Un lobo con piel de cordero.

Opel-Lotus Omega

El Opel-Lotus Omega fue el fruto de una colaboración entre Opel/Vauxhall y Lotus quienes partiendo del Opel Omega 3000 24v obtuvieron una berlina deportiva que, a pesar del paso de los años, conservar unas prestaciones de lo más actuales.

En 1986, General Motors adquirió la marca británica Lotus, la cual sería vendida tan solo siete años después. Pero el binomio GM-Lotus dio sus resultados, los cuales se materializaron en 1989 en forma de berlina.

En esa época Opel/Vauxhall tenían una gama que pecaba de aburrida. Sus diseños eran anodinos y sus modelos no destacaban por unos grandes volúmenes de ventas cosa que si hacía BMW o Mercedes.

Por tanto, los ingenieros de Opel y Lotus aunaron fuerzas e idearon una berlina capaz de plantar cara a deportivos de renombre. De esa alianza surgió el Opel-Lotus Omega, cuya base era el Omega 3000 24v.

Grandes cambios para un gran coche

El motor fue profundamente modificado. Entre las modificaciones encontramos un aumento del cubicaje hasta los 3.6 litros, y se le instalaron dos turbo Garret T25 que soplaban a 0.7 bares de presión. Estas y otras modificaciones de menor tamaño hicieron que la potencia ascendiese hasta los 382 CV, potencia que conseguía a las 5.200 rpm y un par máximo de 568 Nm a 5.200 rpm, aunque gracias a los dos turbos a tan solo 2.000 rpm ya se contaba con 405 Nm de par.

Con todas estas cifras el Lotus Omega tenía una velocidad máxima de 283 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 5,1 segundos. Debido al aumento de la potencia y, sobre todo, del par motor la caja de cambios fue sustituida por una transmisión ZF de 6 velocidades manual que provenía del Corvette ZR1.

Pero las modificaciones técnicas no acabaron ahí, ya que toda esta nueva potencia había que transmitirla al asfalto. Por ello modificaron la suspensión McPherson del Omega 3000 24V, desplazando la rótula interior 8mm hacia fuera y aumentando la caída negativa de los 0,9º a los 1,1º. Además, los muelles se endurecieron.

También recibió un nuevo equipo de frenado, incorporando unos  discos de freno de 330 mm de diámetro en el eje delantero y de 300 mm en el trasero. Para ayudar a los discos y evitar que las ruedas derrapasen en caso de una frenada brusca se incorporó un sistema ABS de Bosch.

Por último, recibió unas llantas de 17″ que iban acompañados de unos neumáticos Good Year Eagle 235/45 ZR 17 delante y 265/40 ZR17 detrás.

La elegancia de la deportividad

Mecánicamente el coche ya estaba a punto, pero faltaba cambiar su diseño exterior. Por ello recibió unos paragolpes nuevos así como un alerón nuevo. Las llantas, diseñadas por Lotus, eran de 5 radios y para poder albergar los nuevos neumáticos se ensancharon los pasos de rueda.

Al ser una colaboración entre dos marcas, los logos de ambas empresas estaban presentes en el coche. En el frontal estaba el de Opel, mientras que el de Lotus se colocó tras el paso de rueda delantero. Ya en la tapa del maletero podíamos leer las palabras “Lotus” y “Omega”.

Por último, en el interior se instalaron unos asientos Recaro tapizados en cuero Conolly en combinación con alcántara. Tanto en los paneles de las puertas como alrededor del pomo de la caja de cambios contaban con inserciones de madera Hardwood y por último tenía unas alfombrillas Wilton.

Pero no todos los cambios en el interior fueron estéticos, ya que hubo que hacer un importante cambio funcional. El túnel de transmisión tuvo que ser aumentado para poder albergar la transmisión ZF.

Con todas esas modificaciones, Opel y Lotus llevaron en 1989 el primer prototipo del Omega al Salón Internacional del Automóvil de Ginebra. Al año de su presentación en dicho salón comenzó la comercialización del Opel-Lotus Omega.

Ficha técnica del Opel-Lotus Omega con el motor C36 GET.

6 cilindros en línea CIH 24 válvulas.
Diámetro x carrera (mm): 95 x 95.
Cilindrada: 3.615 cc.
Potencia máxima: 382,2 CV a 5.200 rpm
Par motor: 568 Nm a 4.200 rpm.
Compresión: 8:20:1.
Escape con catalizador.

Algunas curiosidades sobre el Opel-Lotus Omega:

  • Esta no fue la primera colaboración de Lotus para mejorar un coche. En la década de los ’60 ya trabajó sobre un Ford Cortina.
  • En Inglaterra se llamaba Vauxhall-Lotus Carlton, más conocido como Lotus Carlton.
  • El objetivo de Opel y Lotus era dar caza al Alpina B10 Biturbo (V8 biturbo de 360CV y velocidad máxima de 283 km/h).
  • Junto con el Alpina B10 era la berlina más rápida. Superando a coches como el Ferrari Testarossa (280 km/h).
  • Entre 1990 y 1992 se realizaron 1100 unidades, pero solo 950 se encontraban en pleno funcionamiento y de esas 950 unidades se realizaron 440 con el volante a la derecha.
  • Su precio en aquella época era de aproximadamente 54.000 euros.
  • Cuando lo probó la revista inglesa Autocar quedó impresionada de sus cifras. Tanto, que llamó a Richard Noble (poseedor del récord de velocidad sobre tierra entonces) para que lo llevara al coche a sus propios límites.
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Berlinas deportivas de los ’80: Opel Omega (II)

Categoría: Berlina grandeHistoria del MotorSegmento
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