En marcha

Subaru, consciente de su público objetivo, no ha querido complicarse ofreciendo un gran abanico de propulsores. El nuevo Impreza 2018 cuenta con un solo motor —un 1.6 bóxer atmosférico de 114 CV y 150 Nm de par máximo— asociado a una caja de cambios automática de tipo variador continuo Lineartronic CVT. Este tipo de transmisiones simulan el cambio de marcha para reforzar la sensación de empuje del vehículo. El Impreza 2018 acelera de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h. Tiene un consumo medio homologado de 6,2 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 140 gr/km.

Este motor supera la normativa de emisiones Euro 6C y dispone de sistema Auto Stop Start. Además, es unos 12 kilos más ligero que antes, lo que no solo reduce el gasto de combustible sino que también aporta ventajas de cara a reducir el nivel de ruido y vibraciones al tiempo que mejora el comportamiento dinámico. Destaca asimismo por su funcionamiento suave y refinado, así como por la agradable respuesta en todo el rango de revoluciones gracias al sistema de control activo de las válvulas (AVCS) de admisión y escape. El cambio de variador continuo CVT Lineartronic es unos 7,8 kilos más ligero y también ha sido optimizado para ampliar su margen de utilización con el objetivo de obtener una aceleración más brillante al salir desde parado, una mejor recuperación al adelantar y una mayor eficiencia de combustible al viajar por autopista.

La implementación de la plataforma SGP aumenta la rigidez torsional del chasis es un 70 por ciento superior y también son más rígidos los puntos de conexión de la suspensión con la carrocería lo que se traduce en una superior estabilidad y calidad de rodadura. Además, la nueva plataforma permite situar el centro de gravedad 5 mm más bajo, mejorando el comportamiento dinámico y, obviamente, la seguridad activa. La nueva plataforma global, la tracción total permanente Symmetrical AWD, el motor bóxer y los nuevos sistemas como el EyeSight hacen que el nuevo Subaru Impreza consiga ofrecer una estabilidad y una precisión impresionantes al circular por carretera de curvas, con una calidad de rodadura y un confort excepcionales al viajar por autopista.

La prueba la hemos realizado en el Impreza 2018 S-Executive que incorpora el sistema Active Torque Vectoring a las cuatro ruedas. Esto se traduce en un rendimiento superior en curvas reviradas, con una dirección que hace parecer que el coche es más pequeño y ágil de lo que realmente es. Ese déficit de potencia provocado por la transmisión Lineartronic se olvida rápidamente gracias al buen desempeño que tiene el vehículo en carretera.

Diseño

Interior y vida a bordo

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: Subaru Impreza 2018 1.6 S-Executive. Puro equilibrio

Categoría: 4x4CompactoPortadaPruebasSegmento
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