Luchas internas, órdenes de equipo y caras largas en el podio.

Analizamos todo lo ocurrido en un GP de Malasia en el que los grandes protagonistas han sido los dos pilotos de Mercedes pero, sobre todo, los pilotos de Red Bull.

Bandera verde

No podemos, ni queremos, negar lo evidente y es que si ayer hubo un piloto que lució con luz propia ha sido Mark Webber. Con una carrera que empezaba en mojado, el australiano hizo una excepcional salida que lo llevó hasta el segundo puesto al comienzo de la segunda vuelta. A partir de ahí, mantuvo el ritmo y, con una estrategia distinta a la de Vettel, consiguió ser más rápido que el alemán. Aunque, al final, el buen hacer de Webber no se vio premiado por una victoria.

Mercedes, en general, se merece también esta bandera. Buen ritmo de ambos pilotos, buena estrategia a lo largo de la carrera y un escrupuloso respeto a las normas de equipo por parte de Nico Rosberg. Y todo ello sobre un suelo abrasivo y con uno de los coches que más degrada los neumáticos junto a los Red Bull.

Y, gracias a sus últimas, vueltas Felipe Massa tiene también esta bandera, aunque no debemos olvidar que si ha podido terminar la carrera remontando ha sido por un cambio de neumáticos en la recta final de la carrera, momento en el que resto de monoplazas ya tenían cierto deterioro en sus gomas.

Bandera amarilla

Un gran merecedor de esta bandera es Fernando Alonso y el equipo Ferrari. Tras el error en la segunda curva al tocar a Vettel, su alerón quedó descolgado y tocaba el suelo. A pesar de ello, el F138 seguía con buen ritmo, pero el riesgo de que se soltara era demasiado alto. Si lo normal hubiera sido entrar a boxes y cambiar de estrategia, ni piloto ni escudería optaron por la lógica, por lo que derivó en la rotura definitiva del alerón, en la recta de meta  al inicio de la segunda vuelta, pasando por debajo. Así terminó la carrera del asturiano firmando 0 puntos que, tal vez, hubiera conseguido alguno más si hubiese entrado a cambiar el alerón.

Siguiendo con las colisiones, el equipo Toro Rosso se ha ganado la bandera amarilla al dejar salir a Vergne cuando llegaba un Caterham y con el que ha colisionado, creando una situación de riesgo tanto para los pilotos como para los mecánicos de una manera innecesaria.

Tanto Mercedes como Red Bull merecen esta bandera por las órdenes de equipo. No es que no estemos a favor o dejemos de estarlo, sino que se nos antoja demasiado pronto para que los equipos prohíban a sus pilotos luchar por la victoria o el podio en la segunda carrera del año. Es comprensible que no quieran correr riesgos, pero aún queda mucha temporada para poder corregir cualquier tipo de error.

Y Pastor Maldonado es otro de los que entra en esta categoría. Es cierto que el Williams FW35 no está a la altura del monoplaza del pasado año, pero es que el venezolano está totalmente desdibujado haciendo unas actuaciones dudosas con errores y salidas de pista. Por mucho dinero que aporte a la escuadra, Pastor Maldonado debe reencontrarse consigo mismo y dar su mejor versión y exprimir el FW35 hasta el límite, porque no solo de inversión se vive. Si quiere seguir creciendo como piloto, debe dar un salto cualitativo cuanto antes o será un piloto avocado al olvido.

Bandera roja

A veces, querer ser el más rápido te convierte en el más lento. Eso le ha pasado a Force India cuyos mecánicos han tirado por tierra la carrera de sus dos pilotos. Un fallo en los taladros ha motivado paradas de 20 segundos y largas esperas para ambos. Finalmente, Force India ha optado por retirar a sus dos monoplazas. Misma suerte ha corrido Jenson Button que, sin estar haciendo su mejor carrera ni tener el mejor ritmo, estaba en zona de puntos, pero una parada en la que no le han apretado la tuerca del neumático delantero derecho ha terminado por lapidar cualquier opción de puntuar.

Pero, el gran merecedor de la bandera roja, es Sebastian Vettel. Hoy ha conseguido igualar a Jackie Stewart en cuanto a número de victorias, pero esto se ha visto ensombrecido por la faceta más oscura del alemán. Con la carrera aún en su parte central, Vettel se quejaba del bajo ritmo de su compañero de equipo y pedía al muro que quitase de en medio a Mark. Desde el muro le han pedido calma, pero Vettel no se ha calmado.

Y, al final de la carrera Red Bull ha decidido dar la victoria a Webber, dando como orden de equipo a Webber que condujese para ahorrar combustible y cuidar el motor y a Vettel de que la carrera ya había terminado, de lo que se extrae que no debía adelantar. Sin embargo, el alemán desoyó estas palabras y, ante la estupefacción y sobre todo el enfado de su compañero, lo adelantó y se llevó la victoria, conseguida de una manera algo deshonrosa.

Anécdota del día

No siempre podemos contar anécdotas como esta. Lewis Hamilton se disponía a realizar una parada para cambiar de neumáticos, pero en vez de parar en el box de su equipo, lo hizo en el de McLaren, una situación un tanto cómica que no se saldó con un perjuicio para ninguno de los McLaren y a Hamilton tampoco le supuso una gran pérdida de tiempo.

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Análisis Gran Premio de Malasia de F1 2013

Categoría: CompeticiónPortada
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