Hace casi 50 años Maserati dio vida al Quattroporte.

Maserati Quattroporte Tipo 107 Con la sexta generación a punto de ser presentada, en revistadelmotor.es queremos hacer un recorrido por la historia del Quattroporte que, el próximo año, cumplirá el medio siglo.

Actualmente nos encontramos en un momento donde está de moda que las marcas Premium saquen al mercado berlinas con tintes deportivos. Son los conocidos coupé de 4 puertas. Se trata de berlinas que no aspiran a ofrecer, no solamente comodidad, sino que su rasgo característico es la deportividad, ya sea en su diseño, en su mecánica o en ambas.

Se considera a Mercedes-Benz la creadora de este nicho de mercado por haber sido la primera en haber comercializado un coche de tales características, el CLS. Tal fue su éxito que desde Porsche con su Panamera hasta Aston Martin con el Rapide han querido tener su propia berlina deportiva.

Sin embargo hace ya 49 años hubo una marca italiana que creó una berlina con tintes deportivos y que además, derivaba de un GT. No se trata de otra que Maserati y el Quattroporte, que significa “cuatro puertas” en italiano.

Maserati Quattroporte I (Tipo 107)

A comienzos de la década de los ’60 Maserati gozaba de un gran prestigio motivado tanto por su participación en la competición como por los vehículos que fabricaba. Por ello el príncipe Karim Aga Khan se dijo en ellos para hacerles un encargo de lo más especial. Quería una berlina que derivase directamente del Maserati 5000 GT.

Un año más tarde, en el Salón de Turín de 1963, Maserati presentó el Quattroporte, una berlina basada en el 5000 GT. Diseñado por Pietro Frua y construido por Vignale, esta primera generación del Quattroporte se le conoce como “Tipo 107”,

Al estar basado en el 5000 GT, el Quattroporte guardaba ciertas semejanzas con el GT del que derivaba, aunque cierto es que no se trataba de un 5000 GT al que le habían añadido dos puertas más.

En su frontal destacan las líneas curvas con una parrilla que discurría desde un faro a otro interrumpida tan solo por el tridente, escudo de la marca. Los faros estaban compuestos por una única óptica principal bajo la cual estaban los intermitentes. Su línea lateral era limpia y tan solo destacaba su gran distancia entre ejes y el lago voladizo trasero. En la zaga tampoco había grandes estridencias con unos pilotos en posición horizontal y la matrícula en posición central.

En 1967 revisaron ligeramente el diseño del Quattroporte en el que tan solo modificaron el capó y los faros, que pasaron de tener una óptica a tener dos. Aunque lo cierto es que dichas modificaciones solo afectaron al mercado europeo ya que en Estados Unidos se ofrecía así desde el inicio.

Al interior le dieron ciertos tintes de deportividad a un conjunto altamente elegante. Los asientos estaban tapizados en cuero mientras que la moqueta del suelo iba a juego con el color de la tapicería. En el salpicadero había algunas inserciones metálicas como los difusores de aire, el borde de los relojes de la instrumentación o el propio nombre de la marca. Tenía un volante de 3 radios y la instrumentación estaba formada por hasta 7 relojes que ofrecían información de todo tipo.

Bajo el capó el Quattroporte tenía un V8 de 4.1l que desarrollaba una potencia de 263 CV a 5.500 rpm y tenía un par de torsión de 362 Nm a 4.000 rpm. Su velocidad máxima ascendía hasta los 209 km/h y aceleraba de 0-100 km/h en 8.3 segundos. Toda esa potencia pasaba a las ruedas traseras a través de una caja de cambios manual de 5 velocidades.

En 1967, aprovechando el pequeño lavado de cara, Maserati actualizó el motor que ganó en cilindrada, pasando a los 4.8l. Con este aumento del cubicaje la potencia ascendió hasta los 294 CV a 5.500 rpm y el par hasta los 382 Nm a 3.800 rpm. La velocidad máxima ahora llegaba hasta los 238 km/h y se añadió otra caja de cambios, una automática de 3 velocidades.

La comercialización de esta primera generación del Quattroporte duró 6 años, desde 1963 hasta 1969 y no sería hasta 1974 cuando Maserati volvió a apostar por un nuevo modelo del Quattroporte que sería construido bajo la supervisión de Citroën.

Y aunque no se trata de un Quattroporte, a modo de curiosidad resaltaremos otra petición que el príncipe Karim Aga Khan hizo a Maserati. En esta ocasión quiso un coche de cuatro puertas basado en el Maserati Indy.

Este coche fue diseñado por Carrozzeria Frua y contaba con el mismo motor V8 del Quattroporte Tipo 107, solo que para este modelo producía un total de 300 CV. El vehículo estuvo presente en el Salón de París de 1971 y en el Salón de Ginebra de 1972. Tan solo se contruyeron dos unidades, una fue enviada al príncipe Karim Aga Khan y la segunda la compró el rey Don Juan Carlos I de España directamente a Carrozzeria Frua.

Sucesor > Maserati Quattroporte AM 123

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Maserati Quattroporte Tipo 107: el incio de la berlina deportiva

Categoría: Berlina LujoHistoria del MotorSegmento
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