La pelota pasa de un tejado a otro, con el resto de equipos pidiendo sanciones y un trato igualitario.

Restaban dos horas para el comienzo de la carrera del GP de Mónaco y una bomba estallaba en el paddock: Mercedes había hecho un test de 1.000 km con Pirelli y nadie estaba al tanto.

La noticia no dejó indiferente a nadie aunque las dos escuderías que más se han quejado han sido Red Bull, con problemas de neumáticos aunque no tan graves como los de Mercedes, y Ferrari, la escudería que más ganas tiene de que lleguen otra vez los test privados.

Pero, en el ojo del huracán no está ningún equipo, ni siquiera Mercedes, sino que está Pirelli. Así, el proveedor italiano de neumáticos completa un inicio de temporada en el que ha dejado más disgustos que otra cosa, aunque Lotus no pensará lo mismo.

A todo esto Pirelli, encabezada por Paul Hembery, ya ha lanzado la pelota diciendo que tiene derecho a este tipo de test, lo cual es una verdad a medias, que invitó a todos los equipos, pero que eligieron a Mercedes por ser la que primero respondió. Sinceramente, se nos hace algo difícil pensar que los de Milton Keynes no contestasen con celeridad e incluso que Ferrari no llevase un F138 en volandas hasta el Circuit De Catalunya. Es por esto por lo que no son pocos los que hablan de trato de favor.

Aunque los tests a mitad de temporada están totalmente prohibidos por la FIA y reflejado en sus estatutos, el reglamento permite una excepción, bajo autorización expresa, si uno de los equipos solicita ayuda al proveedor de neumáticos. La gravedad del asunto es que, en los tests realizados en el circuito catalán, los monoplazas de Mercedes han podido probar, durante 1.000 kms, los nuevos compuestos que Pirelli llevará al GP de Canadá, los mismos que anunció la semana pasada.

Mercedes también habló a través de Ross Brawn, quien dijo que en el pasado ninguna escudería ha querido colaborar con Pirelli y que a ellos les pareció interesante ayudar a la italiana, sobretodo después de los problemas de los neumáticos acaecidos en Bahrein y en España y que provocó una reacción de Paul Hembery.

La tercera en discordia ha sido la FIA, quien se ha pronunciado a través del siguiente comunicado: «A principios de mayo, Pirelli consultó a la FIA si era posible realizar un test para el desarrollo de los neumáticos con un monoplaza actual. A través del contrato que tiene Pirelli con la FIA, como único suministrador de neumáticos, se autorizó a realizar un test de 1.000 km, siempre que se le concediera la misma oportunidad a todos los equiposy con la condición única de que el monoplaza que participara en las pruebas tuviera dos temporada o más. En ningún caso se autorizan test con el coche que participa en la temporada actual o la anterior».

Sin embargo, los protagonistas principales, Pirelli y Mercedes-AMG, dicen que «fueron avisados por la FIA de que el test de desarrollo podría ser posible si era Pirelli quien estaba al cargo de todo mientras que el equipo solo llevaría un monoplaza y un piloto, y este test estaría bajo la condición de que todos los equipos hubiesen tenido la misma oportunidad en base a asegurar una equidad deportiva».

En este sentido, Stefano Domenicalli ha confirmado que Ferrari fue invitada a tal evento pero declinó la invitación, señalando que se les invitó pero nadie le dijo que tenían que llevar un monoplaza actual, como ha ocurrido con Mercedes, mientras que a ésta última se le indicó que eran unos test «para comprender y aprender el comportamiento de los neumáticos». Según Mercedes, ellos no tenían conocimiento de lo que las gomas que iban a probar serían las del GP de Canadá.

Siguiendo este comunicado, la FIA ha apuntado que «no recibió información alguna sobre el posible test por parte de Pîrelli ni de Mercedes-AMG, así como tampoco recibió confirmación de que todos los equipos habían tenido la misma oportunidad de tomar parte de este test».

Además, en lo que respecta a la aplicación de normas deportivas, incluyendo los principios de equidad deportiva, debería ser recordado que «el Código Internacional de Deporte que, sobre la base de un informe de los comisarios del evento, o por propia iniciativa, el cuerpo de enjuiciamiento de la FIA podrá someter la cuestión al Tribunal Internacional. El Tribunal podrá decidir en imponer sanciones que sustituyan las ya afrontadas por los administradores del evento. Tal procedimiento se sigue en cumplimiento de las Reglas de Disciplina Judicial y la FIA.»

De momento, tanto Mercedes como Pirelli deberán esperar a que el Tribunal Internacional se pronuncie, pero en vista del comunicado de la FIA, no se siguieron las normas establecidas por el máximo órgano federativo del automovilismo.

Y, para echar un poco más de leña al fuego, Paul Hembery ha dejado caer que no sólo tienen derecho a realizar estos tests, sino que han sido legales, hablando en plural porque, según él mismo, «se han hecho otros con otras escuderías», pero sin mencionar cuál de ellas.

La FIA se pronuncia en los controvertidos test entre Pirelli y Mercedes

Categoría: CompeticiónPortada
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