Son muy confortables, con un guarnecido firme pero confortable. Los asientos siguen pudiéndose situar muy abajo y cerca del suelo, lo que se agradece para aquellos usuarios más altos que quieren tener una posición al volante más deportiva, con las piernas más estiradas. Pero no queda tan bajo como en un Serie 1 por ejemplo. Sigue quedando más alto. La banqueta puede ampliar su tamaño con un mando mecánico. Los cinturones no tienen ajuste vertical, como es norma en BMW. Los reposacabezas delanteros y traseros de este vehículo me han parecido muy buenos, sencillamente porque pueden estar cerca de la cabeza y tienen los ajustes necesarios para cumplir esta importante función de seguridad.

BMW X1 sDrive 2.0i interiores (18)

Las plazas traseras, como ya es habitual en todas las marcas, se abaten para aumentar la capacidad de carga, en proporción 40/20/40. Tenemos la posibilidad de poner sistemas de retención infantil, tanto con anclajes mediante los cinturones del vehículo como por los anclajes Isofix de las dos plazas traseras, accesibles mediante unas tapas con apertura por presión, detalle que debería ser un ejemplo para el resto de fabricantes. Los respaldos de los asientos delanteros tienen una protección de plástico y una red elástica para albergar objetos.

El interior del BMW X1 tiene varios huecos de almacenamiento. En la consola, justo delante del selector del cambo, tenemos un hueco profundo, y una ranura para poder poner un posavasos. Delante del selector del cambio tenemos la toma de 12v, el conector AUX y el conector USB. La parte inferior del hueco está recubierto de un material similar a la goma.

La plaza del acompañante delantero tiene ante sí una guantera suficiente para guardar la documentación del vehículo, los chalecos y algún objeto adicional, pero no mucho más. Eso sí, está completamente guarnecida y está iluminada.

BMW X1 sDrive 2.0i interiores (5)

En las puertas encontramos unos huecos no demasiado amplios que están compartimentados y cuentan además de unas cintas elásticas para sujetar los objetos que pongamos allí. El reposabrazos tiene un hueco profundo preparado para albergar un teléfono y el posavasos, además de espacio para más objetos. Todos los huecos están guarnecidos.

Todos los mandos, indicadores y testigos del vehículo tienen un tacto y disposición muy buenos. El tablero de a bordo, con la iluminación ámbar típica de BMW, recoge los dos relojes del velocímetro y del tacómetro, así como las agujas que hacen de testigos del indicador de nivel de carburante y del control de consumo instantáneo de carburante. El resto de indicadores aparecen como testigos luminosos. Entre los dos relojes principales tenemos el ordenador de a bordo con indicaciones sobre distancias y consumos, modo de funcionamiento de la caja de cambios, eventos de alerta, etc.

BMW X1 sDrive 2.0i interiores (24)

A la izquierda de la columna de la dirección, tenemos el mando de los indicadores de dirección y acceso al menú del ordenador de a bordo. A la derecha, tenemos el mando de los limpia y lava parabrisas, así como de los lava faros, que funcionan solidariamente cuando las luces de cruce y/o carretera están encendidas y activamos el chorro del lava parabrisas, igual que otros muchos sistemas similares de otros fabricantes.

El sensor de lluvia tiene regulación de sensibilidad en tres posiciones, según la intensidad de la lluvia que reciba nuestro parabrisas. El interior está iluminado por un plafón delantero y otro trasero que da una buena iluminación, además de luz en la zona de los pies de los ocupantes de las plazas delanteras.

En el volante, está guarnecido en cuero de grano fino con un tacto espectacular. Tiene los habituales botones, a la izquierda, tenemos los que controlan el regulador de velocidad con control de frenado automático.

El BMW X1 cuenta con encendido automático de luces mediante sensor crepuscular, equipando luces de descarga de gas xenón para las funciones de cruce y carretera, así como de luces de diodos para las luces diurnas, los indicadores de dirección laterales y las luces de posición delanteras y traseras. Las luces indicadoras de dirección, antiniebla delanteras y traseras, así como las de marcha atrás son halógenas. En general, la iluminación es muy buena en este vehículo.

BMW X1 sDrive 2.0i interiores (42)

El maletero es bastante amplio, cubicando 420 litros, pudiendo ampliarse hasta los 1.350 reclinando el respaldo de los asientos traseros. Está completamente guarnecido en moqueta y dispone de un espacio bajo el suelo cubierto por un panel que oculta diversos elementos electrónicos como la batería. En la parte izquierda, tenemos un compartimiento con una cinta elástica para llevar diversos objetos, como los triángulos y el extintor, por ejemplo. A la derecha, tenemos un cestillo con red elástica.

El vehículo objeto de la prueba disponía del navegador con pantalla de alta resolución de 8,8″, con una resolución de 800 x 480 píxeles y un formato panorámico fabricada por Optrex. Es un gustazo visual. El sistema tiene conexión Bluetooth manos libres y con perfil de audio estéreo A2DP y, aparte de las conexiones antes citadas del reposabrazos, este vehículo tenía disco duro y compatibilidad WMA/MP3. El sonido es claro y potente. Pero el sistema es mucho más, porque lleva la función ConnectedDrive, que nos permite estar conectado a Internet, a las redes sociales y poder recibir noticias vía RSS y actualizaciones de estado.

Aparte de reglajes y ajustes de las diferentes funciones del vehículo, podemos realizar diagnósticos varios, conectar online con BMW o esperar a que ellos lo hagan por ti, revisar correos o documentos varios. El navegador dispone de cartografía en 3D e incluso una vista satélite, con texturas en la cartografía que simulan los accidentes y altitudes del terreno. Solo le falta una base de datos de radares para ser perfecto.

BMW X1 sDrive 2.0i interiores (14)

El mando HMI, que BMW llama iDrive, es muy bueno e intuitivo, con los botones para los atajos justos y unos menús sencillos. El control por voz, funciona muy bien aunque, como todos, las órdenes y funciones estén limitadas a órdenes preconfiguradas. Pero, también, tiene alguna curiosidad, como los botones táctiles para las presintonías de las emisoras de radio. Con solo pasar el dedo por ellos, aparecen las emisoras que están asignadas a cada botón.

El climatizador bizona funciona muy bien, es rápido y con un funcionamiento muy silencioso, tiene todas las funciones que tienen los climatizadores de otros fabricantes. El funcionamiento automático es perfecto y se adapta a los modos de conducción que seleccionemos. Es muy potente y enfría rápidamente el habitáculo. Es tan potente que tenemos que seleccionar entre 3º y 4º más de temperatura para obtener el mismo confort climático que en otro coches de su categoría.

Hemos probado la versión sDrive con el 2.0i de 184 CV entre 5.000 y 6.500 rpm. En este caso, es el bloque de 1.997 cm3 que incorpora turbo para alcanzar un par motor de 270 Nm entre las 1.750 a 5.000 rpm, con una curva de par muy plana que favorece su uso a pocas revoluciones.

BMW X1 sDrive 2.0i exteriores (8)

En nuestro circuito habitual, hemos medido 9,2 litros de media en el momento de entregar el vehículo. Este tiene un consumo medio homologado de 8,9 l/100 km. El vehículo de pruebas montaba, como opción, unos nuemáticos Pirelli Cinturato P7 Runflat en medidas 225/45/R18 que dan un agarre bueno en seco y en mojado que, en el caso de coches de tracción trasera, es algo a tener en cuenta cuando la calzada está resbaladiza.

Dinámicamente, es un coche con un nivel espectacular y sensaciones muy buenas y cercanas a berlinas de sus dimensiones y tamaño, siendo mejor a muchas de ellas. Tiene un comportamiento neutro, con una dirección con un tarado intachable, que nos transmite perfectamente todo lo que sucede en las ruedas delanteras. Además, es una dirección muy directa que nos da mucha confianza a la hora de trazar las curvas y enlazar una tras otra sin esfuerzo y sin que el coche haga movimientos extraños.

La caja de cambios de convertidor de par y ocho velocidades Steptronic tiene un manejo rapidísimo, suave y ejemplar. A baja velocidad funciona muy bien, sin tirones ni saltos. El mando selector del cambio tiene un funcionamiento que es referencia. Con esta caja de cambios, podemos circular a velocidades muy altas con el motor girando a muy pocas revoluciones. Es parte de las innovaciones técnicas que hacen que BMW haya dado este salto tan grande en la guerra por tener los motores más eficientes.

BMW X1 sDrive 2.0i exteriores (12)

Un SUV que ha mejorado mucho los aspectos mas flojos de sus generaciones anteriores. Ha mejorado para ponerse al nivel de su competencia. Ahora se puede decir, sin ruborizarse, que es todo un BMW. Ahora si se puede decir. Sigue siendo un vehículo con un precio elevado, en un segmento que está lleno de opciones y que cada vez está más competido. Pero ninguno llega a la eficiencia en los motores que ha demostrado BMW hasta la fecha. La versión de la prueba está disponible a partir de los 34.500 euros. La gama X1 está disponible desde 29.900 euros. Pero no olvideis que hay una edición limitada del X1 Essential Edition con un precio y un equipamiento muy interesantes, deste 28.700 euros para el X1 sDrive 16d.

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Galería exterior

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Galería interior

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Prueba: BMW X1 sDrive20i

Categoría: 4x2PortadaPruebasSegmentoSUV
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