En marcha

El Audi A8 cuenta con sólo dos motorizaciones V6 turbo: El 50 TDI que es un 3.0 TDI de 286 CV de potencia con 500 Nm de par y el 55 TFSI que es un 3.0 de 340 CV y un par máximo de 600 Nm. En 2018 la oferta de propulsores aumentará con otras dos versiones de un V8: un 4.0 TDI de 435 CV y un 4.o TFSI de 460 CV. En la cúspide estará el potente W12, sólo disponible en el A8 L, con una potencia de 585 CV y un par máximo de 800 Nm. La oferta mecánica se completará con el híbrido enchufable A8 e-tron, que contará con un 3.0 TFSI más el motor eléctrico, los cuales le otorgan una potencia conjunta de 449 CV y 700 Nm de par.

Todas estas opciones van asociadas a la caja de cambios tiptronic de ocho velocidades y tracción integral quattro. Además, cuentan con la tecnología MHEV que permite reducir el consumo en hasta 0,7 litros por cada 100 km. Las versiones más potentes (4.0 TFSI y W12) contarán con desconexión de cilindros para mejorar el consumo.

Un recurso que cada vez se ve más y que no podía faltar en este Audi A8. La suspensión de cinco brazos neumática adaptativa u opcionalmente activa regulable, garantizan una dinámica de conducción sin precedentes y para un gran rango de estilos de pilotaje.

Cámaras de video, sensores de ultrasonidos, radares de medio y largo alcance… Hasta 24 componentes se encargan de monitorizar el entorno del nuevo A8. Entre ellos una primicia en la categoría: el nuevo escáner láser, que junto al control central de asistencia a la conducción zFAS, también de estreno en la nueva generación del A8, son elementos clave en las nuevas funciones de conducción altamente automatizada que ofrece el buque insignia de la marca de los cuatro aros.

El 50 TDI que es un 3.0 TDI de 286 CV es más que suficiente para mover con soltura los más de 2.000 kg que pesa esta versión. Suave, potente y bien sincronizado con la caja de cambios Tiptronicde 8 velocidades, hace lo que se supone a un motor en un coche de este porte. Pasar prácticamente desapercibido, tanto en parado como en marcha. La caja de convertidor de par, exclusiva de los motores en V de la marca de los cuatro aros, es un ejemplo de cómo deben ser las cajas de cambio automáticas. Es rápida, suave y precisa. Las maniobras a baja velocidad son pura mantequilla y deja como el betún a la mejor de las cajas de doble embrague del mercado. A baja velocidad, pocas cajas de cambio son mejores que esta. Los consumos no han sido altos, con una media de 7,3 litros cada 100 km de media a ritmo normal. El uso de una red de 48V asociado a un alternador avanzado encargado de mover el coche bajo unas condiciones muy concretas (navegación a vela) hace que el consumo se reduzca mucho en carretera, pero la masa es la que es y, a pesar del buen trabajo aerodinámico, el coche pesa y eso se nota.

Tras cientos de miles de kilómetros de pruebas, ensayos y simulaciones, el nuevo escáner láser debuta en un coche de producción en la cuarta generación del Audi A8, el primer automóvil del mundo en ofrecer el asistente Audi AI traffic jam pilot, que permite una conducción pilotada de nivel 3. Esto quiere decir que el vehículo puede tomar el control de la conducción en determinadas situaciones, haciéndose cargo del acelerador, la dirección y de la frenada.

Para ello, el vehículo calcula una imagen muy precisa del entorno mediante la fusión de todos los datos recogidos por los diferentes sensores en el nuevo controlador central de asistencia al conductor zFAS. En el nuevo Audi A8 se utilizan hasta doce sensores de ultrasonidos, cuatro cámaras de visión periférica 360 grados, una cámara de vídeo 3D adicional en el borde superior del parabrisas, cuatro radares de medio alcance en las esquinas del vehículo, un radar de largo alcance y una cámara infrarroja en la parte frontal, y el nuevo escáner láser.

Frente a los 250 metros de alcance del radar de larga distancia, los 100 metros que puede cubrir el nuevo escáner láser pueden parecer pocos. Sin embargo, este nuevo sensor es capaz de multiplicar por cuatro el campo de visión que abarca el radar de larga distancia, cubriendo un ángulo de hasta 145 grados. El vehículo cuenta por tanto con una percepción más completa de su entorno, y es capaz de medir las distancias con más precisión y de manera aún más fiable. El nuevo Audi A8 puede, por ejemplo, interpretar el comportamiento de otros usuarios de la carretera (peatones y otros vehículos), como su entrada o salida en el flujo del tráfico, mucho antes de lo que era posible hasta el momento.

Instalado en el paragolpes delantero, el escáner láser tiene el tamaño aproximado de un puño, cuenta en su interior con un espejo rotatorio y pesa alrededor de 500 gramos. El escáner emite pulsos de luz en planos verticales que duran apenas cuatro nanosegundos. El espejo se encarga de distribuirlos y enviarlos a una distancia superior a los 80 metros, en un ángulo de más de 70 grados a izquierda y derecha del eje longitudinal del vehículo. Al igual que el radar de largo alcance el escáner láser también funciona en la oscuridad, y es el complemento perfecto también para la cámara frontal cuando ésta llega a su límite, pese a la ayuda que suponen en este sentido las brillantes luces del Audi A8.

Diseño

Interior y vida a bordo

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: Audi A8 TDI Mild Hybrid. 286 CV y etiqueta ECO

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