Interior y vida a bordo

El interior del nuevo BMW X2 sorprende nada más sentarte en su puesto de conducción. ¿Por qué? Por lo bajo que es. A pesar de que una de las cosas más valoradas por los compradores es la sensación de seguridad que aportan los puestos de conducción altos, BMW ha sido fiel con lo que buscaba y ha bajado 2 centímetros el asiento respecto al del X1. El resultado es que cuando conduces, piensas que estás al volante de un compacto. Además, la visibilidad de todos los ángulos críticos es prácticamente perfecta, algo que podría haberse resentido en un vehículo que apuesta tanto por la radicalidad en el diseño.

Dicho esto, en términos de diseño encontramos un BMW de los actuales. Es decir, una línea bastante continuista que, sin embargo, permite familiarizarse a la perfección con todos los mandos en apenas unos minutos. Tanto si vienes de otro BMW como si es el primero que tienes, comprobarás de primera mano que estás ante un trabajo bien hecho en el que se ha priorizado sobre todo lo intuitivo de todas las soluciones.

Presidiendo la consola central tenemos una pantalla táctil de 8,8 pulgadas que se incluye si optamos por equipar navegador. Si no, tendremos una de 6,5. Además de este método de control, BMW mantiene el clásico mando situado tras la palanca de cambios, que se complementa a la perfección con un control por voz cada vez más conseguido. A todo esto hay que unir un Head-Up Display que se proyecta directamente sobre el parabrisas y que nos dará cumplida información de todo lo que se puede considerar imprescindible durante la conducción.

Si hablamos de confort en marcha, viendo sus formas exteriores te puede dar por pensar que el espacio disponible para los ocupantes del BMW X2 es justito. Pues no, error. Tanto en la parte delantera como trasera existe espacio más que suficiente como para viajar cómodamente. Eso sí, durante el rato que hemos compartido con la nueva creación teutona no nos ha dado tiempo a meternos cinco adultos en el coche, con lo que el confort del que vaya en el medio del asiento trasero queda pendiente de evaluar.

Nos queda por hablar de la capacidad de carga del maletero, donde el BMW X2 peca en cuanto a medidas respecto al X1. Lógico, teniendo en cuenta el tipo de coche que se ha querido hacer. Con todos los asientos disponibles, la capacidad de carga es de 470 litros, cifra que aumenta hasta los 1.355 si abatimos la fila trasera, algo que se hace en proporción 40/20/40.

Diseño

En marcha

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: BMW X2 Sdrive20i. Rompedor y atrevido

Categoría: 4x24x4CompactoPortadaPruebasSegmentoSUV
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