BMW actualiza su superventas para dotarle de mayores argumentos para seguir en la brecha.

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Acudimos a su presentación en Madrid donde tuvimos la oportunidad de probar ambos modelos.

BMW Motorrad presentó en el año 2007 la F 650 GS y la F 800 FS ampliando la gama GS y agregando una variante básica y otra intermedia. La idea era disfrutar de la conducción de motos fáciles de dominar, seguras en cualquier circunstancia, de considerable potencia, aptas para realizar viajes largos, incluso por pistas camperas.

Las nuevas bicilíndricas de la gama GS, la F 700 GS y la F 800 GS tienen dos identidades claras y diferenciadas. Estarán disponibles en los concesionarios el 1 de septiembre de este año a un precio de 8.800 euros para la F 700 GS y de 10.750 euros para la F 800 GS, IVA incluido. Durante la presentación hemos podido comprobar como la F 700 GS está claramente orientada a su uso rutero por todo tipo de carreteras e incluso por ciudad, aunque no es su hábitat natural. La F 800 GS está mas orientada a su uso off-road, haciendo honor de las siglas GS, aunque también se defiende por carretera con buena nota.

Una vez subido a la F 700 GS notamos que todas las mejoras introducidas en ella la han convertido en una moto con mayúsculas, mucho mas redonda y apetecible, con un motor que ya probamos en la F800 R pero que en la F 700 GS se queda en unos dignos 75 CV, suficientes para moverse con mucha soltura. Una vez metidos en ruta, lo primero que agradecemos es la postura, relajada y erguida, lo que hace que nos traguemos kilómetros y kilómetros sin despeinarnos. Ha ganado mucho con las nuevas piñas, no solo en calidad, sino en ergonomía, que es sencillamente perfecta, quedando todos los mandos a mano.

Las primeras sensaciones nada más ponernos en marcha tiene que ver con las frenadas, porque aún estamos en un entorno urbano. Notamos que la F 700 GS ha ganado en aplomo en frenada, con mucha mordiente en el eje delantero, con una respuesta inmediata y potente nada mas tocar la maneta del freno delantero. El freno trasero no es tan contundente, pero frena con potencia aunque de forma mas suave. En la ruta nos hemos encontrado diferentes tramos como autovía y carreteras secundarias con varios puertos de montaña. La F 700 GS monta una pequeña y rediseñada cúpula que nos protege bastante del viento, pero que no hace milagros. Aún así es más satisfactoria en carretera que una naked.

Las nuevas GS montan la suspensión pilotada, que gobierna el amortiguador trasero con tres estrategias de funcionamiento predeterminadas («Comfort», «Normal» y «Sport»). Como sucede en este tipo de sistemas, los cambios entre los programas más alejados entre si son los que mas se notan y en este caso también es así. El «Comfort» es quizás demasiado blando, utilizable para un tipo de conducción suave por zonas de buen asfalto. En zonas rotas es preferible el programa «Normal», porque limitamos el rebote de la suspensión. A nosotros el que más nos ha gustado es el «Sport», porque vale para todo. No es tan duro como pueda parecer, es bastante confortable y nos permite hacer más ágil nuestra F 700 GS. Y se nota cuando la ruta se pone divertida. Es tan noble la F 700 GS que sorprende lo bien que entra en las curvas, la capacidad que tiene para mantener la trayectoria incluso abriendo gas en plena curva sin que notemos extraños en la rueda trasera. Las motos probadas llevaban también el control automático de la estabilidad ASC (Automatic Stability Control) que es opción en ambas motos.

El motor le da el plus que le faltaba a una moto así. El motor de la F 700 GS está pleno de potencia desde muy bajas revoluciones hasta llegar a las 7.000, donde está lo mejor donde se hacen notar sus 75 CV y un par motor de de 77 Nm a 5.500 rpm. Subir las revoluciones más arriba no es necesario subir porque tendremos más ruido, muchas más vibraciones pero no más rendimiento. El cambio de marchas de 6 relaciones funciona muy bien, además tiene unas marchas un poco más cortas que la F 800 GS y se nota en la respuesta en marchas cortas a medio régimen.

En el caso de la F 800 GS, el motor sigue teniendo una potencia de 85 CV a 7.500 rpm, y su par motor máximo es de 83 Nm a 5.750 vueltas. Con 10 CV más que la F700 GS las sensaciones en cuanto a la forma en la que este motor entrega la potencia en la F800 GS es muy similar en ambas motos.

Lo que más se diferencia la F 800 GS con la F 700 GS en el primer contacto es la posición de conducción. La F 800 GS es claramente más alta lo que hace que los mas bajos tengan problemas para tocar el suelo. Para ello, BMW ha dotado de varias opciones de asientos e incluso rebajando las suspensiones para adaptarla a las necesidades del usuario. La postura de conducción es similar, erguida y relajada. Una vez en marcha lo que se diferencia más es en el comportamiento. Parece mentira que haya una diferencia tan marcada en el comportamiento en carretera. Ambas motos montaban los mismos neumáticos de carretera con lo que teníamos una posición inmejorable para comparar ambos comportamientos.

En este caso, la F 800 GS no da la misma sensación de confianza al entrar en las curvas que la F 700 GS. Y eso radica, fundamentalmente, en la diferencia de medidas de la rueda delantera, que en la F 800 GS es la típica de una enduro, de 21″ con llanta de radios, mientras que en la F 700 GS es de 19″ con llanta de fundición de aluminio. Eso provoca imprecisiones a la hora de tirar la moto en las curvas mas cerradas. Una vez entra la F 800 GS en la curva, hay que decir que es todo nobleza. Eso si, siempre que tengamos cuidado al abrir gas, ya que la hemos notado un poco más blanda de suspensión que la F 700 GS, probablemente porque tiene un mayor recorrido y aún en el programa Sport.

Una vez cogido el truco al comportamiento peculiar de la F 800 GS, es una moto muy divertida y realmente segura. Tiene esos 10 CV más que nos da mayores posibilidades de carga. Y también es más agradable para circular por carretera, ya que la cúpula de nuevo diseño es más grande y nos protege un poco más del viento, lo que se agradece y mucho.

Estas nuevas integrantes de la familia GS son como las dos caras de una misma moneda. No sabríamos con cual quedarnos. La F 800 GS nos ha gustado más por su estética más contundente y por su polivalencia, la F 700 GS nos ha gustado más por su comportamiento y agilidad en ruta. Es como preguntar a quién quieres más, si a papá o a mamá. Y nosotros preguntamos, ¿por qué no a los dos?

Galería de Presentación

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Contacto: BMW F 700 GS y BMW F 800 GS

Categoría: Pruebas
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3 comments

  • Ya era hora de que BMW se diera cuenta cuando comparabas las anteriores F800, la de carretera parecia una bici al lado de la campera.. nadie entendía como la versión de carretera tenía peor equipamiento, componentes y motor que la versión de campo cuando casi que debería ser al reves…

  • Anda que no deben haber perdido ventas de la 800 por esa manía de venderla como enduro. La antigua 650 parecía pensada como un scooter con marchas y ahorrando en cosas como en frenos. No sé, nunca entendí la política de BMW y sus motos de «iniciación».

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