Este vehículo tiene la posibilidad de condenar las puertas traseras mediante un botón sin necesidad de condenarlas mecánicamente, lo que en un vehículo familiar es muy bueno. A la vez condena los elevalunas traseros. Tanto las puertas traseras como las ventanillas de la tercera fila de asientos llevan cortinillas escamoteables.

Existen varios huecos repartidos por el interior del habitáculo que contribuyen a dar mayor capacidad de almacenaje o, en el caso de tener a niños como pasajeros tener espacios suficientes para que el coche no parezca el trastero de casa. El conductor tiene un hueco a la izquierda del volante, con tapa batiente con el fondo recubierto de goma, para poner un móvil o similar. Las puertas delanteras tienen unas bolsas con suficiente capacidad, en cambio las bolsas de las plazas traseras son mas pequeñas incluso, demasiado para nuestro gusto. En la consola tenemos un hueco con tapa y toma de corriente configurado para fumadores, justo debajo del navegador. En la consola tenemos un hueco con tapa detrás del mando eléctrico del freno de mano, de poca capacidad. Debajo de la tapa del reposabrazos tenemos un hueco grande y profundo, con un posavasos abatible (muy útil) y la conexión USB que tiene tapa. Al final de la consola, hay un cenicero grande, con tapa y toma de corriente. La guantera tiene una gran capacidad, es grande, profunda, está iluminada y refrigerada. En el respaldo de la plaza central trasera tenemos un posavasos retráctil y un pequeño hueco con tapa.

El motor es muy lineal y potente. No decae en prácticamente toda su banda de utilización y es agradable porque responde bien en casi cualquier circunstancia, no tiene retardos significativos en la entrega de potencia y es agradecido a la petición del acelerador. Los 163 cv se hacen notar cuando le pedimos al acelerador plena carga, respondiendo casi inmediatamente a los requerimientos del acelerador. Hay que tener en cuenta que es este un coche grande y también pesado. Aunque el desarrollo de la caja de cambios fomenta el confort y las relaciones largas, el motor mueve con suficiencia al vehículo, es tremendamente voluntarioso. En marcha normal es un motor que tiene un consumo ejemplar, muy bueno, para nosotros está entre los que mejor se ha portado en este sentido. En nuestro circuito habitual, que en este caso ha supuesto hacerle un buen número de kilómetros, a buen ritmo sin buscar la economía de conducción y si los límites del vehículo como no podía ser de otra forma, con carretera de montaña, vías interurbanas, autovías y recorrido urbano nos ha dado un consumo medio de 7,0 litros, incluido recorridos buscando las cosquillas del propulsor. No es un dato malo teniendo en cuenta el tipo de vehículo que es. En condiciones de utilización acordes a la filosofía del vehículo, este vehículo presenta cifras de consumo aún menores.

Dinámicamente es un coche anodino, que no aburrido. Es anodino porque no transmite emociones al volante, es tan confortable y va tan bien asentado que solo nos sentimos trasladados de un punto a otro, sin concedernos mucha emoción al volante, ni siquiera queriendo hacer una conducción mas deportiva, lo que no le gusta mucho, mostrándose claramente subvirador en el límite de adherencia. Este es un coche claramente rutero, para grandes autovías. La dirección es suave en extremo y poco comunicativa pero el vehículo siempre va bien asentado en la carretera y gracias a los enormes neumáticos de 235/45R19 hemos disfrutado de una gran estabilidad y agarre. Esta unidad tenia la suspensión hidractiva III+, que cuenta con varios programas de funcionamiento y un modo sport, que si bien no variaba demasiado el confort de marcha, si disminuía de forma evidente los movimientos de balanceo en las curvas. También notamos que en este modo la suspensión era un poco mas dura en compresión. Sea en el programa que sea, tengo que decir que la suspensión está totalmente orientada hacia el confort, independientemente del programa elegido, se nota que la premisa es el confort de los pasajeros y aisla con ejemplaridad todo lo que pasa en las ruedas hacia el interior. Cualquier irregularidad normal de la carretera se ve filtrada por la magnifica suspensión y llega tan atenuada al interior que percibimos las típicas imperfecciones de la carretera.

De este vehículo me ha gustado su confort de marcha, su motor, su equipamiento de seguridad, sus fantásticos asientos delanteros y su calidad general. Si dinámicamente fuera un poco mas ágil y no tuviera ese tacto tan confortablemente suave, sería un vehículo perfecto para la movilidad confortable de la familia y para los momentos de esparcimiento de los padres. Es posible que no podamos tenerlo todo. O puede que si lo podamos tener. Ya veremos.

Fotos de exterior

Fotos: sobrecoches.com

Prueba: Citröen C5 2.0 HDI 160

Categoría: Berlina mediaPruebasSegmento
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2 comments

  • Veo que siguen siendo los mejores en suspensiones confortables….siguen filtrando todo como en el 2CV….jeje!!

    Lo que sigue sin gustarme es que hay demasiados botones en la consola y el volante, soy más de salpicaderos sencillos.

    Un saludo.

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