Las dos multinacionales firman un acuerdo de preconización de los lubricantes Cepsa.

_MG_0032_2 [1280x768]

La firma ha tenido lugar en el Laboratorio de Investigación de Cepsa, localizado en Alcalá de Henares, Madrid.

La actividad del Centro empezó en 1975 en Torrejón y el 28 Julio de 2008 se traslada a las nuevas instalaciones en Alcalá de Henares con una superficie de 12.000 m2 donde trabajan 73 empleados. En este laboratorio se establecen tres áreas fundamentales:

– Exploración y producción, apoyando al negocio en temas de trazadores para los pozos y proyectos para conseguir obtener el máximo rendimiento y extraer mayor porcentaje de crudo de los pozos.

– Apoyo a unidades de Refinería como FCC, HDT, Reformado, Isomerización, Eterificación etc.

– Petroquímica como apoyo a la unidad de negocio correspondiente en procesos de obtención de fenoles, acetonas, disolventes intermedios, materias primas para detergentes, etc.

El moderno laboratorio de CEPSA en Alcalá es el epicentro del SIGPAT, el servicio de diagnóstico donde se analizan los lubricantes de máquinas y motores a fin de optimizar su empleo. En colaboración directa con el departamento de Asistencia Técnica, el laboratorio CEPSA evalúa de forma rápida y eficaz las mejores condiciones de uso de todos los lubricantes.

Creado en 1975 en una minúscula oficina de la calle Princesa que, apenas hacía 10 ensayos diferentes sobre unas 1.800 muestras anuales, este laboratorio de lubricantes ha deambulado por la geografía madrileña, integrándose por fin en el Centro de Investigación de Torrejón de Ardoz, que en 2008 se trasladó a Alcalá de Henares, donde realizan una media de 30.000 muestras.

El análisis del aceite nos dice cómo está nuestro motor.

El procedimiento es sencillo. El Departamento de Asistencia Técnica ofrece a los grandes clientes de CLSA el diagnóstico de sus máquinas a través del análisis del lubricante. El cliente toma una muestra, aporta información sobre las condiciones habituales de uso del motor y lo manda al laboratorio bien por vía postal o por mensajería esté donde esté. El laboratorio le da el alta en un sistema informático.

El lubricante ha recogido los desechos generados durante el funcionamiento de la máquina, debido a la combustión, el desgaste o a la contaminación. Los atrapa y lleva al cárter. Gracias al análisis de estos desechos, podremos evaluar el estado de la máquina.

Una vez analizado el lubricante, los resultados sobre el contenido en agua, viscosidad, número de base, contaminantes, etc., pasan al departamento de Asistencia Técnica de CLSA, que emitirá un diagnóstico que hacen llegar al cliente acompañado de una acción preventiva. El cliente sabe lo que recibe y cómo debe ponerlo en práctica, gestionando sus muestras de una manera diligente.

El servicio es eficaz y rápido, no en vano el tiempo transcurrido desde que se recibe la muestra hasta que se remiten todos los resultados, es de apenas 3 días hábiles, si bien trabajan en un sistema on-line de respuesta que aceleraría más si cabe este proceso.

El número de muestras evaluadas de un mismo cliente varía según el tipo de máquina que se esté analizando. El período entre análisis de muestras depende de cada máquina y de su anterior diagnóstico.

La crisis no parece haber hecho mella en este laboratorio, pues el nº de muestras crece cada día. Además, la falta de duplicidad “in situ” de ciertas maquinarias, como aerogeneradores o transformadores, precisa de un funcionamiento extraordinario, amén de requerir para su póliza de aseguramiento un diagnóstico de las condiciones de la máquina.

El laboratorio analiza todo tipo de lubricantes a los que puede realizar unos 40 ensayos diferentes. Hay ensayos, como la viscosidad cinemática, que se analiza a todas las muestras y otros como la Rigidez Dieléctrica, que son propios de los fluidos dieléctricos. Además, gracias a la integración de este laboratorio en el Centro de Investigación, es posible incorporar ciertos servicios analíticos a la resolución de problemas puntuales que puedan surgir.

El equipo humano del Centro recibe formación constante en técnicas analíticas, en seguridad e higiene, etc. Actualmente está trabajando de manera activa en energías renovables de última generación, como productos derivados de aceites vegetales, ya sean de fritura o crudos etc. En definitiva, innovando para ofrecer los mejores productos a los clientes más exigentes.

De cara a dar el mejor servicio a los clientes, algunas técnicas están acreditadas por ENAC con la ISO 17025. Además, el Centro de Investigación cuenta con gestores que velan por la seguridad medioambiental, especialmente en lo que a tratamiento de aguas vertidas y gases se refiere.

[flickr-gallery mode=»photoset» photoset=72157632045351184]

Cepsa e Infiniti firman un acuerdo de colaboración

Categoría: Actualidad
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.