Comienza la cuenta atrás para el debut mundial de una nueva marca.

A mediados de 2007, BMW Group estableció la estrategia “Number One”. Era el comienzo de BMW i que, entonces se conocía “Project i”. Hoy, estamos a poco menos de 100 días para su debut mundial.

El próximo mes de septiembre, el Salón del Automóvil de Frankfurt será el verdadero pistoletazo de salida de BMW i, el debut mundial de una nueva marca creada para ofrecer vehículos eléctricos para un tipo de cliente especial.

BMW i nació como “Project i”. Era una forma más de aumentar la rentabilidad, apostar por la sostenibilidad y asegurar la independencia de BMW Group. Los comienzos del proyecto tenían como misión sentar las bases para presentar el desarrollo de conceptos sostenibles y visionarios para la movilidad, pero con la asignación específica de desarrollar nuevos productos y tendencias, que cumplieran con los retos y exigencias de clientes en un entorno urbano.

“Project i” sirvió y ha servido como un grupo de reflexión con la libertad de “pensamiento lateral”, pero estrechamente ligada con todos los departamentos de BMW y que ha dado lugar a nuevos procesos, nuevas tecnologías, nuevos conceptos de vehículos y un nuevo enfoque para el desarrollo, la producción y distribución, todo con una inversión de 930 millones de euros que ha permitido la ampliación de la fábrica alemana de Leipzig.

En 2020, BMW i contará con cinco modelos. El próximo octubre llegará el BMW i3 y, solo unos meses más tarde, lo hará la versión EREV de autonomía extendida. Un año después, llegará el i8, en octubre de 2014 y, solo seis meses después, en la primavera de 2015, debutará la versión de producción del i8 Concept Spyder. Y, entre 2016 y 2020, llegarán la futura berlina i5 y el i1, derivado del MINI Rocketman.

La estrategia BMW Efficient Dynamics se ha definido en el tiempo en base a tres momentos: “Hoy”, “futuro más cercano” y “futuro”. Durante la primera fase, a través de diversas tecnologías y soluciones técnicas se ha logrado aumentar la eficiencia y reducir el consumo de combustible y los niveles de emisiones de CO2, en parte introduciendo materiales ligeros de construcción, además de asistir a la comercialización de modelos con sistemas de propulsión híbrida o híbrida plug-in. Esta segunda fase ha simbolizado la apertura de la puerta a la electrificación, especialmente con desarrollos como el del MINI E y BMW ActiveE. El futuro estará marcado por el hidrógeno…

Pero, con el MINI E, BMW i lo tenía muy fácil. O, al menos, ese creían algunos cuando decían que “bastaba con transformar un MINI en un MINI E”. No era tan fácil. La conversión no solo incrementaba el peso significativamente, sino que también la unidad eléctrica suponía un peso añadido y estas dos premisas necesarias redundaban directamente sobre el coste. Entonces, BMW decidió apostar por materiales ligeros, resistentes y, además, que se pueden reciclar. Así nació la arquitectura LifeDrive, diferenciada por la configuración geométrica de cada modelo, que será el alma de los modelos de BMW i, siendo los dos primeros en llegar el i3 y, un año después, el deportivo i8.

Pronto será la hora de que el nuevo concepto automovilístico, con una estructura única que exige el uso de materiales ligeros modernos y la aplicación de procesos de fabricación innovadores, debute en el mercado, el mismo momento para que criterios como la sostenibilidad, los costes, el peso y la calidad, que eran prioritarios en el proyecto automovilístico, redunden sobre la competencia. Porque, se espera una respuesta a su altura.

BMW ha controlado todos los procesos de producción, empezando por la fabricación de la fibra de carbono, y llegando hasta su reciclaje y el de los correspondientes materiales compuestos. Concretamente, la cadena de producción de productos reforzados con fibra de carbono empieza en la planta estadounidense de Moses Lake, continúa en las de Wackersdorf y Landshut, y concluye en la de Leipzig, todas contando con las más avanzadas tecnologías de producción de energías renovables que permiten reducir el consumo de agua en un 70% y el de electricidad a la mitad de lo habitual, pero capaces de generar más energía de la que realmente se necesitará para fabricar un modelo de BMW i.

Entre las nuevas aplicaciones y técnicas de fabricación, el fabricante alemán ha logrado un sistema de reciclaje de piezas reforzadas con fibra de carbono, de componentes de carrocerías y de clasificación de desechos obtenidos durante la producción, del que no existe otro igual en el mundo. El método de reciclaje puede utilizarse en los procesos de fabricación en serie. Los materiales valiosos se someten a diversos métodos de procesamiento para su reutilización, ya sea para aprovecharlos nuevamente en los procesos de producción de la planta, o para destinarlos a otras aplicaciones.

Y, aunque BMW i ha sido ampliamente criticada por sus supuestos costes o por un posible intento fallido de incursión en un mercado en crisis, que podría dar al traste con su éxito, algo similar al abocado fracaso de Maybach, con la que se ha comparado, y se ha sugerido que debería de ser una marca de bajo coste de BMW para que su rentabilidad estuviera garantizada, nada más lejos de la realidad. BMW i está enfocada a un tipo de cliente especial, que ya posee uno o dos modelos de gama alta de la marca o de otra Premium, no está enfocada al propietario de un BMW Serie 1 o Serie 3, sino de la Serie 5 en adelante, tal y como ha apuntado el propio fabricante “no pretendemos que BMW i sea una marca de masas. BMW i no ha nacido como tal ni con ese objetivo”.

Pero, a pesar de esta cualidad tan especial y de que el precio del BMW i3 podría no ser inferior a 40.000 euros, la matriz ha explicado que los trabajos de mantenimiento y reparación serán tan sencillos como en los modelos de BMW, siendo posible localizar componentes defectuosos y sustituir módulos individuales o la batería completa.

O, los daños que pueda sufrir la carrocería a raíz de un accidente, que puedan repararse fácilmente. Este detalle, a veces más importante que el coste de las reparaciones de la propia mecánica, fue uno de los criterios prioritarios incluidos en el pliego de condiciones: la sencilla reparación del coche y, en ello se ha trabajado, para lograr definir métodos para reparar las placas del recubrimiento exterior de material sintético y las piezas reforzadas con fibra de carbono en poco tiempo, con costes generados por reparaciones de carrocería iguales a los de las reparaciones en un BMW Serie 1.

Este sitio web es el medio para conectar con el público objetivo, ya que, desde 2012, BMW i ha sido mostrada en las ciudades más cosmopolitas del mundo a través de la intensa campaña publicitaria Born Electric, ciudades como Nueva York, Tokio, Roma o Londres, ésta última considerada por la marca alemana como una con mayor número de clientes potenciales y que ha demostrado con las visitas que ha recibido el primer BMW i Store abierto en esta ciudad. Así se llamarán los concesionarios exclusivos que BMW i repartirá por el mundo, aunque Londres ya es la primera ciudad del mundo en conocerse que dispondrá de 46 exposiciones con modelos de BMW i.

Para los interesados, clientes de la marca o potenciales, BMW i ha trazado su estrategia en una corta serie de vídeos para mostrar los beneficios que supone ser parte del programa BMW i, con vídeos que detallan todo lo que se necesita saber acerca de la marca de eléctricos, así como la infraestructura de apoyo a los coches, a través del sitio Web especial Bienvenido a la nueva movilidad.

Cien días: BMW prepara el lanzamiento de la gama BMW i

Categoría: ActualidadPortada
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