T-Bike Proto, alma de ciclomotor en una bicicleta

T-Bike Proto es una bicicleta con un motor térmico incorporado 4T de 35cc con un consumo de solo 1,1 l a los 100 km. Una solución de movilidad que surge como respuesta al segmento de bicicletas eléctricas, tan de moda en la actualidad.

¿Os acordáis de los velomotores? Aquellas primeras creaciones de principios del siglo XX que aprovechaban el cuadro de una bicicleta, al que instalaban un pequeño motor de dos tiempos —por aquel entonces—, para facilitar los desplazamientos. La noche de los tiempos, el origen de los ciclomotores. De este concepto surgió VeloSolex, quizás el velomotor más famoso que se recuerda, con cerca de 5 millones de unidades vendidas a lo largo del siglo XX. Todo un éxito, pues era una forma de desplazarse barata, perfecta para los menos pudientes.

Ahora que ya sabes lo que es un velomotor, coge este concepto y trasládalo a la actualidad. El resultado es lo que ves sobre estas líneas: la T-Bike Proto. En pleno áuge de las bicicletas eléctricas como método de movilidad sostenible, este prototipo surge como respuesta y con un planteamiento verdaderamente capaz.

La T-Bike Proto incorpora un motor 4T de 35cc —similar al que podemos encontrar en un cortacésped o una motosierra—, el cual tiene un consumo de 1,1 litros a los 100 km y que se arranca mediante un tirador. La ayuda que proporciona el motor de gasolina es sorprendente, aunque si nos quedamos sin ‘caldo’ podremos seguir desplazándonos a la antigua usanza.

Si atendemos al diseño de la T-Bike Proto, el motor está alojado en la parte trasera de la bicicleta, protegido por una cubierta de plástico. La fuerza se transmite mediante un diferencial conectado a un rodillo, el cual le da impulso a la rueda trasera. Como si de una moto se tratara, cuenta con un acelerador para dosificar la potencia. Además, cuenta con depósitos opcionales para alargar la autonomía del motor térmico.

Es un concepto realmente novedoso, pues su ideólogo, Ignacio Gamero, no busca un modo de movilidad que suprima el ejercicio. Para llevar la T-Bike Proto vas a tener que pedalear, el motor no va a ser tu ángel de la guarda. Además cuenta con la ventaja de unir lo mejor de la bicicleta, con las cualidades de un ciclomotor. El prototipo de pruebas está totalmente listo y el siguiente paso será llevarlo a la producción en serie. Momento en que esta T-Bike Proto va a poder llegar realmente a su público objetivo. Aquel que quiera un vehículo para desplazarse cómodamente y con un claro desempeño en las zonas urbanas.

Aquí no acaba la cosa; y es que Ignacio está detrás de otro proyecto. Una T-Bike Proto orientada al ciclismo de pista profesional. Por el momento no está terminada, pero la equipo olímpico español y la federación española de ciclismo en pista ya ha mostrado su interés en el proyecto.

La T-Bike Proto, en acción

Ya conoces sus características, ahora toca ver su desempeño tanto en ciudad como en carretera. Que no te engañe su envergadura porque es extremadamente ágil. Cuenta con un peso que supera por poco los 20 kilos, por lo que se adapta perfectamente a la vida en la ciudad. Si añadimos ese plus de potencia que otorga el motor de cuatro tiempos, nos va a permitir circular por zonas como Gran Vía o el Paseo de la Castellana como un vehículo más. Para su creador, la seguridad es muy importante, por lo que la T-Bike Proto incorpora unos frenos de disco tanto delante como detrás para detener el vehículo sin dificultad.

Momento de pasar a la carretera, el entorno perfecto de la T-Bike Proto. Tuvimos la oportunidad de rodar detrás de ella durante un tramo de carretera para ver sus aptitudes. Es sorprendete el aplomo, la agilidad y sobre todo la constancia en la velocidad de la bicicleta. Siempre en los límites legales, la T-Bike Proto se mantenía unos 70 km/h sin la menor dificultad, realizando un trayecto de unos 15 km en menos de media hora. Unas cifras más acordes a un ciclomotor que a una bicicleta.

Una propuesta realmente innovadora capaz de unir el ejecicio físico con la practicidad que ofrece el motor de gasolina. Este prototipo es totalmente artesanal y puede adaptarse a cualquier modelo de bicicleta por un precio que ronda los 2.900 euros. Si quieres saber más sobre este prototipo te remitimos a su página web, lugar donde dispondrás de multitud de información, así como diversas actualizaciones del proyecto T-Bike Proto.

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Categoría: Motos
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