El túnel de viento climático pone a prueba a la nueva berlina de Chevrolet.

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Sometido a pruebas, consideradas como una auténtica tortura, que simulan las condiciones climáticas más extremas, es una prueba fundamental en todos los automóviles para evaluar su calidad.

Nieve, lluvia, calor y frío han sido algunos de los ingredientes que se han reproducido en los ensayos de calidad del nuevo Chevrolet Malibu, la berlina del segmento D que Chevrolet comercializa en todo el mundo, en el túnel de viento climático que General Motors dispone en Warren, Michigan, y por donde todos los vehículos de Chevrolet tienen que pasar.

El Chevrolet Malibu se ha sometido a intensas pruebas que han reproducido los días más calurosos del verano y ha resistido tormentas de nieve y vientos huracanados, condiciones que se han reproducido dentro de un túnel de viento capaz de reproducir temperaturas inferiores a –40º C (hasta un máximo de 140º C/m2 de luz solar simulada y con una potencia de 1.155 vatios) y crear vientos cuya fuerza supera los 240 km/h.

En estas instalaciones de avanzada tecnología, los ingenieros de desarrollo de vehículos realizan pruebas de validación extremas, sometiendo al tren motriz y a los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado del interior a las condiciones climáticas más adversas que se pueden dar naturalmente en el desierto de Death Valley, en California, y en Denali, Alaska.

El túnel de viento también simula la conducción en caminos con cargas de peso en el mundo real, tales como el remolcar un remolque completamente cargado hasta una pendiente pronunciada mediante la aplicación de resistencia de las ruedas a través del dinamómetro del túnel, una herramienta que permite simular velocidades de conducción de hasta 250 km/h.

Las pruebas en el túnel de viento climático reducen la necesidad de viajar a lugares remotos, lo que ayuda a ahorrar tiempo y dinero, además de minimizar los riesgos de accidentes de tráfico asociados con las pruebas en vías públicas, así como las condiciones meteorológicas son repetibles.

Los ingenieros de Chevrolet utilizan el túnel para crear una ventisca de nieve, de grandes dimensiones, una forma de probar el sistema de inducción de aire, que está diseñado para evitar que la nieve obstruya el sistema de aire del vehículo, así como someten a sus modelos a un camino tortuoso de incesantes y fuertes lluvias y aire para comprobar la combustión del motor.

El sistema de enfriamiento del motor del Malibu Turbo fue desarrollado en el túnel de viento, con extremo calor y frío para proporcionar un rendimiento óptimo en cualquier situación, concluyendo que el sistema superó con éxito las pruebas de aceleración a temperaturas extremas, capaces de freir un huevo en el desierto de Death Valley.

Pero, la comodidad de los pasajeros también es tan importante como el funcionamiento del motor en las condiciones más adversas. El sistema de aire acondicionado de la berlina ha sido probado según las simulaciones de alta temperatura y de humedad que se dan a lo largo de la costa del Golfo. Esta prueba ayuda a asegurar que el nuevo motor 2.0L Turbo ofrece un rápido enfriamiento tras un gran rendimiento que se espera de un motor con sobrealimentación.

Las pruebas de tortura climática ayudan a Chevrolet, y a todos los fabricantes, a ofrecer una mejor calidad y durabilidad. De hecho, el Malibu encabezó la categoría de sedán de tamaño mediano en un estudio, recientemente realizado por una entidad particular, sobre calidad.

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Los ensayos técnicos del Chevrolet Malibu: Investigación en curso (LVI)

Categoría: Técnica
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